El descenso de espectadores en los cines

  10 Abril 2009

Dejar de ir al cine
Escribe Eva Más

Hace tiempo que se comenta entre los profesionales del cine la paulatina disminución de espectadores. Se afirma que, bien por precio bien por comodidad, la gente prefiere ver las películas en casa. Y, entre tanto, la recaudación en sala se resiente, pero quizás no tanto las cifras totales de beneficios de las películas una vez finalizado su periplo de explotación (cines, alquiler y venta de cintas, y programación en canales de televisión). Sin embargo, tanto los más pesimistas con el panorama actual, como los que apuestan por la renovación de las formas de producción y distribución, coinciden en el impacto que las nuevas tecnologías están teniendo sobre la industria.

El cine en 3D, lo último para intentar atraer espectadores a las salas

Las cifras

En la presentación del estudio Infoadex, sobre la inversión publicitaria en España durante el periodo 2001-2005, advertía Antonio Ruiz de los cambios que han conllevado las nuevas tecnologías. En concreto, al aumento de los soportes, con el consecuente reparto en perjuicio de las formas tradicionales, hay que añadir la proliferación de éstos, lo que a su vez ha generado la fragmentación de las audiencias.

Es entonces cuando entra en juego un consumidor más activo que, según Ruiz, demanda "contenidos personalizados, junto a la oportunidad de evitar la publicidad". Ello puede explicar, entonces, la elevada inversión publicitaria en medios no convencionales que, como el mailing personalizado, el buzoneo y el marketing telefónico se dirigen directamente al individuo e, incluso se adapta a su respuesta. Sólo estos tres medios, ya desde el año 2001, implican una cuarta parte de la inversión estimada del conjunto total, que en el año 2008 alcanzó casi los 15 mil millones de euros.

Con todo, dista mucho del volumen que gira en torno a la televisión que, en un continuo incremento, desde el 18,4% respecto a la inversión total en 2001, durante el año 2008 la suma de las televisiones nacionales, autonómicas, temáticas y locales han llegado a captar casi el 30% del gasto publicitario total. Y, todo ello, a pesar de su carácter general (las televisiones temáticas y locales suponen tan sólo el 0,7%) y la cantidad de minutos de publicidad que interrumpen su visionado. Por ello pensamos que, para una correcta valoración, debemos barajar otros factores más allá de la notoriedad o relevancia del medio.

Kinépolis, hoy las salas se encuentran fuera del centro urbano y con multitud de pantallas

Uno de los factores a tener en cuenta son los hábitos de consumo. Es sorprendente cómo en las encuestas que realiza el Instituto Nacional de Estadística, durante el año 2008, casi el total de la población (98,1% ellos, 98,3% ellas) declare que suele ver la televisión a diario. No en vano, casi también el total de los hogares (99,7%) disponen de televisiones. Porque no hay que olvidar que, en las nuevas formas de consumo, es fundamental el desarrollo tecnológico per se, pero también las posibilidades de acceso al mismo.

Centrándonos en el cine, si hacemos una rápida mirada al siglo escaso que lleva proyectando películas, veremos cómo los avances tecnológicos están íntimamente relacionados con la afluencia de los espectadores a las salas. Han contribuido a su aumento los progresivos avances en su espectacularidad (desarrollo de ópticas para mayor amplitud de pantalla, sonido envolvente, etc.), pero también ha repercutido en su disminución la llegada a cada hogar de la televisión y, más recientemente, Internet.

La paulatina introducción de las tecnologías digitales en los hogares se aprecia en el progresivo incremento del uso del ordenador. Según los datos del INE, desde un 30,3% al 45,1% entre 2002-03 y 2006-07, respectivamente, y de un 21,8% a un 39,5% el uso de Internet, entre las mismas fechas. No es extraño, pues, que ante este incremento en el uso de las nuevas tecnologías, sean los medios multimedia los que acaparen el mayor porcentaje de inversión publicitaria (un 93,6% durante el 2008, según Infoadex). Sin embargo, estas nuevas formas de consumo apenas han alterado el mercado televisivo, que sigue incrementando sus beneficios por este concepto. La televisión sigue ocupando un lugar preferente en el tiempo de ocio.

