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Eternamente jóvenes


            En el número de EN CADENA DOS o EN CADENA 2 correspondiente al verano del 2000 lo decíamos claramente o entre líneas: nuestra revista de la red se daba un pequeño respiro para plantear con seriedad una serie de aspectos. Es decir, nos tomábamos unas cortas o largas vacaciones.  

             Se podía permitir que pudiéramos hacer pequeñas cosas y cometer errores de planteamiento o confección (no salir a tiempo, hacer una revista ilegible para la red, material fotográfico sin ton ni son...) cuando empezábamos y nuestros lectores eran pocos (la verdad es que por respeto hacia ellos, ni eso sería permisible), pero cuando hemos sobrepasado las cinco mil visitas mensuales (numero superior a la tirada de muchas revistas de cine) hay que ser más serios. No es lo mismo, lo hemos dicho varias veces, cometer un error -aunque siempre se deba evitar- en una emisora local de radio o en un periódico de provincias que en una revista especializada en cine o en un periódico nacional que se considere independiente y de gran tirada. Más grave sería en esos segundos casos. Como detalles graciosos de lo dicho, hemos entresacado dos grandes despistes o ignorancia recientes en dos publicaciones cinematográficas. En una se habla de Mauren O´Hara -es un articulo sobre la actriz-, la gran protagonista, se dice, de Lo que el viento se llevó. En la otra, haciendo referencia a una crítica sobre Shaft/The return -un pésimo filme de un director que no se sabe porqué un día llenó a ciertos críticos de demasiadas esperanzas por su floja primera obra, Los chicos del barrio-, se dice que es un “remake” - o al menos toma al mismo policía- de Las noches rojas de Harlem. Hasta ahí de acuerdo. Lo que ocurre es que luego se dice que el interprete de aquella película (título original Shaft) dirigida por Gordon Parks (1971) era Sidney Poitier. Pues bien, Mauren O´Hara -aparte de su fogosidad y sus muchas actuaciones- no intervino para nada en la cinta “ventosa”, lo que ocurre es que la protagonista (Vivien Leigh) se llamaba en el filme Scarlata O´Hara. Terrible desliz. En la película de Parks no se paseaba por la pantalla siquiera como “actor” invitado el señor Poitier. Los actores eran Richard Roundtree y Moses Gunn. El crítico sabiondo probablemente confundiese esa película con En el calor de la noche (1967) de Jewison donde Poitier hacía de detective negro (por supuesto no se llamaba Shaft). Nosotros que tampoco somos perfectos tenemos que entonar también nuestras culpas: decir, por ejemplo, que el dedo “acusador” de Angelopoulos, “salido” de la primera escena de La dulce vida de Fellini, pertenecía (apartado de Rashomon de la revista dedicado a Amelio y Angelopoulos) a La mirada de Ulises y no a Paisaje en la niebla. Error, que curiosamente no se debió al autor del articulo sino a una lectura -y corrección- posterior... Bien, no nos gustan nuestros errores, como no nos gustan los de los otros. Eso nos llevará a tener mayor cuidado en nuestros próximos números.  

             Pero, hay más cosas que tenemos que contaron. Así os diremos que no estabamos cómodos en nuestro portal “webb”. No podíamos compartir unos planteamientos “culturales” que diferían de los nuestros. Con la entidad que nos acogía hubo sus más y sus menos respecto a ello. Justo es decir que jamás se nos censuró ningún artículo. Si alguna vez se nos “aconsejaron” diversas pautas para “vender” mejor nuestra página no las tomamos en consideración. Nuestra negativa siempre fue admitida. Las cosas deben quedar claras. Cualquier palabra aparecida en puntapunt.com/club/encadenado fue nuestra, de los “gremlins” que fraguábamos la revista. EN CADENA DOS era, pues, nuestra de arriba a abajo. Pero únicamente en texto. Lo que quiere decir, naturalmente, que el DISEÑO no lo era. El resto de puntapunt.com/club nada tenía que ver con nosotros.  

