Mamá es pura lluvia (3)

  05 Febrero 2022

El poder de la introspección

mama-es-pura-lluvia-0Mama es pura lluvia es tan efímera como encantadora. Veintinueve minutos en los que Faucompret nos cuenta la historia de una niña, Jane, que vive con tristeza y confusión las vicisitudes del mundo adulto.

Su madre sufre depresión y ha de ingresar temporalmente en un hospital psiquiátrico. Jane tiene que irse a vivir con su abuela, una estrafalaria y risueña señora con una notable destreza en la preparación de tartas de cebolla. Este será el catalizador de un viaje iniciático de construcción personal, deambulando Jane entre la fantasía de la infancia y la inclemente realidad.

La película, con una animación semiestática, se construye sobre un lienzo colorido, detallado y complejo, dando lugar a imágenes con un espacio significado, inferido por el foco narrativo al que se sujeta la película, el de Jane. Es bien conocida el arma que esgrime un niño para hacer frente a grandes dificultades: la introspección. Esa imaginación, genuina de su mundo interior, es la mayor herramienta de poder que poseen, porque de ella carecen los adultos, aquellos que pergeñan el mundo que les reta.

El problema aquí es mayúsculo, una enfermedad mental. Aquello que ignoramos, que constituye un tabú social, y que en la película ha de ser asimilado por una niña de ocho años. Ante los ojos de Jane se despierta todo un mundo de fantasía: nuevas amistades, un bucólico paisaje natural nevado y un enternecedor grandullón falto de higiene que cuida de ella.

Esta fantasía sienta las bases de un mundo no apto para los escépticos, mágico y ontológicamente coherente, en el que Jane se puede desenvolver, desde el que puede operar, para así sanar su soledad y su falta de clarividencia con respecto a la realidad.

Decir que la cinta recuerda a Miyazaki es decir poco o nada. Gran parte del cine de animación de los últimos veinte años es deudor del director nipón. En Mama es pura lluvia también encontramos retazos de su obra. En su carácter aventurero, en la incursión verosímil de la fantasía, en la oposición entre la niñez y el mundo adulto, en la ternura que desprende la película.

Formalmente, en cambio, se aleja de la especificidad cultural de Studio Ghibli, con un acabado más elegante que grotesco. Es una película que pertenece al cine de animación europeo, que en los últimos años se esfuerza por conseguir películas notables desde una particular y refinada idiosincrasia.

En definitiva, Mama es pura lluvia es bella, deslumbrante, astuta, poco pretenciosa. Una película que desprende corazón en cada fotograma.

Escribe Adrián Guerrero | Imágenes Rita & Luca Films | Artículo publicado en Cine Nueva Tribuna

  

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