El gran Buster (3)

  21 Junio 2020

No todo fue alegre en su vida

el-gran-buster-0En 2019 se estrenaron en España una serie de documentales basados en directores y actores, como La mirada de Orson Welles, de Mark Cousins; Entendiendo a Ingmar Bergman, de Margarethe Von Trotta, Felix Moeller y Bettina Böhler; Sid y Judy, de Sthepen Kijak.

Uno de esos títulos fue también El gran Buster, dirigido por Peter Bogdanovich, crítico afamado, autor de varios libros —entre ellos los de entrevistas a Ford y a Welles— y director de cine de prestigio en los años 70, con títulos excelentes como La última película (no se puede decir lo mismo de la continuación, Texasville, rodada en 1990), ¿Qué me pasa doctor? o Saint Jack, el rey de Singapur.

Posteriormente, Bogdanovich no logró realizar títulos de calidad, incluso algunos muy endebles. Su último filme por el momento es este dedicado a Buster Keaton. Un claro canto a su persona y a su obra: sin duda uno de los más grandes cómicos de la historia del cine.

La película recorre su vida y su obra. Desde sus intervenciones en el espectáculo de sus padres hasta su triunfo como actor y director y sus últimas intervenciones en películas como El crepúsculo de los dioses (como uno de los actores fantasmas, glorias del pasado, que juegan a las cartas) o su protagonismo en el corto, Filme (1965), de Alan Schneider, con guion de Samuel Beckett, y que detestó siempre Keaton. Una rareza muda, la única intervención en cine de Beckett.

El nombre de Buster se debe a que ante de unas numerosas caídas del Keaton en los espectáculos circenses, el ilusionista Houdini, amigo de su padre, le llamó Buster («destructor») y decidió quedarse con ese nombre.

La infancia de Keaton fue accidentada en el espectáculo circense de su padre, ya que se trataba de arrojar a su hijo de un lado a otro, incluso hacia el foso de la orquesta, por lo que en algunos estados fue acusado de violencia infantil. Su fama recibiendo golpes la poseía ya a los cinco años, por lo que no es raro encontrar en todo su cine diversas formas de caídas, como muestra en el documental

Desde ese inicio pasaría luego a intervenir como actor en las películas de Roscoe Fatty Arbucke, quien posteriormente pasaría a dirigir películas con él. A Buster Keaton, por su cara en la que nunca hubo una sonrisa —en las películas en las que intervino— le llamaron cara de palo, también fue conocido como pamplinas. Estuvo en la primera guerra mundial y, a pesar de no estar en frente, pues hacia representaciones teatrales, perdió parcialmente la audición de uno de sus oídos.

Su primera gran película fue Una semana, cuya secuencia del tren aparece en este filme y utilizaría luego en alguna otra película, a la que siguieron otras notables como La mudanza o La casa eléctrica.

Es entre 1923 y 1928 cuando realiza sus mejores películas, auténticas obras maestras como Las tres edades, El moderno Sherlock Holmes o El maquinista de la General.

Un año después comete el gran error de aceptar el contrato con la Metro Goldwyn Mayer con lo que no tendrá ya el control de sus películas. Diversos compañeros de profesión le aconsejaron que no firmara ese contrato. El documental carga las tintas contra la Metro, no sólo este documental, también en Sid & Judy se achaca a la productora del trato despiadado que tuvo con Judy Garland, llevándola a situaciones de rodajes extremos por el uso de barbitúricos. Curiosamente, en ese documental, uno de los directores contra los que se carga es Busby Berkeley, muy conocido por sus musicales y coreografías.

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En la MGM, Keaton no sólo dirigió una serie de películas, con bastantes problemas, sino también escribió guiones para películas de los hermanos Marx.

Luego vendría su intervención en títulos en diferentes países, muchos de ellos mediocres. Y, claro, su intervención en Candilejas que, a pesar de lo que se ha podido decir en diferentes sitios —debido a que Chaplin quiso imponerse sobre Keaton en el célebre número entre ambos—, el filme refleja lo contrario, de forma que incluso el plano final de la muerte del personaje interpretado por Chaplin fue filmado por Keaton.

El filme que analiza exhaustivamente la vida y obra de Buster, nos habla también de sus problemas con el alcohol, sus matrimonios y su afición al juego. No todo fue alegre en la vida del gran actor cómico.

Muchos colaboradores dan opiniones sobre Keaton. Ni todas las personas, ni todas las intervenciones son acertadas, incluso algunas sobran. Lo más acertado es la inclusión de lgunas de sus estupendas escenas cómicas.

La última parte del filme se dedica a estudiar con mayor amplitud las películas que realizó entre 1923 y 1928. Muy bien podían haberse incluido en su momento, sin esperar incluirlas en este apartado final.

Un documental que abarca una vida y una filmografía, que se deja ver sin dificultad como homenaje al gran Buster Keaton.

Escribe Mister Arkadin

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