Segunda jornada fuerte del festival. El día amaneció lluvioso y algo frío. Llegué temprano al teatro. No quería perderme el documental sobre la historia del Elävienkuvien teatteri...
La película muestra aspectos más siniestros y menos risibles de la estructura ético-económica de la sociedad de consumo y retrata el mecanismo despiadado del mercado.
Han hecho falta siete películas de la saga original cinematográfica y un par de décadas para que venga alguien, le de la vuelta a la anterior franquicia y reinicie el filón.
Con Marsupilami, es imposible no dejarse llevar por la energía que desprende este disparatado viaje escolar. Queda por ver si esto finalmente le traerá el tan esperado éxito a este grupo de amigos franceses.
En fin, es una película que se disfruta si nos preparamos para visionar lo psicológico y lo social, de un drama familiar cuyo humor se fundamenta en los matices y claroscuros propio del espíritu humano.
El balance global de la producción, con sus claroscuros, es loable y aporta una forma de acercar al espectador un acontecimiento pasado cuya huella conecta y perdura hasta nuestros días.
De aquellos polvos, vienen estos lodos. Apología de los Mossos d’Esquadra, de la parte (policial) por el todo (político: Cataluña). Sinécdoque pro domo sua.
Más de 30 años después de la publicación del primer volumen del manga, la demanda acabaría por saciarse... nada más lejos de la realidad: tanto la versión impresa como la animada continúan su curso.
En líneas generales, hay que decir que es entretenida. Tiene gags infantiles, sí, pero muy divertidos; una banda sonora actual y disfrutable; y un trasfondo ácido y crítico.
El tándem Leone-Morricone, ha creado un vocabulario propio desde lo mínimo a través de las asociaciones: "Por un puñado de dólares" establece una relación con la memoria histórica del western...
'Palestina 36' es una película reivindicativa. Es cine militante y no intenta ocultarlo. Su valor reside en la recuperación de la memoria y establecer un vínculo entre pasado y presente.
El olor de la leche quemada, inquietante ya desde su mismo encabezamiento, rompe moldes para transitar desde un relato bucólico a algo que se aproxima mucho más a una película de terror.