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Agustín
Díaz Yanes, el mismo flamante director que en 1995 realizó Nadie
hablará de nosotras cuando hayamos muerto, película que obtuvo dos
premios en San Sebastián y que se llevo ocho Goyas, es el
responsable de Sin noticias de Dios,
el fiasco de la temporada.
Si esta
película la hubiesen firmado Menkes y Albacete, Juanma Bajo Ulloa, Alex
de la Iglesia o incluso Daniel Calparsoro, no hubiera sido más que un equívoco,
un llevar aún más allá las tramas complicadas a las que nos tienen
acostumbrados estos directores.
Pero
Díaz Yanes parecía tener su cabeza bien amueblada. Él, que consiguió
reflejar en su primera película la desamparada realidad española,
incluso desde un género como el thriller, bastante maltratado en nuestro
país.
A
un director-guionista que prometía (y promete que una vez la fastidia
cualquiera) parece que se le perdona aún menos tal derroche de futilidad
y ramplonería.
Si les
parece demasiado duro, ahí va el argumento: el cielo y el infierno
residen en la propia tierra. En el primero se habla francés, se mira en
blanco y negro, se viste como en las películas de Bogart y en general la
vida transcurre como en una anuncio de Martini (todos muy guapos y
trajeados reunidos en sala de espectáculo con cantante sofisticada). Para
más “inri” la representante del cielo es Fanny Ardant y su discípula,
Victoria Abril, que a la vez trabaja a tiempo parcial de cantante tipo
Rita Hayworth.
Por otro
lado, en el infierno se habla inglés, se comen Mcnuggets (o sea, sucedáneo
de pollo congelado), se insulta mucho y, además de ser muy sucios,
piropean groseramente a las camareras sobre ruedas. Una de estas camareras
es Penélope Cruz, a la que el representante del Infierno, Gael García
Bernal, encomendará una misión.
Penélope
Cruz y Victoria Abril se encuentran en casa de Manu, un boxeador al que
intentaran malograr y
reinsertar respectivamente.
Es
evidente que cuando el guión, el supuesto punto fuerte de Diaz Yanes,
falla de tal manera ya poco podemos esperar de la realización. La película
esta recargada de gags, imágenes impacto y secuencias literalmente
copiadas de películas clásicas, algunas reconocidas por el director como
la del principio, “homenaje” a Los cuatrocientos golpes de Truffaut, y otras sin reconocer como las
de la canción de Victoria Abril, con planos idénticos a Gilda.
Al
parecer el director tenía dos proyectos, Madrid
Sur y La capital del mundo,
que se parecían más a su primera obra, pero ambos fueron rechazados por
la producción. Desencantado, Díaz Yanes escribió esta obra de ruptura
prematuramente pensada para sus protagonistas, donde pretendía establecer
similitudes entre el bien y el mal, relativizar ambos conceptos. Pero en
vez de transmitir su aristotélica intención al celuloide sólo ha
conseguido realizar una obra menor, evidente y aburrida, que aunque muy
bien presentada y publicitada, no deja de ser un churro de primera.
Marcos
Miján
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SIN
NOTICIAS DE DIOS
Título
Original:
Sin noticias de Dios
País y Año:
España, 2001
Género:
FANTÁSTICA
Dirección:
Agustín Díaz Yanes
Guión:
Agustín Díaz Yanes
Producción:
Flamenco Films, Cartel, Tornasol, Ensueño
Films, Telemadrid
Fotografía:
Paco Femenia
Música:
Bernardo Bonezzi
Montaje:
José Salcedo
Intérpretes:
Penélope Cruz, Victoria Abril, Gael García
Bernal, Emilio Gutiérrez Caba, Juan Echanove
Distribuidora:
Lauren Films
Calificación:
Todos los públicos
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