Sin embargo, lo más sorprendente es el enfoque implacable de la película hacia el gore y el asco. Para una película con este reparto, es notablemente sangrienta y no rehúye los efectos de terror corporal.
Enmarcada por impresionantes tomas de paisajes, casi demasiado bellas, La isla de Amrum es esencialmente un retrato de la vida en la isla en aquella época.
Bajo el título "Cosas que fallan", el editorial de abril de Ángel Vallejo repasa la nueva llegada a la Luna, los atentados contra presidentes y los desastres atómicos...
Visualmente, es un auténtico deleite que hay que ver sí o sí en pantalla grande. Se han creado entornos profusamente detallados, que te hacen querer pausar la acción para apreciar todos los detalles.
Destacar el trabajo de Laia Costa como madre de la niña poseída, aportando ese contrapunto de compasión maternal incondicional ante cualquier vicisitud, y, cómo no, brillante resulta Natalie Grace
El control de los medios tendrá consecuencias políticas funestas. La proyección mediática alcanzará una primacía absoluta en el devenir posterior... algo que se mantiene hasta hoy.
En mi opinión, el documental pierde la oportunidad de ahondar en las gloriosas interpretaciones de Landa en los filmes de Garci, Berlanga, Cuerda o Camus. Se queda demasiado en la periferia, en la corteza.
La peli tiene un cierto nivel de disfrute primitivo que trasciende muchos de sus defectos y permite disfrutar de todos los elementos melodramáticos y sentimentales en su justa medida.
EPiC: Elvis Presley in Concert rebosa carisma y encanto, reflejando su singular estilo, particularmente evidente en la extrema y muy sorprendente intimidad con sus fans femeninas.
Un forastero irrumpe en una comunidad cerrada, bien para alterar el orden en su beneficio, bien para enfrentarse a los malos y restablecer la justicia. Cuántos westerns hemos visto con esta estructura.
Una película menor, en resumen, que no pasará a la historia de Pixar ni por su trama ni por sus personajes, mostrando a veces una inercia peligrosa en la repetición de clichés.
El guion equilibra magistralmente estos dos aspectos. A pesar de toda la tontería y el absurdo, las acciones del protagonista de la historia siguen siendo comprensibles.