Viudas (Widows, 2018), de Steve McQueen

  29 Mayo 2020

Thriller de mujeres, interesante

viudas-0Un thriller entretenido, interpretaciones de nivel y guion bien elaborado. Lo justo para pasar un buen rato. La película es adaptación al cine de una breve serie británica de seis capítulos, Widows (1983), muy similar al film. Pero en este caso la cinta está ambientada en la cinematográfica ciudad de Chicago.

La narración trata de cuatro mujeres a las cuales les une el pasado delincuencial de sus maridos, muertos en el último atraco. La protagonista y viuda del jefe de la banda, Verónica (Viola Davis), ha heredado una deuda por las actividades de su esposo, a la cual debe hacer frente. El resto de mujeres, Alice (Elizabeth Debicki), Linda (Michelle Rodriguez) y Belle (Cynthia Erivo) se unen al plan de Verónica para tomar las riendas de sus vidas y de su futuro. Para ello habrán de organizarse, jugar con inteligencia sus bazas y correr riesgos en un complicado robo.

El londinense Steven Rodney McQueen llevaba un lustro sin hacer cine. Antes, en sus tres primeras películas, McQueen había abordado situaciones complejas y perturbadoras: Hunger (2008), el horripilante tema de los presos del IRA en tenebrosas cárceles con torturas al límite; Shame (2011), el caso de un obseso sexual y su oscuro mundo; y la archipremiada 12 años de esclavitud (2013), que aborda el lado más cruel y violento de la esclavitud de los negros en Luisiana, EE.UU.

Con esta entrega, nuestro realizador McQueen parece haber reemplazado esa necesidad de lo candente y tremebundo por una mayor placidez, planteando una historia más al gusto del espectador. Viudas entra de lleno en la ortodoxia del thriller, si bien con elementos ideológicos que no cuesta demasiado entender.

De hecho, el mismo McQueen ha declarado para asombro de algunos, que «lo normal y sano es que una película sea feminista». Efectivamente, las protagonistas son todas mujeres, con el agravante de que la mayoría de los personajes masculinos son sujetos indeseables a todo nivel. Pero volviendo al género atracos y otros, McQueen consigue un producto de calidad nada despreciable, un buen cine americano de siempre, pero sin los desmanes y cacharrerías a que nos tiene acostumbrado el género.

El guion de Gillian Flynn y Steve McQueen es adaptación de la serie británica Widows, cuyos personajes dibujó en su momento la guionista Lynda La Plante. En el caso de Flynn sobre todo, el guion llega a resultar sorpresivo y plantea algún giro argumental inverosímil, lo cual no resta emoción a la cinta que por momentos puede dejar al espectador incluso un poco noqueado.

Parte de las sorpresas y desconciertos del film son hábilmente apoyados por la elección de planos y movimientos de cámara, en lo cual no sólo McQueen, sino también el encargado de fotografía Sean Bobbitt tienen mucho que decir. Me parece acertada igualmente para la trama la música de Hans Zimmer.

El reparto tiene un arbotante principal, la potente actriz de color Viola Davis, con su hacer magistral y su irrenunciable carisma. Las compañeras de reparto, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki (mujer maltratada hasta que dice ¡basta!) y Cynthia Erivo, hacen un trabajo interpretativo más que meritorio como mujeres frágiles, mujeres vulnerables que aprenden a ser fuertes y resolutivas por las circunstancias que les tocan.

De Colin Farrell, Robert Duvall y Liam Neeson creo poder afirmar que apenas están ni se les espera en la película; sin duda son intérpretes importantes, pero es como si en su fuero interno tuvieran la convicción de que en esta obra apenas pintaban nada.

viudas-1

Acompaña un elenco de calidad, con Brian Tyree Henry (el mezquino político de color), Daniel Kaluuya (en exceso dramático), Jacki Weaver, Carrie Coon, Jon Bernthal, André Holland, Garret Dillahunt o Kevin J. O’Connor, entre otros.

Este thriller, con elementos de comedia y drama, está centrado en un supuesto robo perfecto y arriesgado que al final no resulta tan emocionante como otros. Pero es, como señalaba, una historia que entretiene, con «perfume de mujer», de cuatro mujeres que se ven obligadas a tomar el puesto de sus difuntos maridos gánsteres, e incluso a solventar de forma expeditiva afrentas matrimoniales y de alcoba.

Otra parcela interesante en la cinta es la desoladora ecuación política de los dos candidatos: uno a concejal de distrito, un hijo de papá, de familia de corruptos blancos que cobra comisiones toda la vida; y un político de color que pretende auparse socialmente por la vía del populismo, que sólo pretende exprimir a la clase negra en propio beneficio.

A lo cual se suma el protagonismo de la religión y un predicador metodista o algo así, que bascula en favor de uno u otro candidato en función igualmente de su conveniencia, poco espiritual, por cierto. Y asomando, la temática racial y de género. La verdad es que difícilmente se puede dar más: feminismo, racismo, política corrupta, religión tendenciosa y dinero, esto último muy importante.

En suma, una obra planteada para que el público salga contento de la sala, que no rechaza ciertos toques de humor (a lo largo del metraje asistimos a uno de los running gag del filme, pues la protagonista va siempre con su perro en brazos para que los mafiosos que la persiguen no lo maten) y quizá buscando algún premio Oscar, lo cual ya sabemos que no fue; aunque sí, Viola Davis fue nominada a mejor actriz en los Premios BAFTA.

Escribe Enrique Fernández Lópiz

viudas-3