Nosferatu (1922)

  06 Abril 2011

Una sinfonía del horror de las guerras mundiales

Nosferatu-00En 1922, poco tiempo después de haber finalizado la Primera Guerra Mundial y durante el apogeo del expresionismo alemán, Friedrich W. Murnau surgió con una de sus obras más recordadas y más emblemáticas de la mencionada vanguardia expresionista. Basándose en la novela de Bram Stocker, Drácula, Murnau le da vida a su propia versión del famoso vampiro, que por cuestiones legales, políticas y características propias de la vanguardia, sufrió ciertos cambios.

Stocker vs Murnau

Primeramente, para no pagar los derechos de la novela de Stocker, Murnau decidió cambiar los nombres de los personajes en su película: al Conde Drácula lo renombró Conde Orlock (Nosferatu), a Mina la llamó Nina y a Jonathan lo llamó Jonathon; pero estos cambios poco sutiles no evitaron que la viuda de Stocker, Florence Stocker, le demandara por derecho de autor. A consecuencia de la demanda ganada por Florence Stocker, todas las copias de la película fueron retiradas de Alemania. Afortunadamente para nosotros, Murnau había enviado algunas copias a Estados Unidos y otros países europeos, por lo que la obra pudo ser apreciada por el público.

Otros de los cambios que sufrió la versión de Murnau, con relación a la versión de Stocker, fue el de representar a un vampiro portador de pestes, plagas y muerte.  Era poco agraciado, con orejas largas y puntiagudas, dientes frontales largos y garras; dándole así una apariencia de rata, lo cual reafirmaba el nombre de Nosferatu, que según algunos estudiosos, proviene del griego nosóforos, que significa transmisor de enfermedades. 

En cambio, el vampiro de Stocker, estaba ubicado en un punto medio; no era ni tan horrible como lo representó Murnau, ni tan elegante, como lo representaría más tarde Bela Lugosi (que fue la imagen que se hizo más popular).  Evidentemente, esta elección de Murnau tiene un sentido respaldado por las características que hasta ese entonces tenían las películas expresionistas; la representación de seres horrorosos antinaturales y fantasmagóricos, tal como se había apreciado en años anteriores en películas como El Gabinete del Doctor Caligari (1919). Por otro lado, también tenía una connotación socio-política por los acontecimientos que vivía Alemania en ese período; pero de esto hablaremos en párrafos posteriores.

El gabinete del Dr. Caligari

Dr. Caligari vs Nosferatu

Nosferatu es un vivo ejemplo de que el movimiento vanguardista expresionista no poseía presupuestos tan delimitados como en el caso del dadaísmo o del futurismo –tal vez porque no tiene manifiesto– y, por este motivo, Nosferatu constituye un tipo de expresionismo distinto al que se había visto hasta entonces.  Si bien es cierto que el expresionismo posee rasgos comunes como: la predilección por lo grotesco, lo absurdo, lo feo, lo anormal, lo sobrehumano e infrahumano, lo oscuro, lo tétrico, clima asfixiante y opresivo, juego de luces y sombras, pesimismo vital, entre otras cosas; Nosferatu marcó un cambio en la estética que se venía manejando hasta el momento. Citaremos como ejemplo comparativo El Gabinete del Doctor Caligari

El cambio más notorio en Nosferatu fueron las locaciones reales y exteriores.  Mientras que en El Gabinete del Doctor Caligari se utilizaban espacios cerrados, pequeños y claustrofóbicos, calles que se pierden oblicuamente, frentes de casas asimétricas, todos escenarios sumamente decorados para transmitir al espectador la sensación de inquietud y de incomodidad; Murnau hace uso de los espacios exteriores, sobretodo en los dominios del vampiro. 

A pesar de los exteriores, Murnau recarga igualmente el encuadre con espesos bosques, castillos con puntiagudas torres, caminos oblicuos, frentes de edificios reales que dan la sensación de asimetría para causar el mismo efecto de inquietud e incomodidad producidos en Caligari. Es precisamente la utilización de exteriores y espacios reales lo que acrecienta en Nosferatu esa sensación de un ambiente pesimista y terrorífico, haciéndolo más real para el espectador.

