Noche de miedo (Fright night) (0)

  30 Septiembre 2011
¿Mejora el cine de terror sin diálogos? 

noche_miedo-0Un prólogo impecable: rápido, eficaz, entrevisto, en tensos claroscuros, con información sugerida, nunca mostrada, que asusta y que predispone para una buena sesión de cine. El susto final, la tensión bajo la cama, el buen uso de la pantalla panorámica… ¿estaremos ante un remake superior al original?

Fin del prólogo.

Se acabó lo bueno.

El remake no sólo es tan malo como el original: incluso lo supera.

Si alguien es capaz de comprender por qué el cine americano actual recicla, machaca y revisa continuamente el cine de los 80, en especial el fantástico y terrorífico, por favor, que añada un comentario a esta crítica explicándomelo, porque este cronista es incapaz de entender qué vieron los productores, los guionistas y el director en la Noche de miedo original para hacer un remake.

Quizá sólo era que tenían que pagar las facturas a final de mes, incluida la hipoteca, pero entonces mejor no plantear añadidos, novedades, brillantes ideas… bastaba con dejarla como estaba, que ya era lo suficientemente mala.

Pero no, la han mejorado… y de qué manera.

En 1985, Tom Holland dirigió una mezcla de comedia, cine teenager y terror que tuvo un éxito imprevisto: narraba la historia de un adolescente que descubre que su vecino es un vampiro y va contagiando al resto del barrio; ante la imposibilidad de convencer a su madre (¡y quién le iba a creer!) acude a un viejo actor de pelis de terror, Peter Vicent, ahora medio jubilado en infames series de televisión… y, bueno, para qué desvelar las sorpresas.

La mezcla de humor, jovenzuelos, sangre y algún susto funcionó. Incluso tuvo un remake dirigido por Tommy Lee Wallace, aquel actor que interpretó al coco en La noche de Halloween de John Carpenter y luego se metió a director de secuelas varias, entre ellas Halloween III y Noche de miedo 2, de infausto recuerdo.

La fórmula se traslada casi punto por punto en su 25 aniversario, para este inmerecido e innecesario homenaje en el que la trama se repite, los chistes privados se mantienen (Peter Vicent nace de la suma de Peter Cushing y Vincent Price: como para que estén contentos con este homenaje), el humor es aún más tosco, la presencia femenina (la madre que busca ligue y la novia sexy) se multiplica y, en fin, Colin Farrell se lo pasa pipa sobreactuando toda la película, porque es consciente que es cine de usar y tirar, por más que en algunos lugares se haya exhibido en 3D. Lo que no debe mejorar mucho la función... suponemos.

noche_miedo-1Ni el presunto romance de la madre con el nuevo vecino vampiro (¡ay, esas madres separadas del cine moderno!), ni ese sótano inacabable lleno de celdas (¿cómo habrán construido algo así en la casa de al lado sin que nadie se dé cuenta? Y, sobre todo, ¿cómo lo han construido de la noche a la mañana?), ni la idea de almacenar seres vivos encerrados para ir alimentándose de ellos (algo que ya insinuó la Hammer Films en algún clásico de los 70, incluido algún título sobre la condesa Bathory), ni mucho menos la imposible fuga de esa supercárcel high-tech, nada, en fin, nada se sostiene lo más mínimo. Todo es gratuito e injustificado.

Parece como si los guionistas hubieran apostado por introducir algún detalle de las últimas películas que más o menos han funcionado en taquilla, siempre dentro de los parámetros del cine adolescente con sustitos de andar por casa, poca sangre (algún plano gore, pero oblicuo, que no moleste), nada de sexo (por favor, que ha de ser tolerada para casi todos) y, sobre todo, una campaña publicitaria ingeniosa, brillante, lo mejor de la película… aunque, lógicamente, no es de la película.

Si fuera verdad lo que anuncian sus carteles, estaríamos casi ante una obra maestra. Pero el film es una nimiedad sin sentido.

¿Por qué perder el tiempo viendo esta infame secuela, remake, reboot o como quiera llamársele?

Eso mismo me pregunto yo…

Aunque, bien pensado, sólo se me ocurre un punto de interés: la fotografía de Javier Aguirresarobe.

Aquel joven que apostaba siempre por el claroscuro como fórmula para iluminar unas historias más negras que claras, aquella presencia inseparable del cine vasco de la transición y la recién estrenada democracia, el cine inicial de Imanol Uribe (La muerte de Mikel), Montxo Armendáriz (27 horas) o Juanma Bajo Ulloa (La madre muerta), aquel joven creció, maduró, pero siguió fiel a su apuesta por el teleobjetivo, por la escasa profundidad de campo, por las imágenes sugeridas más que mostradas.

Llegó Almodóvar (Hable con ella) y, sobre todo, llegó Alejandro Amenábar, para quien iluminó dos de sus películas más internacionales: Mar adentro y, fundamentalmente, Los otros. Fue este título el que le abrió el camino para el cine internacional, y ya se sabe que los americanos copian lo que ven, así que pese a firmar la fotografía del Woody Allen más castizo (Vicky Cristina Barcelona), Aguirresarobe se convirtió en una presencia habitual del fantástico de Hollywood, como La carretera y los dos últimos capítulos de la saga Crepúsculo: Eclipse y Luna nueva.

Por simpatía con estos títulos, hoy es el fotógrafo oficial de cualquier film que quiera hacer de la penumbra su campo de trabajo, de la oscuridad su arma, del claroscuro el alma de sus personajes.

Y algo de eso debía pretender Noche de miedo versión 2011.

Sólo que no lo consigue.

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De ahí que la inmaculada fotografía de Aguirresarobe, acostumbrada a moverse en el claroscuro moral y la oscuridad espacial, también chirríe en ocasiones: quizá no entiende cómo pudo meterse en un desaguisado de este tipo. Su destreza profesional, muy por encima de la historia, los personajes, la banda sonora y los intérpretes, acaba resultando casi un insulto para el resto de la película. Aunque quizá él también tiene que pagar las facturas y la hipoteca a final de mes.

De hecho, cuando salga DVD os propongo realizar un experimento: véis íntegro el prólogo y, luego, a disfrutar de las imágenes y sustituir el sonido por cualquier banda sonora que tengáis a mano. Seguramente sin los insufribles diálogos ganaremos todos.

Escribe Mr. Kaplan

 Título  Noche de miedo (Fright night)
 Título original  Fright night
 Director  Craig Gillespie
 País y año  USA, 2011
 Duración  109 minutos
 Guión  Marti Noxon, basado en un argumento de Tom Hollan
 Fotografía  Javier Aguirresarobe
 Música  Ramin Djawadi
 Distribución  The Walt Disney Company Spain
 Intérpretes  Anton Yelchin, Colin Farrell, Toni Collette
 Fecha estreno  08/09/2011
 Página web  http://www.welcometofrightnight.com/