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Puede
que los adolescentes españoles estén en la cola de Europa en cuanto a
matemáticas o literatura se refiere, pero lo que nadie puede negarles es
que, gracias a cierto cine, conocen el sistema educativo yanqui mejor que
el suyo propio. Las películas de
adolescentes, con sus jefas de
animadores, empollones, fiestas de graduación y demás, forman un subgénero
propio dentro de géneros como la comedia o el terror (aunque muchas
comedias asusten por su bajeza). Es cierto que, de vez en cuando, surge un
título que se eleva un poquito de la media. En mi opinión, la primera
parte de American Pie superaba
con creces a sucedáneos que llegaron después del tipo Colega,
¿donde está mi coche?, Road Trip o Ya
no puedo esperar. Sus gags, nada sutiles, sí se mostraban muy
efectivos y la comedia, sin ser nada del otro jueves, se dejaba ver sin
irritar demasiado.
American Pie 2 es la consecuencia de intentar aprovechar el éxito de la primera sin
preocuparse en aportar nada nuevo. El reparto coral de la original repite,
pero se diluye en una trama prácticamente inexistente. De hecho, las féminas
(Mena Suvari, Tara Reid y Natasha Lyonne) se han dado cuenta de que valen
para algo más que este tipo de productos y la presencia de sus personajes
en el filme es más que anecdótica (nos imaginamos que repiten por
exigencias de contrato). Lo mismo puede decirse del resto de chicos, a
excepción de Jason Biggs y el insufrible e histriónico Sean William
Scott. En ellos se centran la mayoría de los gags que fotocopian los de
la original. Así, la tarta de manzana es sustituida por pegamento y la cámara
web por walkie-talkies en dos escenas que son un calco en planificación y
desarrollo de las de la primera. La presencia tras la cámara de J. B.
Rogers, secuaz de los temibles hermanos Farrelly y autor de Dime
que no es verdad, no hace sino profundizar más en el lado soez de los
chistes. Así, el citado gag del pegamento se convierte en un remedo del
de la cremallera de Algo pasa con
Mary. Entre tanta repetición, es agradable la presencia de Eugene
Levy quien, con sus intervenciones siempre inoportunas, es el único que
consigue levantar alguna sonrisa.
Sin preocuparse en presentar y profundizar en los personajes (se
presupone que quien acude a ver este título ya ha visto el anterior) y
orientada a un público joven y masculino (veáse la historia con las dos
supuestas lesbianas), American Pie 2
es una sucesión de gags prácticamente independientes, hilados con
poca imaginación y menos tacto y a mayor gloria de quien se erige como
protagonista principal, el inefable Jason Biggs. Evaristo
Martínez
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AMERICAN
PIE 2
Título
Original:
American Pie 2
País y Año:
EE.UU., 2001
Género:
COMEDIA
Dirección:
J.B. Rogers
Guión:
Adam Herz
Producción:
Liveplanet, Universal Pictures, Zide-Perry
Productions
Fotografía:
Mark Irwin
Música:
David Lawrence
Montaje:
Larry Madaras, Stu Pappé
Intérpretes:
Jason Biggs, Shannon Elizabeth, Alyson
Hannigan, Chris Klein, Eugene Levy, Thomas Ian Nicholas
Distribuidora:
United International Pictures
Calificación:
Todos los públicos
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