Apocalypto (Apocalypto, 2006), de Mel Gibson

  27 Marzo 2021

Película de enorme fuerza física y visual

apocalypto-0Apocalypto está ambientada antes de la llegada de los conquistadores españoles, durante el imperio maya en decadencia, y narra una guerra en la que un pueblo más civilizado, supuestamente, captura a un grupo de indígenas que viven en la selva, para hacer con ellos un sacrificio ritual.

Cuando esto va a ocurrir tiene lugar un eclipse de sol que es interpretado como una señal de los dioses para que finalice el sacrificio. Pero los prisioneros no son liberados, sino que tienen que luchar por su vida, escapar en una frenética carrera asaeteados por lanzas y flechas.

El protagonista de la historia sobrevive a la implacable persecución de sus enemigos ocultándose en la selva y eliminándolos uno a uno con trampas y argucias. Es así como logra encontrar a sus hijos y a su esposa. Al final, llegan a la costa los conquistadores españoles.

A la dirección rotunda y magistral de Mel Gibson se une gran guion del propio Gibson y Farhad Safinia, así como la excelente fotografía de Dean Semler, la música un poco anonadante de James Horner y un gran montaje.

Genial dirección artística, maquillaje, la ambientación de la selva, sus sonidos, la respiración agónica del perseguido, los rugidos de los animales salvajes o el crujir de las ramas.

Todo ello resulta impactante y hace de esta película un film fuera de lo habitual, muy intenso.

En cuanto al reparto, es importante, con interpretaciones meritorias de un equipo de actores muy profesionales como Rudy Yougblood, Gerardo Taracea, Raoul Trujillo, Dalia Hernández, Jonathan Brewer, Mayra Serbulo, Ariel Galván, Rodolfo Palacios, Iazua Larios y José Suárez.

Obtuvo 3 nominaciones al Oscar, uno al Globo de Oro y también fue nominada a los premios Bafta y a los Critics’ Choice Awards.

Desde mi modo de ver, Gibson ha hecho obras brillantes detrás de la cámara (Bravehearth, 1995; o La pasión de Cristo, 2004) y le tengo confianza, lo cual se demuestra en el caso de Apocalypto, donde creó una nueva, impresionante e importante obra (luego vendría la tremenda Hasta el último hombre, 2016, cine muy bélico y, paradójicamente, antibelicista). 

Escena 1: fuga

   

 Algunos critican su falta de rigor histórico, pero creo que Gibson quiso hacer nada más y nada menos que una buena película, no un documental de civilizaciones antiguas ni sobre culturas mayas. Por lo tanto, hay que relajarse y disfrutar del film, que tiene muchas buenas cualidades.

Y no olvidemos que el cine en general está hecho de fantasía y trampas para facilitar o decorar lo narrado.

Ahora bien, la película no tiene una línea histórica loca; se sitúa en el período maya posclásico de principios del siglo XVI, período de decadencia, divisiones, rivalidades y pugnas sangrientas entre diferentes tribus. Es el momento en que llegaron los españoles. Y mi parecer es que está muy bien ambientada, incluidas las escenas de sacrificios humanos.

Esto ocurría realmente, los mayas sacrificaban humanos, muchos de ellos prisioneros de guerra, como sugiere el film y fue lo que provocó en Hernán Cortés y los suyos reacciones violentas de repudio ante aquellos rituales, arremetiendo sin piedad contra esos altares de sacrificios humanos y aquellos ídolos paganos. 

Escena 2: sacrificios humanos

  

 Si al espectador le provoca repugnancia ver en una pantalla sacrificios humanos sacándoles el corazón en vivo, qué horror y qué impacto no les causaría a aquellos españoles, que venían de la cultura y la religión cristianas, esas escenas terroríficas.

Es decir, si hay algún error histórico, este no atañe a lo sustancial de la cinta. Gibson no actuó en plan aficionado, sino que estudió sobre tema, seguro. Otra cosa es que lo que narra Gibson no sea lo «políticamente correcto», pues es fácil decir que Cortés fue un asesino o que los españoles fueron unos mata indígenas o genocidas.

A los que así piensan, me gustaría verlos cinco siglos atrás, viviendo aquel tiempo, en aquel contexto social y cultural, con aquellas creencias y entonces, cuando se vieran allí con la cabeza y el corazón de aquellos hombres, cuando hubieran vivido aquella epopeya, al regresar de ese hipotético viaje al pasado, me gustaría saber qué y cómo lo cuentan.

Amén de haber sido los españoles los conquistadores y/o descubridores más tolerantes y respetuosos con los nativos de los lugares que visitaban, prueba de ello era la baja incidencia de esclavitud entre nuestros antepasados viajeros y los colonizadores de otras culturas europeas, como británicos o franceses.

apocalypto-2

Y me perdonarán que al hilo de esta cinta me extienda un par de líneas sobre este asunto, pues no en vano la legislación amparada por Isabel la Católica y redactada por los grandes juristas de la Salamanca de entonces (Luis de Vitoria, entre otros), protegían cuidadosamente a los indios americanos.

Las leyes de Burgos u Ordenanzas para el tratamiento de los Indios, las primeras leyes que la Monarquía Hispánica dictó para su aplicación en América en las que abolió la esclavitud indígena y organizó su conquista, fueron firmadas por el Rey Católico Fernando II. De modo que frente al mito del genocidio español en América, Pío Baroja opinó: «los españoles hemos purgado el error de haber descubierto América, de haberla colonizado más generosamente de lo que cuentan los historiadores extranjeros con un criterio protestante imbécil, y tan fanático o más que el del católico».

Creo que es una de las películas mejor filmadas de las últimas décadas. Contrariamente a lo que se dice de ella, es todo menos racista. «Su visión de los indígenas es vigorosa y compleja, y no el retrato condescendiente que suele hacer el cine estadounidense de culturas que considera exóticas» (Solórzano). En todo caso, lo que hace Gibson es un trabajo de condensación legítimo en el proceso de adaptar la Historia al cine.

En suma: Apocalypto es una gran película, con una belleza violenta, inquietante a la vez que conmovedora, también idílica, un viaje a lugares donde un hombre actual nunca imaginó estar, a parajes y escenas con gran fuerza, viveza y dramatismo, donde se roza el límite entre la vida y la muerte, donde el espectador se ve confrontado permanentemente con el sentido de la supervivencia.

Película de gran agilidad, sangrienta en su realismo, original, entretenida y visualmente impactante.

Escribe Enrique Fernández Lópiz

  

apocalypto-4


Más artículos...