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“Beat”
Takeshi vuelve con su vena más sangrienta, despues de haber abierto su
corazón a Kikujiro. Brother
es su retorno a la violencia, un terreno donde se desenvuelve a la
perfección, yendo de lo más sutil a lo más explícito. Capaz de (no)
mostrar un asesinato a sangre fría en gran plano general, o de golpear la
sensibilidad del espectador con el detalle de un intestino colgante tras
un hara-kiri; no deshecha por completo el lado entrañable mostrado en su
anterior película, gastando bromas –como las trampas que realiza en las
apuestas, o la forma en que aterroriza al mafioso italiano- dignas de su
creación televisiva Takeshi's
Castle, aquí conocida como Humor
amarillo.
Brother
no sólo es un filme sobre mafias y venganzas. Brother
es una metáfora empresarial; la ley del más fuerte (o poderoso) se
impone para el desarrollo y crecimiento, lugar en el que absorciones y
asociaciones dictan sentencia. También es un paralelismo entre director y
personaje, cruce de realidad y ficción cuyo denominador común es la
llegada a los Estados Unidos. Una impetuosa llegada sin miedo, sin
tapujos, en la que las diferencias no le impiden la consecución de sus
propósitos. Esto enlaza directamente con la trama; Brother
es el viaje de búsqueda de un hermano, un concepto más allá de razas,
de culturas, de sangres. Encontrar la fidelidad, el honor y la confianza
en el otro y entregarse por completo, sin tener en cuenta las
consecuencias, ya que estas no importan, dependen del destino; cada uno es
lo que es, y eso resulta inevitable.
Así
es como el ambiguo Kitano penetra en la gran industria, a golpes y sin
traicionar su particular estilo. Y aunque la película ofrezca la sensación
de avanzar mediante sucesión de secuencias un tanto inconexas y aisladas,
el resultado tras la proyección puede ser cualquiera menos quedar
indiferente. Sonreír por una atrocidad, emocionarse con un gesto o sentir
un golpe bajo; lo consigue de manera natural. Mientras tanto él queda
sonrisa burlesca en boca, entre perversa y amable, sin que sepamos de quién
y de qué se ríe; esa ambigüedad es la que nos hace no saber si tomar la
película en serio o en broma. Que cada uno saque sus conclusiones. Y si
puede ser que sea con la versión original, los encargados del doblaje lo
menos que podrían hacer es cercenarse un dedo para pedir disculpas.
Israel
L. Pérez Daniel Arenas
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Brother
Nacionalidad: EEUU,
Japón, Francia, 2000.
Guión
y dirección:
Takeshi Kitano
Fotografía:
Katsumi Yanagiyima
Música: Joe Hisaishi
Intérpretes:
“Beat” Takeshi, Omar Epps, Claude Maki, Masaya Kato.
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