             EN CADENA DOS, segunda etapa de ENCADENADOS, revista de cine editada desde el COUL de Cheste durante los años 80, como dijimos en el primer número hace ya dos años, sería una revista libre, sin presión alguna. abierta a cualquiera que amara y sintiera el cine. La página “webb” ha conseguido juntar a diferentes generaciones de hombres y mujeres. Las edades de sus colaboradores oscilan entre los 20 y 60 años. Un colectivo amplio de amigos, que agrupa a diferentes “amantes” del cine, del arte, la libertad y la vida reunidos, en general, desde proyectos comunes. Si en las críticas, en los artículos se destila un cierto aire de eso que se llamó -¿existe aún ese concepto? ¿se llama aun así? - espíritu de izquierdas, es porque nosotros no creemos en la sociedad que se nos vende como la del “estado del bienestar”, ni en globalizaciones dominadas por Imperios. Tampoco en los nacionalismos basados en cerrazones. Si creemos, por el contrario, en unidades universales desde las que se trabaje por la solidaridad, justicia, igualdad y por lo tanto por alcanzar la paz entre los seres humanos. Amamos el cine y la vida. Y creemos en un cine que nos lleve, desde su lenguaje, a pensar sobre el mundo y los seres de acá y de allá. No nos gustan los manipuladores ni los múltiples gurús o profetas que tratan con “acunarnos desde pequeños con cuentos” (como dijese León Felipe), vendiéndonos “falsas” felicidades o nuevas eras apocalípticas o encantadoras. No, somos de aquí y de ahora. Y sabemos -y creemos- en nuestro compromiso, aunque hoy esa palabra suene mal a muchos oídos.  

             Por eso, y otras cosas, EN CADENA DOS, como asociación de gentes libres, se une a proyectos de gentes libres, que tratan de expresarse desde esas estructuras y sentido. Que no se nos entienda mal. Nunca defenderemos una película por su tesis o su mensaje. La defendemos y la apoyaremos si existe además una forma de contar adecuadamente la historia, de expresarse correctamente desde el medio utilizado. En caso contrario se tratará simplemente de filmes de buenas intenciones y ya se sabe que de las buenas intenciones... También seguiremos luchando contra la superchería que suponen los falsos cantos de sirenas de un cine tonto, ridículo, engañoso, aquejado de vejez aunque algunos críticos sigan considerándolo el colmo de la postmodernidad. Nuestras críticas se apoyarán en un análisis, que intentamos -aunque sabemos difícil- sea lo más objetivo posible. Ni amiguismos, ni intereses. Demitificaremos lo que creamos necesario. Defenderemos ese cine mayoritario o minoritario bueno, novedoso, original. Pero con el cuidado que supone distinguir lo novedoso de lo que no lo es. Algo que implica necesariamente conocer el cine de ayer, conocer las fuentes en las que beben -o plagian- muchos de los actuales “mitos” venerados. Desgraciadamente la crítica de cine, sobre todo, hoy -y ayer- la escribe cualquier persona. No hace mucho un “crítico” (no de nuestra revista) nos preguntaba, al conocer nuestro entusiasmo por el cine de Max Ophüls, sobre la obra de ese director, del que confesaba no conocer nada. Lamentable, que eso lo diga alguien que escribe de cine. El crítico actual, y mucho de los realizadores jóvenes, huyen del cine de ayer, del cine de los grandes directores. Sólo parecen interesados por colorines, pantallas super, efectos especiales o sonidos tan fuertes que parecen más propios de una discoteca que de una sala de cine.   

            EN CADENA DOS o EN CADENA 2 o como queráis abre una nueva etapa. Con la misma gente y nuevas plumas. Se abre a un intento de aunar la crítica analítica con el humor “zumbador” de algunas secciones. Y a un dialogo con vosotros, nuestros lectores de aquí y de allá, ese allá que para nosotros se instala en América latina. Allí sorprendentemente se nos lee (y quiere) mucho. Lo sabemos porque de allá nos llegan una gran cantidad de e-mail. Queremos que la revista sea tan vuestra como nuestra. Intentaremos que el diseño (también organizado por nosotros) se haga con tanto mimo como los artículos o críticas. Deseamos también salir siempre en una misma fecha. Evitar estar en la red unas veces al comienzo y otras al final de mes. Este es, simplemente un número de prueba, de la siguiente etapa (habrá que decir EN CADENA TRES o EN CADENA DOS SEGUNDO MILENIO). A partir del siglo Kubrick estaremos de forma regular en la red para seguir “dando guerra”. Queremos, como queda dicho, hacer una mejor revista en todos los sentidos. Esperamos teneros a nuestro lado como ayer y anteayer. Gracias por vuestro interés, vuestras críticas y vuestro apoyo.

 

Adolfo Bellido López

(director de EN CADENA DOS).