Atrapada en las profundidades (3)

  25 Julio 2020

 Un viaje alucinante al fondo de... ¿la mente?

atrapada en las profundidades-00No es fácil encontrar un film original dentro de lo que podríamos catalogar «supervivencia bajo el agua». Esta pequeña pieza de cámara nórdica, de apenas 78 minutos (créditos incluidos) no busca la originalidad, sino la eficacia. Y, probablemente, este Breaking Surface, del sueco Joachim Hedén, es la película más angustiosa de este mini género. 

Un breve prólogo nos muestra un trauma infantil entre dos hermanas: la mayor a punto estuvo de provocar que la pequeña se ahogara. La bronca de la madre se ha quedado grabada en la mente de la madura Ida (Moa Gammel Ginsburg), que ahora pasa por problemas familiares (su hija pregunta por un divorcio en ciernes).

Apenas unos minutos y tenemos las claves del personaje: cierto complejo de culpa al que se suma un dato que aún no conocíamos: son hijas de distinto padre, hermanastras.

Eso añade unos celos (siempre hablamos desde el punto de vista de la mayor) que se prolongarán bajo el agua cuando descubra la «complicidad» que siempre han compartido la hermana pequeña Tuva (Madeleine Martin) y la madre Anne (Trine Wiggen).

El detalle de haber bajado juntas madre e hija pequeña y haber dejado su «marca» en una cueva difícilmente accesible es una pieza más en ese puzle que es la cabeza de Ida, lo que provoca pequeños ataques de ira, tampoco excesivamente subrayados.

Pero esos celos existen y ponen a prueba la complicidad entre las dos hermanastras.

Aunque para prueba la que les espera bajo el agua.

Un accidente. Una de ellas atrapada. La otra debe buscar soluciones.

Una carrera contra el reloj, contra la ausencia de ayuda y contra la propia falta de iniciativa para intentar salvar a una hermana que, aun estando atrapada bajo el agua, sigue manteniendo la mente fresca, aportando ideas para el rescate… aunque una a una las propuestas van ahogándose.

Mientras, el oxígeno se agota.

Buscar ayuda de una avioneta, un gato para levantar una roca y permitir que la hermana escape, una vivienda cercana donde no hay ningún inquilino excepto un feroz perro guardián, botellas de repuesto para respirar, llamar pidiendo auxilio…

Casi todas las propuestas lógicas —y alguna descabellada— las van poniendo en práctica sin éxito.

Y el oxígeno se agota.

No hay solución… ¿o quizá sí?

atrapada en las profundidades-2

Así, sin más detalles para no desvelar claves de esta pequeña pieza artesanal, lo que tenemos es una película de suspense, con dos mujeres en un aislado y hostil paisaje noruego (nieve arriba; una cueva y agua helada, abajo), junto a algunas cuentas pendientes entre ellas…

Al menos así lo imagina una de las hermanas.

Todo contado con rapidez, elegancia, sin planos innecesarios, sin diálogos explicativos dirigidos al espectador ciego, apenas algún inserto breve cuando se quiere remarcar los complejos que alguna arrastra… junto a las botellas de oxígeno.

Esta producción europea (Suecia, Noruega y Bélgica aportan los fondos), dirigida en 2020 por Joachim Hedén, ha llegado directamente a las plataformas digitales. Una pena. En cines debe funcionar aún mejor. Es de esos títulos que necesitan la pantalla grande, la oscuridad de la sala y, ya puestos, ese aislamiento entre espectadores que hoy se vive en las salas cinematográficas.

Eso sí que da miedo.

Incluso en su final más o menos abierto, la película hace gala de una encomiable economía de medios: ninguna explicación subrayada, a favor o en contra, de cómo se resuelve la situación, sólo una luz que ilumina a las hermanastras, finalmente hermanas que no dudan de sus lazos. Abrazadas. Esperando.

atrapada en las profundidades-1

Aunque no tienen nada que ver, en principio, este film me ha recordado aquella otra miniatura del danés Gustav Möller, The guilty (2018), que transcurría íntegramente en una sala del teléfono de emergencias.

En la danesa, todo en un interior, con multitud de tramas narradas a través del teléfono, pero sin sacar la cámara de la oficina y sin separarse del hombre que atiende esas llamadas de auxilio. Un ejercicio de estilo asfixiante.

En la sueca, todo en exterior, con predominio de una zona aislada donde transcurre la acción, apenas dos mujeres y el inclemente clima. Y sin que nadie atienda las llamadas de auxilio. Otro asfixiante ejercicio de estilo.

Aparentemente nada en común. Salvo la brevedad. La eficacia narrativa. El valor de cada plano. Los textos breves, ajustados. Las imágenes precisas, sin virtuosismos innecesarios. Pequeñas obras en su concepción, pero grandes películas. Sorprendentes incluso, aunque cualquier mínima reseña haya desvelado parte de la trama. Joyas para revisar nuevamente para comprobar si resisten un segundo visionado cuando ya conoces todos los elementos de su trama.

Las grandes obras ganan con nuevos visionados. Siempre.

Esta sólo es una promesa. Veremos cómo la trata el tiempo.

Y, aunque os adjuntamos el tráiler, mejor si no lo veis antes de disfrutar del film… salvo los que sean adictos a los spoilers.

Escribe Mr. Kaplan 

 

atrapada en las profundidades-3