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Querido lector,
esta es tu página. Bueno, en realidad todas las páginas de la
revista son tuyas y para ti. Pero esta página tiene algo especial,
porque la hemos dedicado a publicar tus críticas. Queremos que nuestros
lectores también colaboren con nosotros publicando una breve crítica (hasta un máximo de
quince líneas) sobre las películas en cartelera.
Para colaborar lo único que tienes que hacer es
enviarnos tu texto directamente en la portada del e-mail o como
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Este mes dos son los lectores que
se han animado a publicar su opinión sobre Ridley Scott y sobre Los
ríos de color púrpura.
* * *
* *
HANNIBAL
Y RIDLEY SCOTT
Saludos
a Encadenados:
En
vuestra sección, "Aquí un amigo", en la carta referente a
Ridley Scott y Hannibal se decía: "mucha
gente pagó la entrada para ver Hannibal, creyendo que sería
mejor que El silencio..."
Pero
qué ignorantes...¿Es que acaso no conocen al director Ridley Scott?
Sí,
es verdad que utiliza mucho las "imágenes publicitarias" que
invaden cada película de este director, pero es que Ridley Scott estudió
en el medio publicitario (y antes en la decoración y estilismo), hasta
que llegó su Los duelistas (un film bastante bueno para ser el
primero que dirigió).
Después
hizo Alien (Injustamente "clasificada en su carta", ya
que es, al igual que Blade Runner, un clásico del género fantástico
y de terror.
Si
Alien pasó a la historia del cine, es cierto que no fue por sus
diálogos ni sus personajes (eso sí, profundizaba en ellos de una
manera, que muchas películas actuales quisieran, según el entorno en
el que se desarrolla la historia), ni la historia (basada en antiguas
películas de serie B)... Señores, esta película pasó a la historia
por el diseño de producción, el estilismo, la elegancia... todo esto
hizo que a muchos de los que vimos la película por primera vez, nos
llevase a ese “sexto sentido” del que, dicen, está hecho del miedo.
Naves
como la Nostromo, la forma de representar el espacio (soledad,
oscuridad...), y el oscuro planeta del “alien”, creo que ya no
volverán a presentarse en nuestras pantallas, por mucho que intenten
mejorarlo (ni Aliens, ni Alien3, ni la broma de Alien:
resurrección, ni Horizonte final... ni esas películas de
ciencia ficción que se pasean por nuestras pantallas).
Encima,
el equipo que realizó la película: Jerry Goldsmith (con su magnífica
banda sonora), H. R. Giger (en el diseño de producción)... muchos lo
quisieran ahora.
La
forma de representarse el bicho... nunca sabías como sería, hasta el
final de la película...
Las
escenas del "nacimiento” del bicho, a través del pecho de Hurt,
Tom Skerrit (magnífico e inolvidable), Sigourney Weaver (joven, fuerte
y llena de belleza), el gato Jonshy... ¡qué magníficas escenas!
Blade
Runner,
me encanta, aunque coincido en el excesivo uso de la publicidad en todas
las escenas, aunque creo que también es otra "joya" del cine.
Harrison Ford, magnífico (como siempre), la música de Vangelis, Rutger
Hauer (magnífico...qué pena que ya no sea lo que fue, al igual que)
Sean Young...
Después,
y ahí le doy la razón, desde Black Rain las películas de Scott
dejaron de gustarme. Bodrios como G. I. Jane, Tormenta blanca...
parece mentira. Hasta que llegó Gladiator.
Entiendo
que a mucha gente no les guste esta película, pero yo opino que está
muy bien... Y así lo reconocieron los Oscars. Russell Crowe se lo merecía
(después de la injusticia por El dilema), Ridley Scott se lo
merecía (aunque no se lo dieron, pero sí a la película, sin duda la
mejor del año, incluyendo Erin Brockovich), después de esos años...
Saludos.
Goyo
* * *
* *
LOS
RÍOS DE COLOR PÚRPURA
Bienvenidos
a otra interesante lección cinematográfica de las que se prodigan por
nuestras pantallas. Esta vez se trata de un curso introductorio sobre
ocurrencias que no deben aparecer en una película de suspense. Veamos:
-
Los policías no deben hacer payasadas. Menos aún si son
gendarmes, puesto que el recuerdo de Luis de Funes puede despistar
ligeramente al espectador de la intriga.
-
Para que un investigador parezca un tipo duro, no es necesario
que se fume un porro con unos amigos raperos. Mucho menos vacilar a unos
macarras, ajenos a la historia, y acabar a golpes orientales a ritmo de
música discotequera, ya que el resultado es equiparable al de insertar
un combate de Jackie Chan en Los
puentes de Madison.
-
Es conveniente que no se adivine, mediado el filme, quién comete
los asesinatos. Algo que se convierte en imperdonable si sucede lo mismo
con los cómplices; pues el resto de metraje parecerá eterno, si es que
se decide concluirlo.
-
Si el guionista se da cuenta del punto anterior, y decide no
reescribirlo, no debe subsanarlo inventando una sorpresa final
injustificable –pensemos en hermanos gemelos, dobles personalidades,
fantasmas, etc.-, evitará que el público asistente se acuerde de sus
seres más queridos.
-
Y en último lugar, y esta vez sí el más importante: una película
de suspense, debe tener necesariamente suspense.
En
fin. Didáctica, muy didáctica.
I.
L. P.
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