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Como cualquier
revista que se precie, la nuestra también tiene su sección dedicada a
las bandas sonoras. Habitualmente correrá a cargo de Juan Francisco Álvarez, un mozo con muy buen oído... como
podréis comprobar en cuanto se quite los cascos y atienda las llamadas
telefónicas que le piden, insistentemente, su crónica musical para este
número.
PANORAMA
DE ACTUALIDAD
Por
Juan
Francisco Álvarez
Aprovechamos
este mes para reseñar algunas noticias, CDS, libros y conciertos de este
mundillo de la banda sonora, en definitiva, nos vamos a acercar a su
actualidad.
Uno
es de esos que ya dejó de creer hace mucho tiempo en la casi totalidad de
los premios cinematográficos que se reparten por el mundo. Sin embargo es
de obligación reseñar cómo anda el panorama cinematográfico en cuanto
a premios a la mejor música cinematográfica.
Después
de comentar aquí los nominados al Goya a la mejor música y pronosticar a
José Nieto por su Juana la loca
o Alberto Iglesias por su experimental Lucía
y el sexo, hay que decir que los académicos se decantaron una vez más
por Alberto Iglesias en su estupendo tándem con Julio Medem. Un Alberto
Iglesias que últimamente no para de trabajar, pues ya tiene a punto su
composición para el último trabajo de Almodóvar,
Hable con ella, y también ha puesto música con sentimiento al
documental de la fundación Compromiso que, presentado por Nacho Duato,
tuvo su pase televisivo hace pocos días en la primera de televisión española.
A buen seguro que después de todos estos trabajos no le dejarán de
llover más, y tal vez se atreva a dar el salto al cine internacional, que
otros colegas suyos ya han experimentado con menor o mayor éxito.
Si
visitamos nuestro país vecino, Francia, este año han sido más discretos
después de la frivolidad del año pasado (César a Tomatito, Tony Gatlif
y otros por Vengo) y han concedido
el Cesar a la mejor música cinematográfica a la película que está en
boca de todos: Amelie. Yann
Tiersen competía con otros compositores de gran envergadura, Bruno
Coulais por Le peuple migrateur, Alexandre Desplat por Sur mes lèvres y Joseph Lo Duca por Le pacte des loups, la otra gran sorpresa francesa del año, al
menos en cuanto a música cinematográfica se refiere.
Los
Globos de Oro dieron la nota una vez más y concedieron sorprendentemente
el premio a Craig Amstromg por Moulin
Rouge (la música incidental y original de la película es casi
inexistente), y competía ni más ni menos que con todos estos trabajos de
excelente factura: Angelo Badalamenti por Mulholland
Drive; Lisa Gerrard y Peter Bourke por Ali;
James Horner por Una mente
maravillosa; Howard Shore por El
señor de los anillos; John
Williams por Inteligencia Artificial; Christopher Young por Atando cabos y Hans Zimmer por Pearl
Harbor.
Pero
más originales fueron todavía los ingleses al conceder igualmente a
Craig Amstrong su BAFTA a la mejor música por Moulin
Rouge, cuando en este caso competía con esta variopinta combinación:
Harry Gregson-Williams y John Powell por Shrek;
Angelo Badalamenti por Mullholland
Drive;Yann Tiersen por Amelie
y Howard Shore por El señor de los
anillos.
También
este pasado mes de febrero ha sido el mes de las nominaciones a los Oscar,
y en cuanto a la categoría que nos compete, se da la circunstancia de que
el viejo maestro John Williams parte con ventaja, pues se ha situado con
dos nominaciones por sus trabajos en Inteligencia
Artificial y en Harry Potter,
frente a James Horner por Una mente
maravillosa, Howard Shore por El
señor de los anillos y Randy Newman por Monsters,
Inc. Tal vez ocurra lo mismo que con los Goya, y éste sea el año del
gran Johnny, ya que a lo largo de este año, además de componer estas dos
grandes obras, también ha compuesto y dirigido la música de las
Olimpiadas de Invierno de Salt Lake City, protagoniza el último disco de
Yo-Yo Ma, y además será el conductor de la orquesta en la gala de
entrega de los Oscars el próximo 24 de este mes. O tal vez cumpla con el
gafe de que quien interviene en la gala nunca se lo lleva, y sea Randy
Newman, ya estaría bien, que se lo puede decir por propia experiencia,
pues después de numerosas nominaciones a la mejor Banda Sonora y a la
canción, todavía no sabe lo que es saborear la preciosa estatuilla.