Otro aspecto con el cual Murnau innovó fue el de la iluminación. Mientras que las demás películas expresionistas utilizaban una iluminación exagerada, incidiendo particularmente sobre los rostros de los personajes, contribuyendo a desdibujar sus rasgos y a darles más carácter fantasmagórico; Murnau reservó este efecto sólo para la iluminación particular del Conde Orlock (Nosferatu). De esta forma, estos podrían ser los dos principales cambios y aportes de Murnau al expresionismo alemán.

Ahora pasemos a ver algunas otras de las características propias del film y del expresionismo.

Friedrich Wilhelm Murnau

Expresionismo alemán

Tal como mencionamos en el párrafo anterior, Murnau reserva las características más destacadas de los filmes expresionistas para describir el universo sobrenatural del vampiro. Por el contrario, todo lo que no pertenece a ese mundo está tratado con un naturalismo casi documental.

Una técnica muy característica del expresionismo es la utilización de la luz como elemento constructivo fundamental. Hay notables contrastes de luces y sombras apreciables en algunas escenas en que la iluminación repentina de los personajes deja el resto del decorado en penumbras. Las sombras producidas no son solamente un efecto de iluminación, sino que también cumplen la función de narrar la historia, en lugar del cuerpo que las provoca. Ejemplo de esto sería la escena en que se ve la sombra del Conde Orlock subiendo las escaleras de la casa de Nina o la escena posterior a esa en donde la sombra de la mano del Conde Orlock está reflejada en el cuerpo de Nina y hace como que le exprime el corazón. 

El desdoblamiento de los personajes es otra característica que se aprecia en el filme de Murnau. En este caso tenemos al Conde Orlock, quien también es Nosferatu, el portador de pestes y epidemias.

Otro aspecto característico es la disposición de las figuras en la pantalla en posición diagonal. Un ejemplo de esto sería la muerte del Conde Orlock causada por los rayos del sol, en el cual el personaje se dobla hacia atrás de manera diagonal. Con respecto al tema del encuadre, también podemos apreciar que Nosferatu no posee movimientos de cámara, sino más bien se mantiene una acción casi teatral. En diversos encuadres podemos apreciar también como el Conde Orlock aparece y se desvanece de manera amenazante, gradual y lentamente desde el fondo.

Como última característica y, tal vez, una de las más llamativas del cine expresionista y de la película en cuestión, es la interpretación de los personajes.  Al mostrar sentimientos tales como el miedo, la ira, el deseo, entre otros; los mismos se exteriorizan de la forma más extrema o exagerada posible. Algunas veces de forma violenta o abrupta, con movimientos entrecortados y mecánicos, sumándole un excesivo maquillaje en algunos casos. 

Nosferatu

Contexto histórico

Tras analizar algunas de las características propias del expresionismo en la película de Nosferatu y de conocer algo de la historia detrás del filme, podemos pasar a analizar su simbolismo según la época y los sucesos históricos de aquella desmoralizada Alemania.

Primeramente, vamos a dar un breve vistazo de la situación mundial en las primeras dos décadas del siglo XX que dieron como resultado el surgimiento del fenómeno de las vanguardias (no sólo la expresionista, sino también dadaísta y surrealista, entre otras).

En las primeras décadas del siglo pasado se atravesaba un clima imperante en relación a una aceleración de la historia. La misma tiene un plano objetivo que se manifiesta en un gran desarrollo económico y social, sustentado en la creencia burguesa de que la ciencia y las técnicas aplicadas resolverían todo. 

Se da una emergencia y consolidación de la izquierda con una propuesta de ruptura violenta y determinada con el capitalismo. El marxismo fue el modelo a seguir por los partidos de izquierda, la social-democracia y el socialismo  europeos en 1917.