Los antiguos grandes cines, hoy son pequeñas multisalas

Retomando el análisis de los hábitos sociales, la evolución del consumo cultural, según las cifras del INE (contrastando los años 2002-03 con 2006-07), en general se ha incrementado. La asistencia o visitas a centros culturales (museos, conciertos e incluso la visita a archivos) ha aumentado ligeramente, excepto cuando hablamos de la asistencia a las salas de cine. Con diferencia, éste padece un continuo degoteo de espectadores. Si entre los años 2002-03 era un 55,6% de la población la que había acudido a las salas de cine, entre el 2006-07 el porcentaje descendió hasta el 52,1%.

Asimismo, los datos de Infoadex también confirman este descenso de relevancia del cine no sólo en la cantidad económica invertida en publicidad (de 30,05 millones de euros en el año 2004 a 21 mll en el 2008), sino también en la cuota porcentual que acapara (respecto a los mismos años, pasando del 0,4% de la inversión total en medios, a apenas el 0,1%).

La fecha de inflexión respecto a la afluencia de espectadores en las salas se produce en el año 2004. Según los datos del Ministerio de Cultura, ese año se alcanzan 143,9 millones de espectadores, una cifra máxima que, desde entonces, se ha ido devaluando progresivamente. En concreto, el volumen de espectadores durante el año 2008 fue de 107,8 millones, un 25% menos que el pico alcanzado cuatro años antes. 

Espectadores (millones / año)

Espectadores en salas de cine durante los últimos años

Lo cual se correlaciona con los datos de la recaudación anual (en millones de €) de la taquilla en España:

Recaudación de las salas de cine españolas

Desde la industria cinematográfica se señala un claro culpable de este descenso progresivo y, por ahora, infrenable: el desarrollo de Internet, que posibilita el visionado de las películas (mediante la descarga) sin tener que pasar por taquilla.

El efecto Internet

Siguiendo con las encuestas del INE, casi un tercio de la población arguye que no tiene tiempo de ir al cine, los mismos estudios sobre consumo de medios audiovisuales dan como media una cifra de algo más de 200 minutos de visionado diario de televisión. Es decir, más de tres horas delante de la pequeña pantalla cuando la media estándar de duración de una sesión de cine es de hora y media.

Otros motivos por los que la gente dice no ir al cine son porque no tienen interés (16%), hay poca oferta (10,5%), prefieren verlo en casa (12%) o es caro (22,5%). Precisamente estos dos últimos argumentos pueden ser una buena justificación para ver el cine desde el salón de casa. No en vano, durante el año 2007 (datos del INE) un 85,4% de los hogares españoles contaban ya con algún sistema de reproducción audiovisual (un 61,9% sólo VHS, y un 78,2% de DVD). Mientras que un 60,6% de los hogares disponen de ordenador, de los cuales un 43,3% tienen acceso a Internet, y apenas poco más de un tercio tienen banda ancha.

Columbia Pictures, una de las cinco grandes multinacionales que se reparten cada año el pastel

Las características del cine, en tanto que basado en un soporte de grabación, le diferencia del resto de productos culturales que, incluso la música, cuentan con la experiencia en vivo como su mejor baza de defensa frente a las nuevas formas de consumo digital. Por ello, es especialmente susceptible a la reciente evolución que ha tenido Internet. Más aún, si tenemos en cuenta las ventajas que actualmente posibilita la red, con el vacío legal consecuencia de la no-regulación, permitiendo descargar gratuitamente películas, que se pueden ver en casa y, a diferencia del visionado a través de la televisión, no tienen cortes publicitarios y los horarios son totalmente adaptables.

De ahí, que no extrañen las cifras resultantes sobre la evolución de la industria cinematográfica española respecto al año 2008. Datos hechos públicos por el Ministerio de Cultura a principios de marzo, han corroborado lo que se intuía. España se coloca a la cabeza, tras China (el país más poblado del planeta) de los países que más descargas ilegales realizan. En concreto, las películas descargadas en España durante el 2008 han alcanzado la cifra de 350 millones.

