|
Hace
veintitrés años, Francis Ford Coppola presentaba en todas las pantallas
del mundo una de las más grandes películas de todos los tiempos,
verdadero icono de la cultura del siglo XX: Apocalypse
Now. Era una dolorosísima crónica del absurdo de una guerra
(la del Vietnam) que había causada una herida sin posible cicatrización
en su país. Pero como todo arte, el argumento remontaba su primer
significado para señalar muchos otros: el absurdo de toda guerra, el
instinto cainita del ser humano, el oscuro pozo sin fondo de su corazón y
la seducción y el vértigo que produce en el hombre el propio horror.
Basada
en el relato “En el corazón de las tinieblas” del escritor
americano Joseph Conrad, la película muestra a una patrulla de soldados
tiene que remontar el curso de un río para acabar con los desmanes
asesinos de un coronel que se ha declarado en rebeldía y ha instituido
una especie de estado independiente donde reina la locura. Apocalypse
Now costó muchísimo dinero hacerla. Se tardó más tiempo del
debido en rodarla (un año en Filipinas) y creó incluso graves problemas
de salud entre los técnicos y actores (algunos llegaron al delirio
mental). Su excesivo metraje obligó a las productoras a que el director
presentara una versión reducida para ser exhibida. Así se hizo y lo que
los espectadores vieron en 1979, pese a los recortes, fue una obra maestra
absoluta. Seguramente el mejor filme que sobre la guerra se haya hecho jamás.
El
año pasado en el festival de Cannes se presentó una versión definitiva
y completa, montada por su propio director que mejora aún más lo que ya
era en sí la más alta cima de la perfección. Este filme
seduce, conmociona y encoge el corazón del espectador y debe ser
de visión obligatoria para todo espectador que ame de verdad el cine.
Seguramente esta reedición se ha hecho con vistas a su explotación en la
venta del formato del DVD. Pero que nadie se engañe: para verla de verdad
en todo su deslumbrante esplendor (y escuchar la espléndida banda
sonora) hay que hacerlo en la pantalla grande de una sala de cine.
Los
cincuenta tres minutos añadidos redondean la película en muchas de sus
secuencias y amplifica su sentido y multiplica la posibilidad de
diferentes lecturas. Además de pequeños fragmentos añadidos que dan más
solidez a ciertas escenas (la entrevista con el protagonista para
encargarle la misión, el soberbio pasaje de los helicópteros atacando al
son de La Cabalgata de las Walkirias
al poblado vietnamita, dirigidos
por un militar enloquecido y entusiasta del deporte del surf), aparecen dos secuencias de casi veinte minutos inéditas en la
anterior versión como son la transformación en burdel del interior de un
helicóptero donde unas chicas de Playboy son vendidas a cambio de dos
bidones de gasolina o la secuencia tan significativamente actual de la
familia francesa de colonos que defiende con uñas y dientes su finca en
medio de la jungla y que plantea la cuestión de la disolución de los
imperios y el imposible mantenimiento de su poder enzarzándose en guerras
que abocan siempre a la derrota. Un discurso tan actual que uno podría
creer que se están refiriendo a la insensata política de la mayor
potencia del mundo empeñada ahora en provocar guerras que nunca gana para
mantener su hegemonía en el mundo.
Apocalyse Now Redux
con sus casi cuatro horas de duración es un filme prístinamente radical
en el sentido de que ahonda en las mismas raíces del horror y de la
locura humana y porque penetra como el escalpelo de un bisturí en el
mismo corazón para diseccionar, como se dice en el filme, la delgada línea
que separa “el hombre que ama del hombre que mata”.
José Luis Barrera
|
APOCALYPSE
NOW REDUX
Título
Original:
Apocalypse Now Redux
País y Año:
EE.UU., 2001
Género:
BÉLICA
Dirección:
Francis Coppola
Guión:
John Milius y Francis Coppola
Producción:
American Zoetrope
Fotografía:
Vittorio Storaro
Música:
Carmine y Francis Coppola
Montaje:
Arthur Marks
Intérpretes:
Martin Sheen, Marlon Brando, Dennis Hopper, Harrison Ford, Stephane Audran...
Calificación:
No recomendado menores de 18 años
|