Y
por último en cuanto a premios y nominaciones se refiere, reseñar que en
la última edición de la Berlinale, se acordaron nuevamente de la música
cinematográfica al conceder un león de plata a Antoine Duhamel por Laissez
Passer, la última exquisitez de Bertrand Tavernier.
Lamentablemente
es obligado hacer una reseña de la pérdida del gran maestro italiano
Mario Nascimbene, que falleció en Roma a los 88 años de edad el pasado 6
de enero de 2002. De excelente sentido del humor y gran talento, nos ha
dejado para el recuerdo maravillosas partituras que están en la mente de
todos. Sólo reseñar unas cuantas para ilustrarlo, quién no recuerda: Los
vikingos, Adiós a las armas,
La condesa descalza, Barrabás,
Cartago en llamas, La chica
con la maleta, Cuando los
dinosaurios dominaban la Tierra, Constantino
el grande, etc.
En
otro orden de cosas, comentar la proximidad de los conciertos que otro
fuera de serie dará en Barcelona los próximos días 3, 4 y 5 de mayo. Se
trata del gran Elmer Bernstein, que nuevamente estará en Barcelona para
deleitarnos con su obra, al frente de la Orquestra Sinfónica de Barcelona
y Nacional de Cataluña. Y que muy probablemente, en octubre y durante la
celebración del Festival de Sitges, contemos nuevamente con la presencia
del maestro Morricone, al que se le va a rendir un homenaje, con concierto
de música de cine incluido, dirigido por su hijo Andrea, como era de
esperar.
También,
comentar la presencia ya hace tiempo de una nueva revista de música de
cine, BSO Film Music, dirigida por Sergio Hardasmal, y que ya lleva
publicados tres números y es inminente la aparición de un cuarto. Y sin
abandonar el formato del papel, también cabe destacar la aparición de
dos nuevos libros sobre música cinematográfica. Bandas
Sonoras de Mark Russell y James Young, de la editorial Océano, en el
que se aborda el tema con completas y curiosas entrevistas a destacados
compositores cinematográficos (John Barry, Jerry Goldsmith, Howard Shore,
Gabriel Yared, Maurice Jarre, etc.) y una excelente colección de
fotografias de las películas comentadas y alguna de los compositores en
plena acción. Al libro le acompaña un CD con cortes musicales de algunas
de las bandas sonoras de estos monstruos de la composición. El segundo
libro al que queríamos hacer referencia es: La
Música de mis sueños, Colección privada de Gerardo Vera. Editado
por el Festival de Cine de Málaga, este libro recoge la reproducción a
todo color de las portadas de algunos de los LPs de la colección de este
gran aficionado a la música cinematográfica. Una cuidada selección de
grandes obras, con grandes portadas, agrupadas por compositores y con
información detallada de sus referencias.
En
cuanto a la producción discográfica, destacar también la salida a la
venta de dos grandes obras del maestro Morricone, recuperadas de nuevo
para su edición en CD por el sello valenciano SAIMEL. Hablamos de Tepepa
y la sublime Maddalena. Dos
grandes oportunidades para conocer o recordar la maestría de este gran
baluarte de la música cinematográfica. Así mismo hay que premiar el
esfuerzo que están haciendo otros sellos allende de nuestras fronteras.
Cabe mencionar al sello belga Prometheus que nos está deleitando con
obras tan buenas como Big Jake (Elmer
Bernstein), Rio Lobo (Jerry
Goldsmith), Africa (Alex North),
Ruby Cairo (John Barry), etc. o
desde Italia, GDM, Screen Trax y CAM. Otros sellos que desde los Estados
Unidos se encargan de recuperar clásicos de la música cinematográfica
son FSM, Intrada, BYU-Screen Archives, Rhino, Varese Sarabande Club...
Y
esto es todo lo que más o menos acontece por este mundillo de las bandas
sonoras por estos tiempos. Hasta el mes que viene.
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