|
El
terrible asunto de dos campos de exterminio nazis, Auschwitz y Mathausen,
parece no amedrentar nunca al cine; periódicamente se van realizando películas
que vuelven a recordarnos algo que nunca se debe olvidar: el altísimo
nivel de barbarie a la que puede llegar el ser humano, el oscuro lugar de
indignidad y miseria moral hasta el que puede bajar el hombre cuando éste
pierde las referencias morales o religiosas.
No
es pues éste un filme que vayan a ver muchos espectadores, dado el poco
estímulo que presenta: se trata de la “vía de solución final” que
decretó Hitler para solventar el problema judío: el exterminio total en
cámaras de gas y luego la incineración de sus cadáveres. Para ello se
valió de los propios judíos que en el campo de concentración, eran
ayudantes de los nazis y se encargaban de conducir a sus hermanos de raza
hasta las cámaras de gas, de meter a los cadáveres en los hornos
crematorios y luego acarrear y enterrar sus grises cenizas. Todo este
espantoso trabajo lo realizaban con la esperanza de alargar sus vidas o
conseguir algunos privilegios. Estos judíos que colaboraban eran después
asesinados para que no pudieran hablar y sustituidos por otros.
Este
es el ominoso tema de este filme, no del todo bien contado, por cuanto la
narración de su argumento no es del todo compacta sino fragmentaria. Pesa
además en él demasiado el diálogo y los temas del filme se repiten ya a
la media hora. Sus escenas de horror no llegan a impresionar mucho por
cuanto se les nota un nivel demasiado explícito de representación y las
conversaciones de los personajes son algo rimbombantes y hasta teatrales.
El guión nace de una adaptación de una obra teatral del mismo director
del filme, y se nota demasiado en su puesta en escena y en el acento
pronunciado que se da a los diálogos.
La
zona gris está narrada desde el punto de vista de un médico judío
que fue ayudante del siniestro doctor Mengele, que utilizó a los judíos
como cobayas. El título La zona
gris se refiere a la enorme zona pintada de gris, cubierta por el
polvo de las cenizas de los judíos exterminados y cuyos cadáveres se
quemaban en los hornos crematorios. El filme adolece de hiatos narrativos
y de un montón d elementos faltos de verosimilitud:
El
interés estriba en que nos presenta algunos aspectos poco vistos en este
tipo de cine, como el intento de rebelión de los judíos en los propios
campos de exterminio (aquí es Auschwitz) y algunos deseos propios del ser
humano que pese a su vileza aun nos recuerdan su facultad de regeneración,
su deseo de redimirse, como ocurre en el filme con su afán de salvar a la
niña judía que no muere en la cámara de gas.
José Luis Barrera
|
LA
ZONA GRIS
Título
Original:
The grey zone
País y Año:
EE.UU., 2001
Género:
DRAMA
Dirección:
Tim Blake Nelson
Guión:
Tim Blake Nelson
Producción:
Millenium Films
Fotografía:
Russell Lee Fine
Música:
Jeff Danna
Montaje:
Tim Blake Nelson, Muchelle Botticelli
Intérpretes:
Steve Buscemi, Harvey Keitel, Natasha Lyonne,
Mira Sorvino, David Arquette
Distribuidora:
Filmax
Calificación:
No recomendado menores 18 años
|