Nueve reinas (2000), de Fabián Bielinsky

  20 Febrero 2021

Excelente película argentina del siglo XXI

nueve-reinas-5Pude ver este film en su estreno en Buenos Aires y salí encantado de la sala. Además, había conocido a un Ricardo Darín del que ignoraba su existencia y me quedé prendado de su calidad como actor.

No sólo por él, pues como ya he dicho muchas veces, los actores argentinos suelen ser excelentes, y así lo demuestra el resto del equipo actoral de esta cinta, como luego comentaré. Conocí igualmente a Fabián Bielinsky que me pareció un excelente director, lamentablemente fallecido prematuramente con apenas 46 años en 2005.

En fin, la película toda me gustó y salí con muy buen sabor de boca. Sé que algunos dicen que ha tomado ideas de otras películas, que pitos, que flautas, pero yo digo que es una de las grandes películas argentinas de principios de siglo.

Juan y Marcos son dos timadores en la ciudad de Buenos Aires. Por una circunstancia, Marcos (Ricardo Darín) salva de una detención segura a Juan (Gaston Pauls), conviniendo tras el incidente trabajar juntos y aprender el uno del otro.

Casualmente se ven envueltos en un asunto que les puede hacer millonarios. La oportunidad surge cuando los llama Valeria (Leticia Brédice), hermana de Marcos, para que vayan al hotel donde trabaja porque han sido convocados por Sandler, un viejo compañero de Marcos que sufrió un ataque al corazón cuando intentaba ultimar un negocio-timo con un cliente del establecimiento.

Le pide a Marcos que sea él quien cierre el negocio, lo que acepta a cambio de quedarse con el noventa por ciento del botín. Tienen menos de un día para hacer una estafa que no puede fallar, lo cual derivará por derroteros tan sorprendentes como inesperados.

El director Fabián Bielinsky, autor de guiones diversos, cine publicitario y cortos, se ganó la merecida fama de cineasta clásico, preciso y efectivo con esta obra y la última que dirigió poco antes de dejarnos, El aura (2005). Realmente la película tiene una dirección magistral, un trabajo «sencillamente impresionante» (Casanova) que nos mantiene en vilo las casi dos horas del metraje.

El guion, del propio Bielinsky, es sensacional, un libreto exquisito en el que las escenas están hiladas con enorme estilo y tensión narrativa, lo que hace que mantenga un ritmo constante que no decae en ningún momento. Además, escuchamos frases sobresalientes y adecuadas al interesante contexto en que se desarrolla la historia. Claro que no sólo es que Bielinsky escribe un ingenioso texto, sino que además lo sabe trasladar a la pantalla en perfecta sincronía con planos e imágenes sensacionales. De manera que Bielinsky logró hacer de su ópera prima una obra de lujo.

Muy buena la música de César Lerner que acompaña la trama y magnífica la fotografía de Marcelo Camorino que mereció el reconocimiento de la crítica.

nueve-reinas-3

El reparto es extenso, pero sobresale un genial y joven Ricardo Darín que hace un trabajo meritorio con una gran capacidad actoral en el rol de Marcos, un timador de primer nivel; Gastón Pauls es el amigo de aventuras, Juan, papel que interpreta de manera excelente; en realidad, Darín-Pauls conforman una atractiva pareja de maestro-aprendiz que desprende una gran química, pues ambos sintonizan afinadamente.

Leticia Brédice, bonita ella, hace también una interpretación brillante como Valeria, la hermana de Marcos, pieza fundamental en el desarrollo de este juego de ingenio puro. Y acompaña un largo y excelente elenco con Tomás Fonzi, Ignasi Abadal, Roly Serrano, Alejandro Awada, Antonio Ugo, Elsa Berenguer, Celia Juárez, Leo Dyzen, Graciela Tenembaum, Oscar Núñez, María Mercedes Villagra, Gabriel Correa, Luis Armesto, Pochi Ducasse, Ernesto Arias, Amancy Espínola, Jorge Noya, Carlos Lanari, Roberto Rey, Carlos Falcone, Ricardo Díaz Mourelle, Emanuel Mercado, Ulises Celestino, Norberto Arcusín, Gabriel Molinelli y Claudio Rissi. Geniales y conjuntados.

La película se convirtió en un éxito local e internacional, con ventas en más de 32 países, participando en numerosos festivales y obteniendo más de 20 premios internacionales, a la vez que el reconocimiento unísono de los expertos.

El gran crítico del San Francisco Chronicle, Edward Guthmann, hizo una valoración muy positiva del film, subrayando el gran trabajo de interpretación de los actores, escribió: «A paso rápido y sorprendentemente sin fallas, Nueve reinas está muy bien interpretada por un numeroso elenco, en particular Darín como un estafador casi perfecto de barba candado. […] Bielinsky, en su debut como director, lo hace ver fresco y renovado», refiriéndose al estilo de los filmes de estafadores y estafados.

La cosa es que Bielinsky disponía de 1.300.000 dólares de presupuesto y decidió que los intérpretes se prepararan bien de antemano, para que el rodaje pudiera cumplirse en los plazos y gastos previstos. Se rodó por entero en Buenos Aires y como el mismo director afirma, prefería «filmar todo en plano secuencia, o en un único decorado, o con dos personajes solos, o todo en tiempo real». Y argumentaba que «en el caso de la película, la consigna era contar todo a lo largo de un día, lo cual me permitía concentrarme exclusivamente en las acciones concretas de los personajes».

nueve-reinas-4

En lo concerniente a la óptica de la historia, indica que mantuvo una cierta forma de «objetividad», que determinaba una neutralidad en relación a lo que estaba contando, y que procuraba nunca enfocar la temática desde los ojos algún personaje concreto, porque «se hubiera desarmado la propia lógica de la película».

Así fue como consiguió una película «ingeniosa, cínica, y un pelín tramposa» (Boyero) que, dicho sea de paso, tiene un final, que obviamente no desvelo, con un giro repentino que hace virar el entramado de los personajes y de la historia en general, lo que te deja boquiabierto, produciéndote la sensación casi inmediata de querer volverla a ver incluso a renglón seguido. Como dicen en la conocida película El golpe«La mejor estafa es aquella en la que la víctima no sabe que ha sido estafada».

La forma de construir la trama de Bielinsky puede recordar a Billy Wilder por esa forma de superponer capas argumentales que se disponen y retiran para potenciar la intriga en el espectador, y cuando acaba se tiene la sensación plena de que el recorrido ha merecido sobradamente la pena.

Esta es una obra para pasar un rato muy entretenido, o mejor, absorbido por una cinta de categoría que lo tiene todo: guión, dirección, reparto y montaje. Como dice Fonzi, esta obra deja «al espectador comiéndose las uñas por saber qué viene después, porque cuando uno ya da por sentado lo que creía iba a ocurrir, se da cuenta que nos han tomado el pelo y que la cosa toma otra dirección».

Si todo esto que cuento es de tu interés, y es raro que no lo sea, no lo dudes, esta es tu película.

Escribe Enrique Fernández Lópiz

  

nueve-reinas-2