Es un dato ya de por sí significativo, pero aún es más importante si tenemos en cuenta la evolución respecto al año anterior. Según la revista de cine Cahiers du Cinéma España, hubo "240 millones de archivos descargados entre mayo de 2007 y el mismo mes de 2008, y [había] una previsión de 300 millones para 2009". Prosigue el mismo estudio afirmando que "mientras los representantes del cine apuntan a Telefónica como la principal responsable de los desmanes del pirateo en España, acusando al Gobierno de inacción precisamente para no perjudicar los intereses de esta compañía (imparable en su intención de multiplicar los actuales contratos de ADSL), la empresa firma acuerdos con algunas de las `majors´ americanas para incluir sus películas en un portal de descarga legal" (pág. 49).

Twentieth Century Fox, otra de las grandes productoras-distribuidoras-exhibidoras

Si echamos la vista atrás, recordaremos las trifulcas político-empresariales que dificultaron el desarrollo de la televisión digital en España y el retraso en la llegada del cable. Por todo ello, no es extraño establecer paralelismos entre el desarrollo controlado de la televisión, en su difusión por cable y la expansión de Internet, sin apenas regulaciones más allá de la protección de datos y de la integridad de las personas. Como hemos constatado, el desarrollo de los medios de comunicación está estrechamente vinculado a los progresos de la tecnología. Pero, asimismo, es interdependiente del poder económico y político que la regula. Hay sectores de capital que tienen intereses particulares respecto a la difusión y uso que se pueda hacer de Internet.

Por otra parte, el teórico de la comunicación Gustavo Cardoso advierte que, al volumen de descargas que mueve la pornografía, se siguen las "películas de cinematografía europea, la cual encuentra en este espacio de intercambio una forma de difusión alternativa, aunque no remunerada, a las salas ocupadas en su mayor parte por películas producidas en USA. Por último, buena parte de lo que circula en las redes P2P [basadas en las conexiones entre usuarios, permitiendo la búsqueda y descarga gratuita de archivos al compartir los contenidos de los discos duros de sus ordenadores] son versiones dobladas al español, al italiano y al francés de películas norteamericanas" (pág. 163-164).

Asimismo, el autor reflexiona sobre la escasa difusión mundial que tiene el cine español, en comparación con el estadounidense y el francés, a pesar de vehicular sus contenidos en la segunda lengua más hablada. Sin embargo, una vez más, hay que tener presente el factor económico, ya que la mayoría de la población hispanohablante no se caracteriza precisamente por tener un presupuesto familiar holgado.

Además de producir, Universal Pictures tiene multitud de ofertas, incluso parques temáticos

Sin embargo, a pesar del campo de posibilidades que abre Internet para el consumo gratuito de material audiovisual, la industria francesa no se ha resentido. Según publica Unifrance, institución creada para fomentar la difusión en el mundo de la cinematografía gala, tanto en el conjunto de Europa Occidental como en el total mundial, la distribución de sus producciones y la cantidad de espectadores han aumentado en el pasado 2008. En concreto, respecto al año 2005, han incrementado sus recaudaciones europeas y mundiales más de un 8% en ambos casos. Mientras que, en España, en el mismo período, la recaudación de las películas francesas ha caído un 18,57%.

Mientras tanto, el gobierno español ha legislado en temas de derechos de autor... pero en el ámbito de textos y publicaciones. A la imposición de un canon a las copisterías por entender que su labor consiste en fotocopiar escritos, sin que paguen directamente los derechos a sus autores, se cumplimentó con la prohibición de fotocopiar libros y cualquier texto que tenga copyright. Incluso también se llegó a tantear la posibilidad de cobrar unas cuotas por el préstamo de libros por parte de las bibliotecas, aunque esta polémica parece haberse diluido en el olvido.

Y del papel a los sistemas digitales: hace apenas un par de años que se aprobó el discutido canon que gravaba el precio de los CDs, DVDs y demás soportes digitales por presuponer que se puede hacer un uso ilícito de estos grabando materiales que tienen derechos de autor. Sin embargo, la segunda parte de la ley, la que afectaría al acto de descarga, se ha evitado regular.

