Premios Egeda 2011

  23 Enero 2011

Empieza el espectáculo

premiosjosemariaforque01Desde hace tres años, Egeda (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales) inaugura el espectáculo de las entregas de galardones cinematográficos del cine español con la concesión del Premio José María Forqué a la mejor producción española realizada entre el 1 de diciembre de 2009 y el 30 de noviembre de 2010. 

El acto de la XVI edición, celebrada la noche del lunes 17 de enero en el Palacio de Congresos de Madrid, fue presidido por la ministra de cultura, Ángeles Gónzalez Sinde, a la que acompañaron otros representantes de las instituciones como: el presidente de la Academia de Cine, Alex de la Iglesia; el vicepresidente primero de la Comunidad de Madrid, Ignacio González; y el Presidente de Egeda, Enrique Cerezo, además de otras personalidades del ámbito de la cultura, profesionales del sector audiovisual, representantes de las películas nominadas (productores, directores, intérpretes…) y figuras del mundo del cine, la música, la prensa y la televisión.

La gala

La gala, dirigida por Juan Estelrich y presentada por Alex O’Dogherty, estuvo dedicada en esta edición a las canciones que hicieron historia en el cine español.

A ritmo de jazz, con una iluminación tenue y un decorado sobrio y simétrico —de tonos plata y miel, y con una gran pantalla central— el ballet vestido como algunos de los personajes de las cinco películas nominadas se coloca, en estatua, sobre el escenario. Sube la intensidad de la luz, el espacio se cromatiza y el presentador aparece para inaugurar la gala de “los Forqué” y presentar las cinco películas nominadas: Entrelobos de Gerardo Olivares, También la lluvia, de Iciar Bollaín, Pa Negre de Agustí Villaronga, Buried de Rodrigo Cortés y Lope de Andrucha Waddington.

Después presentó el trofeo, que este año estrena diseño, una escultura de Víctor Ochoa, con forma de lente, pesado y sin peana, que sustituye a la claqueta de plata anterior y que, a partir de ahora, será la imagen de los premios.

Ignacio González, Ángeles González Sinde y Enrique Cerezo

Un vídeo de Juan Luis Álvarez recordó algunas de las canciones y películas más emblemáticas de nuestro cine, desde el comienzo del sonoro hasta la actualidad, empezando por Conchita Piquer, protagonista de la primera película sonora del cine mundial en 1923 y continuando con Nobleza Baturra, Lola la piconera, Suspiros de España, El último cuplé, Un rayo de luz, Digan lo que digan, Los chicos con las chicas, Laberinto de pasiones, La corte de Faraón, El otro lado de la cama, Flamenco, flamenco y tantas otras.

Durante la sesión se fueron alternando las actuaciones musicales de Miguel Poveda, el Langhi, Toni Zenet, Dulcinea Juárez y José Mercé, que interpretaron canciones de películas como El truco del manco, Los últimos de Filipinas (Yo te diré), Tacones Lejanos, Tómbola, Bodas de sangre…, con la entrega de los galardones, intervenciones de los premiados, actuaciones del ballet (que coreografió canciones como Bring a little love de Los Bravos), discursos del presidente de Egeda y la Ministra de Cultura, y pequeños homenajes a artistas/cantantes como Sara Montiel o Lina Morgan, compositores como Augusto Algueró (Tómbola) y productores como el propio José Mª Forqué, para cerrar con un pequeño tributo al maestro Berlanga con el Americanos de Bienvenido Mr. Marshall.

NoraNavas  

Los premios

Gonzalo de Castro y José Luis García Sánchez entregaron el primer premio de la noche, a la Mejor Interpretación Femenina 2010, ex aequo a Emma Suárez por La mosquitera y Nora Navas por Pa negre, al que también optaba Belén Rueda por Los ojos de Julia. Ambas actrices en sus intervenciones dedicaron la película a sus respectivos hijos.

El Premio Especial Egeda al Mejor Largometraje Documental o de Animación, elegido entre cuarenta y cinco documentales y cuatro películas de animación presentadas fue entregado por Mabel Lozano y Carmen Conesa, a la película Bicicleta, cuchara, manzana dirigida por Carles Bosch y producida por Oriol Ivern, Tono Folguera y Toni Marín; un documental sobre los dos primeros años de lucha contra el Alzheimer de Pascual Maragall.