Pero el acontecimiento más relevante de estas primeras décadas fue la Primera Guerra Mundial (1914-1918) en donde se dio la matanza de millones de seres humanos provocando una desolación, vacío, pérdida de sentido de lo hasta ahí legitimado como promesa civilizadora en nombre de la razón y el progreso humano. La situación de Alemania era devastadora. Luego de la declaración del fin de las hostilidades de la Primera Guerra Mundial, el Kaiser Guillermo II abdica y huye hacia Holanda y, en 1919, se proclamó la República de Weimar.

Conducido por los socialdemócratas, Alemania debió firmar el Tratado de Versalles, el cual fue sumamente humillante en muchos aspectos: tuvo que ceder varios territorios a favor de los vencedores y renunciar a sus colonias, debió entregar parte del material de guerra y su flota, el país atravesaba por un periodo crítico de inflación, desempleo, miseria y enfrentamientos sociales que el gobierno era incapaz de resolver. 

Es en reacción a un mundo burgués y su máquina de matar, que dejó a millones de muertos, la razón por la cual emergen las vanguardias estéticas. De ahí nace la idea de que el arte ya no debía estar separado de la vida y que su única forma de existencia debía ser mediante la expresión de su presente y sus distintas realidades y subjetividades.

De esta forma, basándose en las raíces del romanticismo alemán y como crítica al positivismo, emerge el expresionismo alemán. Era un arte de oposición a lo que era la Alemania de la época, al burgués bárbaro alemán, buscador de éxitos materiales, mezcla de tradición, autoritarismo y fe en la ciencia y el progreso; ocultador de las miserias de la propia Alemania.

Esta unión entre lo subjetivo y lo real, para dar a luz otra realidad, estuvo influenciada por el psicoanálisis; ya que lo que se quería expresar era lo no dicho, lo reprimido, lo que hasta el momento no estaba legitimado como expresable. Con esta búsqueda interna del artista, lo que se expresa a través del arte no es lo bello del mundo, sino toda la angustia y miseria que hay en él. Para expresar esta nueva verdad subjetiva, el expresionismo lo hará mediante el grito, ya que éste constituye una necesidad para este movimiento vanguardista. La desesperación, la angustia, el horror, producto de lo sufrido como consecuencia de la guerra de 1914, no pueden ser expresados sino a través de un grito nacido desde lo más profundo del alma humana.

El movimiento expresionista se interesó por lo sobrenatural, lo fantástico, lo desconocido y lo siniestro para darle sentido a lo que se conocía como la doctrina apocalíptica del expresionismo. Dicha doctrina expresaba el tema del fin del mundo, tal como vemos en Nosferatu, con las muertes a raíz de la peste que el vampiro transmite, fruto del pesimismo alemán frente al futuro.

Un aspecto importante en el cine expresionista es la necesidad del pueblo alemán de la dominación tiránica. Éste era el único camino viable frente a la alternativa del caos anárquico de la libertad gobernada por el instinto. El tirano que por y para la concreción de su poder comete actos de violencia y crímenes.  En el caso del filme analizado en esta breve publicación, vemos la presencia del monstruo (ser antinatural o artificial) que puede ser tirano o dominado.

¿Es Nosferatu una metáfora sobre Hitler?

Nosferatu vs Hitler

De esta forma, si observamos detenidamente toda la película Nosferatu podremos encontrar claras referencias simbólicas al momento histórico que sufría Alemania durante el año 1922. 

Por un lado, hace referencia a las secuelas de la post-guerra. Un Conde Orlock que representa la tiranía alemana, la burguesía, que cegados por el materialismo y las ansias de poder van a la guerra y, tal como la peste que transmitía el Conde Orlock, causan la muerte de millones de personas. Al final, el Conde es vencido (ya sea por sacrificio propio o por ignorancia de sus debilidades) y muere al morder una mujer de corazón puro. Esto puede ser un simbolismo de todo lo que Alemania perdió luego de ser vencidos en la guerra, al firmar el Tratado de Versalles.  