Walt Disney fue el estudio pionero en la diversificación de la oferta

Otras características de la actual industria española

a)  Evolución de la cuota de mercado del cine español

En estos diez últimos años, de 1998 a 2008, se ha triplicado el número de producciones con participación española. Sin embargo, la cuota de mercado se mantiene en torno a la algo más que la decena. Del nefasto 10 % del año 2000, hasta un máximo del 17,8 % en el año sucesivo, a media sitúa en el 14,14 % durante este período. Una inmovilidad que contrasta con el crecimiento que han experimentado en nuestro mercado las producciones extranjeras.

Cuota de mercado del cine español

b)  Concentración de la distribución y de la exhibición

La red de salas de cine ha sufrido una drástica transformación en los últimos años. Los cines tradicionales de una única sala, han sucumbido con la llegada de las multisalas o, las que han podido, han fragmentado el espacio reinventando pequeñas salas en donde había una única de cientos de butacas. Pero, con la proliferación de salas multicines en los extrarradios urbanos no sólo se ha transformado la forma de consumo del cine, vinculándolo directamente con el ocio y el entretenimiento, sino que se ha evidenciado la concentración en unos pocos grupos.

El gráfico que sigue, sobre la evolución del mercado cinematográfico español 1997-2008, muestra cómo a la proliferación de pantallas se correlaciona con la disminución del número de cines o complejos.

Evolución del parque de salas en España

Esta concentración cada vez mayor en unos pocos centros de exhibición puede tener relación con la concentración, también, que se produce en el ámbito de la distribución de cine en España. Ya que son cinco grandes grupos los que copan -con diferencia- las listas de las distribuidoras con mayor recaudación:

Distribuidoras de mayor recaudación en España

Año / posición

2004

2005

2006

2007

2008

mill. €

Walt Disney

Universal

Foxfilm

Warner

Universal

137,76

119, 65

125,91

123,51

137,41

mill. €

Warner

Foxfilm

Universal

Universal

Foxfilm

132,93

111,32

93,64

105,9

86,83

mill. €

Universal

Walt Disney

Walt Disney

Foxfilm

Sony

115, 89

81,79

89,56

95,03

75,34

mill. €

Foxfilm

Warner

Sony

Walt Disney

Warner

82,25

80,37

88,88

70,27

73,45

mill. €

Columbia

Sony

Warner

Sony

Walt Disney

73,04

46,84

74,76

61,27

64, 83

Suma de la cuota de mercado

77,94 %

68,82 %

74,35 %

70,53 %

70,24 %

Distribuidoras que están integradas en un conglomerado de empresas que prolongan su extensión en la producción y las cadenas de exhibición.

Por ejemplo, Warner Sogefilms, distribuidora española integrada en el grupo Warner Sogecinema. En el 2006 se subdividió constituyendo, además de la anterior, Warner Bros Entertainment. La cadena de exhibición Warner Lusomundo, la segunda más importante de España (que contaba con 342 pantallas y 48 complejos en el año 2002), también forma parte del grupo.

Asimismo, Columbia Tri-Star Films, compañía asociada a Sony, tienen sus respectivas productoras (Sony Pictures, Columbia Tri-Star, Columbia Pictures, etc.), además de participar en el accionariado de la cadena de exhibición Yelmo Cineplex.


Fuentes

-Cahiers du Cinéma España, nº 20 Febrero 2009.

-Cardoso, Gustavo: Los medios de comunicación en la sociedad en red. UOC Ediciones, Barcelona, 2008.

-Infoadex. http://www.infoadex.es/

-Presentación estudio Infoadex de la inversión publicitaria en España 2009.

-Estudio inversión publicitaria 2001-2005.

-Instituto Nacional de Estadística. http://www.ine.es/

-Ministerio de Cultura: http://www.mcu.es/.

-Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2006-2007.

-Datos de asistencia al cine en 2008.

-Unifrance: http://www.unifrance.org/

Warner Bros, la última de las 'majors' que no sólo controlan la producción, sino también la distribución y exhibición en cualquier soporte