La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

  05 Enero 2021

Intensa y minimalista película

la-vida-secreta-de-palabras-0Isabel Coixet dirige no sólo con oficio sino con belleza enigmática este film en que parecen saltar versos por el aire del celuloide en la lejana superficie de una plataforma petrolífera alejada y solitaria en medio del océano, con apenas sus discretos habitantes.

Todo ello contado de forma minimalista, despojado el film de casi todo y a la espera de que el silencio hable o el espectador lo haga hablar dentro de su mente y de su corazón.

En la trama, una misteriosa mujer se desplaza a la tal plataforma, huyendo de su pasado, para hacerse cargo del cuidado de un hombre accidentado que ha perdido la visión transitoriamente.

Entre ambos se crea una sintonía y complicidad íntima llena de puntos oscuros, secretos, humor y dolor. Ambos no saldrán incólumes de esta relación.

El cuadro actoral se viste de gala con unos excepcionales Sarah Polley y Tim Robbins, que trasladan un mundo de intensidad y sentimientos.

Les acompañan figuras de la talla de Javier Cámara, Sverre Ouslad, Steven MacKintosh, Leonor Watling o Julie Christie, todos en conjunción y en su tónica habitual de bien hacer.

No es un cascabel, es una película triste de la Coixet en cuyo libreto, también de su autoría, recrea una particular atmósfera y delinea un texto con palabras que sus personajes declaman para remover las entrañas del espectador.

En fin, puede afirmarse que es una obra áspera a la vez que ligera como el aire de la mar; hermosa, deliciosa, doliente y bella hasta el dolor, sabia como pocas: es una película deliciosa y silente de las que no abundan.

Es una de esas películas que permanecen en uno, una obra que habitará dentro de quienes la hayan visto como hay que verla, la hayan escuchado con los oídos atentos y la hayan sentido de la manera más llana y sencilla posible.

Una cinta muy recomendable sobre la necesidad de amor, sobre la muerte en vida, la resurrección y el peso del pasado.

Escribe Enrique Fernández Lópiz