Por otro lado, los expresionistas, a través de sus películas, no sólo veían el carácter interno de la realidad actual, sino que trataban de transmitir una idea de lo que podía venir en el futuro. De esta forma, Nosferatu también tiene una lectura premonitoria de lo que sería la Segunda Guerra Mundial bajo el mando de Adolfo Hitler. 

No olvidemos que fue precisamente la derrota de la Primera Guerra Mundial la que sembró la semilla de odio en los tiranos alemanes para desafiar al mundo por segunda vez. Luego de finalizada la Primera Guerra, los militares justificaron su derrota alegando que Alemania había sido apuñalada por la espalda por marxistas y judíos. De aquí que, junto con la crisis económica y social de la década de los 30, se favoreció al auge del partido nazi y de su líder. Y efectivamente, el liderazgo de Hitler se caracterizó por perseguir a todos los grupos opositores, especialmente, los marxistas y los judíos. 

Es así como también podemos interpretar la figura del Conde Orlock como la figura del mismo Adolfo Hitler, quien transmitió la gran peste nazi alrededor de toda Europa, causando uno de los mayores crímenes de la historia. Al final, de la misma manera en que Alemania perdió en la Primera Guerra Mundial, la muerte del Conde Orlock simboliza la muerte de Hitler, que resignado a su derrota decide quitarse la vida.

Nosferatu, al igual que otras películas expresionistas (Metrópolis, 1927; El Golem, 1915) manifestaron de manera simbólica su apreciación de los sucesos acaecidos a raíz de la post-guerra y previeron los sucesos que efectivamente se dieron como resultado de aquella primera gran guerra. 

Pero con este movimiento vanguardista no se acabaron las visiones subjetivas de los cineastas. Podemos mencionar el neorrealismo italiano como un movimiento surgido a raíz de la segunda post-guerra, como una forma de expresar la realidad que vivía el pueblo italiano que sufría las mismas consecuencias que sufrió Alemania luego de la Primera Guerra Mundial (desempleo, crisis económica, entre otras calamidades). 

De la misma forma, si bien no pertenecen a ninguna vanguardia en particular, muchos realizadores dejaron plasmado en sus películas sus visiones internas de un mundo cada vez más cerca del Apocalipsis. Ejemplo de esto puede ser las distintas películas que, previo a los ataques del 11 de septiembre 2001, tenían como principal temática la destrucción de la ciudad de Nueva York. Algunas de ellas son: Armaggedon, Deep impact, Godzilla, entre otras. Todas son películas cuya temática principal era un incidente sobrenatural y fantástico que destruye la ciudad (un meteorito en dos de ellas y un dinosaurio).

Coincidencialmente, el mismo mes y año de los ataques terroristas se cancelaron los avances de la película de Spiderman, por mostrar un helicóptero atrapado en una telaraña entre las dos Torres Gemelas, ya que estaba por estrellarse contra ellas. También se retrasó el estreno de la película Daño colateral, en la que un bombero evita un ataque terrorista. Aunque parezca que estos directores son psíquicos, en realidad, tratan de exponer una actualidad desde un punto de vista fantástico, pero como hemos visto, nada alejados de la realidad.

Escribe Enrique Kirchman

Nosferatu

Bibliografía

De Micheli, Mario: Las vanguardias artísticas del siglo XX. Madrid, Alianza. 1979.

Richard, Lionel: Del expresionismo al nazismo: arte y cultura desde Guillermo II hasta la República de Weimar. Barcelona, Gili.

http://www.temakel.com/cinemudoaleman.htm

http://www.temakel.com/cinemetropolismujer.htm

http://www.temakel.com/cineexpresionista.htm

http://www.klownsasesinos.com/criticas/n/nosferatu.html

http://santino.blogia.com/2005/071601-mi-querido-cine-mudo-em-nosferatu-em-de-murnau.php 

'Godzilla' y el 11-S, una repetición de ciertas propuestas de 'Nosferatu' y la primera guerra mundial


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