Potiche, mujeres al poder (0)

  01 Abril 2011

Feminismo rancio

potiche00Tras largos años de análisis psicológicos sobre los conflictos que aquejan al hombre contemporáneo y de buscar lo que las máscaras humanas esconden tras la apariencia de normalidad cotidiana, François Ozon irrumpe en el terreno de la comedia con esta adaptación de la obra teatral de Barillet y Grédy.

En esta ocasión, el director y guionista abandona los personajes treintañeros  presuntamente atribulados  por la dialéctica entre la fragilidad y la fuerza en la pareja de 5x2 (cinco veces dos), y la mezcla de géneros de 8 mujeres, en la que por cierto también adaptó una obra de teatro. Con Potiche se adentra en la comedia en su acepción más tradicional y rancia, sin otro propósito aparente que el de entretener al espectador menos exigente.

La historia se desarrolla en un pueblo del norte de Francia, donde vive la familia Pujol, en la que el industrial paragüero Robert Pujol (Fabrice Luchini) ejerce de tiranuelo insoportable tanto en el ámbito familiar como en el laboral. Su esposa Suzanne (Catherine Deneuve) encarna el típico rol de ama de casa burguesa, subyugada y sin embargo feliz, esposa atenta y sufridora de los desplantes de un marido mujeriego y grosero. Sus dos hijos, Laurent (Jeremie Reiner) y Joelle (Judith Godreche) representan el contraste entre el hippismo  y el conformismo de los años 70, respectivamente. También está la inevitable amante secretaria Nadeg (Karin Viard) que, en la película, más que un papel juega un trapo, como diría la irónica Mafalda de Quino.

Los conflictos que se desatan en la fábrica y la enfermedad de Robert empujan a Suzanne a tomar el control de la empresa, lo que desvela ciertas ocultas habilidades femeninas que sorprenden a todos, trabajadores y familiares. Para enredar más el argumento se añade al grupo el alcalde comunista Babin (Gerard Depardieu), personaje que se implica en la trama tanto sentimental como políticamente.

El resultado es un conjunto de gags manidos y previsibles en que se imbrican actitudes progresistas y conservadoras en una maraña de comportamientos tópicos, representados por unos personajes absolutamente planos con rostros de cartón-piedra.

El reparto reúne a un elenco de actores con el suficiente prestigio como para tirar de la película como producto exclusivamente comercial, aunque nos tememos que el boca a boca destruya las posibilidades de que el filme sea un éxito de taquilla. Pues los diálogos pretendidamente graciosos y las secuencias presumiblemente divertidas producen más tristeza que alegría, ya que el guión y la realización  de Ozon consiguen que el resultado sea bastante inverosímil.

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Y aunque se podría objetar que  las situaciones disparatadamente increíbles no tienen por qué restar calidad a la comedia, en este caso se suceden con tal artificiosidad que consiguen lo menos deseado: que el espectador se distancie y que encima se aburra.

Para colmo, la pretendida parodia del mundo machista que rodea a las llamadas mujeres-florero, exalta tanto el discurso pseudofeminista que distorsiona el posible mensaje social del filme. Así que además de ser una fábula moralista en el peor sentido de la palabra, lo es de una forma rancia, superficial y caduca.

Nos tememos que, del mismo modo que en el cine español aparecieron aquellas películas setenteras, rijosas y abochornantes, que dieron lugar al llamado landismo, quizás François Ozon esté a punto de inaugurar l’ozonisme, que si bien suena muy francés es igualmente cutre.

Escribe Gloria Benito

 Título  Potiche, Mujeres al poder
 Título original  Potiche
 Director  François Ozon
 País y año  Francia, 2010
 Duración  103 minutos
 Guión  François Ozon,
 Argumento  la obra teatral de Pierre Barillet y Jean-Pierre Grédy
 Montaje  Laure Gardette
 Distribución  Alta Classics
 Intérpretes  Gérard Depardieu, Catherine Deneuve, Jérémie Renier, Judith Godrèche, Karin Viard, Fabrice Luchini, Évelyne Dandry, Sinead Shannon Roche
 Fecha estreno  25/03/2011
 Página web  www.potichemovie.com