En su intervención los productores dieron las gracias a la familia Maragall por haberles dejado inmiscuirse en su vida y esperan que la película sirva para difundir la enfermedad en este Año Internacional del Alzheimer 2011. Terminaron recordando las palabras del protagonista: “En ningún lugar está escrito que esta enfermedad sea invencible”.

Luis Tosar con la directora Icíar Bollaín

María Valverde y Manuela Vellés entregaron el Premio a la Mejor Interpretación Masculina 2010 a Luis Tosar por También la lluvia, al que también optaban Eduard Fernández por La mosquitera y Unax Ugalde por Bon appétit. En su intervención, Tosar compartió el premio con sus compañeros finalistas y recordó a los pioneros del cine español en unos tiempos en los que hacer cine era realmente difícil.

Los premios a la mejor interpretación masculina y femenina fueron instituidos el pasado año y son otorgados sin distinguir entre papeles principales y de reparto por Egeda, en colaboración con la fundación AISGE y la Asociación de la Prensa.

Enrique Cerezo, entregó la Medalla de Oro de Egeda, por su trayectoria profesional en el campo de la producción durante treinta años, a Luis Megino, fundador de In-Scraam, junto a Francesc Betriu, empresa dedicada especialmente al cortometraje y posteriormente de Arándano Films y Luis Megino P.C., ha producido películas como Mi querida señorita (1971) de Jaime de Armiñán, Hay que matar a B (1973) de José Luis Borau o Demonios en el jardín (1982) de Manuel Gutiérrez Aragón, entre otras, participando como guionista en muchas de ellas. Alejado de la producción desde hace dos décadas actualmente se dedica a la docencia.

Verónica Forqué y su hija María entregaron el Premio al Mejor Largometraje a Buried de Rodrigo Cortés, producida por Versus Entertainment, The Safran Company y Dark Trick Films. El director dio las gracias a los productores “por su inconsciencia” al confiar en un proyecto tan arriesgado. Su película, rodada íntegramente dentro de una caja, dijo, prueba que nadie sabe nada en esto del cine.

Rodrigo Cortes

Los discursos

Enrique Cerezo, presidente de Egeda dio las gracias al Ministerio de Cultura y al Ayuntamiento de Madrid por su apoyo al cine español y mandó un abrazo a la familia de Augusto Algueró, recientemente fallecido. Después de sentir que el año pasado haya dado al cine español menos alegrías en la taquilla que años precedentes, y lamentar “la dramática situación que atraviesa nuestro sector”, dijo, arremetió duramente contra la piratería, haciendo una enconada defensa de la Ley Sinde y apelando a la cordura de la clase política para que arregle en el Senado el desplante del Congreso. Concluyó afirmando que “la vida es mucho menos interesante sin el cine”.

Por su parte la ministra de cultura, Ángeles González Sinde con un tono más contenido pero igualmente reivindicativo defendió el derecho de los creadores, “trabajadores de la cultura”, según sus palabras, a generar riqueza no solo poética. Habló de dar un enfoque positivo de la crisis para seguir haciendo bien las cosas y produciendo películas diferentes, abriendo “un camino sin retorno a la diversidad” temática, lingüística y cultural, haciendo alusión a las cinco películas finalistas como ejemplo. Utilizó el lema de Rafael Azcona “zurcidos siempre, rotos nunca” para reivindicar el tesón de la industria cinematográfica española aún en los peores momentos afirmando que “el cine español seguirá rodando a la mejor de las velocidades”.

Luis Megino tampoco quiso perder la oportunidad que le brindó la recepción de su galardón para recordar durante su intervención que el cine ha sufrido a lo largo de su historia muchos cambios, y reveses, como la influencia nefasta de la televisión, de los que, a la larga, se ha beneficiado para hacer cines muy diferentes. Ahora debido al enorme progreso tecnológico que está cambiando el mundo audiovisual, confía en que esta nueva tecnología sea capaz de crear nuevas maneras de hacer y recibir el cine. Para ello apela a la responsabilidad social del uso tecnológico y a la necesidad de establecer un marco legislativo que beneficie a productores y receptores.

Escribe Purilia
Fotos Mercedes López

 Luis-Megino