Con faldas y a lo loco (Some like it hot, 1959), de Billy Wilder

  09 Junio 2021

La gran comedia de siempre jamás

con-faldas-y-a-lo-loco-0Con faldas y a lo loco se sitúa en 1929, época en la que en EE.UU. se dictó la llamada Ley Seca (1920-1933) y los licores estaban prohibidos. Pues bien, en ese contexto, dos músicos de tres al cuarto, Joe y Jerry, se ven obligados a poner pies en polvorosa por haber presenciado un ajuste de cuentas entre gánsteres dedicados al tráfico de güisqui. Se encuentran en una situación desesperada: sin trabajo y perseguidos por los mafiosos.

Entonces deciden hacerse pasar por mujeres y tocar en una orquesta femenina donde participa también Sugar Kane como cantante. Para seducir a Sugar Kane, Joe finge ser un ricachón con yate y todo, mientras Jerry es cortejado por un millonario mayorcete que a toda costa quiere casarse con él.

Pues bien, esta historia, así contada, si la hubiera realizado no sé quién, habría sido un churro, una boutade, un mamarracho. Pero hete aquí el notición: la dirige Billy Wilder (fue su 16º film), Joe es interpretado por Tony Curtis, Jerry es Jack Lemmon y Sugar es Marilyn Monroe. Señoras, señores ¿cómo puede salir mal la cosa? ¡Imposible!

O sea: Jack Lemmon se relaja en su papel de simpática señorona con novio incluido; Tony Curtis seductor seducido con doble vida: cabaretera y millonario. Entre ambos, plan magia, la figura de Marilyn Monroe, todo lo cual deriva en un enredo delicioso con magistrales parlamentos sutiles, irónicos, inteligentes.

Además, participan igualmente con brillantez George Raft, Pat O’Brien, Joe E. Brown, Nehemiah Persoff, Joan Shawlee, Billy Gray, George E. Stone, Dave Barry, Mike Mazurski, Harry Wilson, Beverly Wills, Barbara Drew y Edward G. Robinson Jr.: ¡un gran coro de artistas de reparto!

Se trata de una de las comedias más archiconocidas del cine de siempre, una joya: la brillantez del guion del propio Wilder junto a Izzi A. L. Diamond (basada en el filme alemán Fanfarria de amor, 1951, escrito por Robert Thoeren y Michael Logan y dirigido por Kurt Hoffman) contiene diálogos brillantes, personajes bien definidos, una narración ágil y fluida y una historia oportuna.

La dirección de Wilder y las interpretaciones como siempre geniales de Tony Curtis y Jack Lemmon, la curvilínea, y la maravillosa e indescriptiblemente sembrada Marilyn, un espectáculo irrepetible que conjuga la brillantez y el cinismo. Como escribe Morales: «Primera y sobresaliente colaboración del tándem formado por Billy Wilder y Jack Lemmon en esta maravillosa parodia del cine de gánsteres que lanzó definitivamente al estrellato a su rubia y sensual protagonista femenina, Marilyn Monroe. Un clásico lleno de ingenio y humor».

En fin, toda una maravilla, un encanto de filme que tiene todos los ingredientes para que el espectador lo pase bien: calidad, humor in crescendo, surrealismo, pasajes insólitos (recordemos el episodio del tren) y la conocidísima escena final antológica en la que Lemmon le dice a su pretendiente: «Soy un hombre»; a lo que el maduro millonetis responde sin cejar en su empeño de casarse con él/ella: «Bueno, nadie es perfecto».

con-faldas-y-a-lo-loco-3

La música de Adolph Deutsch es de estilo festivo y bullicioso, de entre las piezas destacan Play It Again, Charlie y Tell The Whole Darn World; y añade tres canciones a cargo de la Monroe y una versión instrumental de La comparsita.

La excelente fotografía de Charles Lang, en blanco y negro, alzaprima la ambientación de época y crea perspicaces lances de humor visual.

En resolución: quien no la haya visto, tiene una seria deficiencia en su cultura cinematográfica. Hay que partir de la premisa de que todo lo que hicieron la pareja Wilder-Diamond es genial y garantía de calidad. Y creo que un amante al cine no puede perderse este filme de diálogos brillantes a la vez que vertiginosos.

Cuentan que Wilder, en alguna escena, le dio a Lemmon unas maracas para que las moviera entre frase y frase, para dar tiempo al espectador a reírse.

Escribe Enrique Fernández Lópiz

con-faldas-y-a-lo-loco-1