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Spike
Lee vuelve a reflexionar sobre el hecho de ser negro en la sociedad
americana de hoy día, los inconvenientes, la falta de oportunidades, el
racismo más o menos encubierto por parte de los blancos, y las distintas
maneras de entender lo “negro” dentro de la comunidad negra, la
vigilancia, la sospecha a la que son sometidas las diferentes conductas,
que dentro de la comunidad blanca serían entendidas como más o menos éticas,
pero que entre los negros se cargan además con prejuicios de traición,
pureza, aceptación por parte de los que se creen con la exclusiva de lo
que es ser o debe ser entendido como “negro”.
Una
sociedad que se ha vuelto histérica y sospechosa y de la que sus miembros
no sólo son discriminados por los blancos, sino que además tiene que ser
“puros” dentro de la comunidad negra. Si triunfas en el mundo de los
blancos te puedes convertir en sospechoso entre los negros. Tienes que
triunfar desde el orgullo negro es lo que piensan los Mau-Mau que parecen
depositarios de la esencia de lo que es ser negro. Ellos viven sólo para
ser negros (rapean y el término
negro aparece cien veces en una canción), para perseguir a los que no
lo sienten así o a los que los han traicionado. Hacen de lo negro una
creencia, una religión y no están lejos de un fascismo que puede
eliminar a todo aquel que no esté de acuerdo con ellos. Los negros se
pueden llamar entre ellos “negrata”, pero no los blancos, porque es
peyorativo. Las tensiones en el seno de lo negro aniquila a las personas
que pueden poner en ridículo a la sociedad negra que tiene sus tics, su
gestualidad, su forma de vestir, sus slogans,
su música y sus espacios. Los blancos y los negros está separados por
una valla de prejuicios y dentro de los propios negros los prejuicios
llevan a sus miembros a tener que dar cuenta de su conducta, a
autoanalizarse continuamente, a convertirse en sus propios policías. El
tema de la traición y la lealtad a lo negro siempre está en relación
con el mundo blanco.
Delacroix,
un negro directivo-creativo de una cadena de televisión, propone un
programa para aumentar la audiencia de la cadena basándose en los minstrell,
espectáculo en el que los negros, a la manera de las primeras películas,
comics y dibujos animados, cantaban con la cara pintada de negro y aparecían
como monos y así eran captados por la sociedad blanca que se reía de
ellos. Este espectáculo en un principio produce desconcierto entre los
propios creativos y entre los negros que no saben muy bien cómo juzgarlo;
al poco tiempo sirve para ver que no se ha avanzado en el reconocimiento
de la dignidad de los negros y lo que pudiera tener de agresivo, por lo
indigno del programa, es rápidamente absorbido por la propia sociedad
blanca que acude a ver el espectáculo con la cara pintada de negro y son
entrevistados y se consideran negros de manera irónica. Aumenta la
audiencia, lo que indica que el programa está dentro de lo
políticamente correcto. Ante este hecho reaccionan de distinta
manera Delacroix, su ayudante Sloan, los músicos callejeros Mantan y
Dunwity y los Mau-Mau.
Spike
Lee muestra gran cantidad documentación audiovisual para la formación e
información de los jóvenes espectadores. Quizás entre este afán didáctico
y el musical sea donde se pierda esta película. No está bien dosificada
la historia de los protagonistas y la del mundo del espectáculo que se
torna, a veces, repetitiva.
Daniel
Arenas
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Bamboozled
Nacionalidad:
EEUU, 2000.
Drama.
Dirección:
Spike Lee.
Intérpretes:
Damon Wayans, Michael Papaport, Savion Glover, Tommy Davidson, Jada
Pinkett-Smith y Paul Rattee. Guionista:
Spike Lee.
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