Goethe! (3)

  12 Junio 2011

Las desventuras del joven…

goethe-0Goethe, como bien habéis supuesto. Porque esta película, dirigida con acierto por Philip Stölzl, recrea, con buen sentido del humor y licencias históricas comprensibles, el aprendizaje del joven Johann Wolfgang von Goethe, cuando su padre, harto de soportar sus veleidades poéticas y sus fracasos en derecho, le envía a cursar una pasantía a una ciudad provinciana…

Lo de desventuras es necesario para enlazarlo con la obra que le hizo famoso, entonces fue lo que hoy llamaríamos “un exitazo” —un best seller, que dirían los puestos—, y que está a caballo entre la realidad de aquella época, finales del siglo XVIII, y la fértil y febril imaginación del enamoradizo Goethe, enlazando su historia de amores contrariados con la de su compañero de pasantía y correrías.

La manera de enfocar estos hechos, de narrarlos con imágenes, está la mayoría de las veces bien resuelta, porque Stölzl nos los cuenta, sobre todo en el último tercio, como si los estuviese presenciando. No lo hace al estilo documental, sino colocando paisajes, gentes, interiores, en la justa medida de una ambientación tan real como sugerente: el espectador se percata de que así nos comportábamos por entonces.

De ahí la importancia que tiene, en toda película que quiera ser fiel a una época, tanto el manejo de la ambientación como la plasmación de la luz. En Goethe! tal vez sean éstas las que determinan la aceptación de lo que nos cuentan, ayudados por una cuidada, y a veces muy matizada, interpretación de todos los actores, sobresaliendo Alexander Fehling, que nos muestra al joven Goethe tan cercano como creíble y natural.

Se puede decir que contar con imágenes lo que siente, y sobre todo lo que piensa, un poeta no es ya tarea difícil, sino casi abocada al fracaso. La adaptación al cine de tantas obras literarias famosas así lo demuestra. Inmediatamente debemos matizar que muchas adaptaciones no fueron tal, sino que estaban condicionadas, la mayoría de las veces, por el llamado respeto al original. Y no es eso.

Como todos sabemos, una adaptación que se precie, debe transformar en imágenes fílmicas las imágenes literarias, valga la posible redundancia. Aquí entra tanto el talento del adaptador como la inteligencia del realizador, que al final se transforma en único responsable. Y esto a partir de la confianza que se tenga, no ya en uno mismo, sino en trabajar para un arte distinto y complementario, porque la literatura y el cine son —pueden ser— unos muy agradecidos y precisos animales simbióticos.

goethe-2

Esta suerte de disquisición viene a cuento para manifestar que en Goethe! no se dan circunstancias adversas; o sea, que no es una “película literaria”. Es la recreación de una época y de quienes la vivieron, envuelta casi siempre con sugerentes imágenes fílmicas; y que si en ocasiones nos llevan a la literatura es lógico, porque el protagonista es poeta. Lo demás, inútiles palabras sobre palabras y que a nada conducen.

Los hechos aquí narrados enlazan con el movimiento Sturm und Drang, de amplias resonancias en la literatura, y donde el romanticismo juega el papel de decantador. Y los padecimientos de esos jóvenes disconformes, parte del desengaño amoroso para articularse en desesperación. El amigo de Goethe lo cumple a rajatabla, pronunciando el nombre de la amada, que no puede ser suya, al tiempo que se vuela los sesos.

Goethe lo contempla; y al sentirse involucrado, porque sus apasionados amores con Lotte no llegarán a buen puerto al oponerse la familia de ella —quieren casarla con Kestner, jefe de Goethe—, da la vuelta al argumento, digámoslo así, y hace suyo el suicidio de su amigo, convirtiéndolo en la novela romántica por excelencia, que inspiró a músicos y escritores. Ya sabéis el título: Las desventuras del joven Werther.

goethe-Philip_Stolzl

La película termina con la publicación del manuscrito —que Lotte hizo llegar a un editor antes de casarse con Kestner—, y el triunfo de Goethe como escritor, que ante la demanda de los lectores para que les firme ejemplares, su padre termina proclamando que está muy orgulloso de su hijo, como si ya no le interesase su carrera de leyes.

Licencias históricas aparte, repetimos, es un final casi apoteósico; y donde se juega con el triunfo literario en clave tan humana como comprensible: desde ese momento Goethe lleva camino de convertirse en mito. Y la película de Stölzl, con bastante habilidad, trata al personaje de Goethe casi comportándose como un joven de hoy.

Al margen de otras consideraciones, puede que este sea el principal motivo de que consiguiese el honorífico premio del público en la 13ª edición del Festival de Cine Alemán, celebrado recientemente, y que fue inaugurada con este Goethe! tan ameno como posible, donde la mayoría de sus imágenes nos traen una época que anuncia el devenir de la historia: ya tenemos, más o menos configurado, el tiempo que se nos fue. Como testigo queda el cine.

Escribe Carlos Losada

Título  Goethe
Título original  Young Goethe in love / Goethe!
Director  Philip Stölzl
País y año  Alemania, 2010
Duración  100 minutos
Guión  Christoph Müller, Alexander Dydyna y Philipp Stölzl
Fotografía  Kolja Brandt
Producción  Christoph Müller
Distribución  Sin confirmar
Intérpretes  Alexander Fehling, Miriam Stein, Moritz Bleibtreu, Volker Bruch, Burghart Klaußner, Vitus Wieser, Stefan Haschke 
Fecha estreno  Sin confirmar
Página web  http://wwws.warnerbros.de/goethe/