Moteros tranquilos, toros salvajes (de Peter Biskind)

  27 Noviembre 2020

Moteros, toros salvajes, creadores y negociantes

moteros-tranquilos-toros salvajes-0Peter Biskind, escritor cinematográfico norteamericano de reconocido prestigio, publicó en 1998 el libro Easy Riders, Raging Bulls, que este año 2004 ha sido traducido al español (editado por Anagrama). Bajo el título de Moteros tranquilos, toros salvajes: La generación que cambió Hollywood, este trabajo apoyado en múltiples entrevistas y análisis pormenorizados que explican la génesis de muchas de las películas fundamentales realizadas en Hollywood durante los años setenta, muestra la ascensión de una serie de directores que revolucionaron el sistema de trabajo de los grandes estudios de Hollywood.

Durante la citada década, nuevos directores como Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Steven Spielberg, George Lucas, Bob Rafelson, Michael Cimino y Hal Ashby, entre otros, comenzaron a filmar con actores aún poco conocidos, como Robert De Niro, Al Pacino y Jack Nicholson, y en pocos años se convirtieron en los nuevos y poderosos señores de Hollywood.

Incorporaron nuevas maneras de filmar, nuevas temáticas, realizando grandes películas, y además cosecharon grandes éxitos de taquilla. Se convirtieron en los nuevos dioses del cine. El título del libro juega con el nombre de las dos películas que marcan en cierto sentido el inicio y el punto final del ciclo.

Peter Biskind subtitula su obra en la edición inglesa de forma significativa con la frase Cómo la generación del sexo, las drogas y el rock and roll salvó Hollywood. Con un estilo cercano al llamado nuevo periodismo, a imagen y semejanza de Tom Wolfe, bucea en las conversaciones mantenidas con cientos de protagonistas y secundarios de aquellos años: directores, actores, actrices, guionistas, productores, ejecutivos, etc. El resultado es una crónica dramatizada apasionante, a la vez que una realista y dura aproximación a la vida pública y privada de estos jóvenes creadores, la mayoría de ellos con formación universitaria y formas de vida en muchos casos llevadas al extremo.

Esta historia del cine hecho en Hollywood durante los años setenta, toma como hito inicial el éxito de Easy Rider en 1969, una película de moteros de escaso presupuesto, que marcó el camino de una nueva era en Hollywood.

Sin embargo, todo empezó en 1967, cuando dos películas, Bonnie and Clyde y El graduado, rompieron una serie de esquemas por la manera de plantear las historias que contaban. Se trataba de un cine realista con propuestas muy explícitas en cuanto a la manera de mostrar la violencia y el sexo, y que profundizaba en las causas de las situaciones que proponía a los espectadores. La contracultura se asomó a las pantallas y la América hippy se reconoció en sus rebeldes protagonistas.

Robert Altman con MASH, Bob Rafelson con Mi vida es mi vida; William Friedkin con French Connection, Peter Bogdanovich con La última película, fueron directores que reivindicaban el rol de creadores, autores absolutos de las historias que filmaban y que, dado su éxito económico, llegaron a disfrutar de más poder y prestigio que los directores clásicos al estilo de John Ford o Howard Hawks, quienes se consideraban a sí mismos asalariados de los estudios.

Martin Scorsese, Brian De Palma, Terrence Malick… Cambiaron las tramas, filmaban en escenarios naturales y apostaban por nuevos actores y actrices. Un nuevo realismo descarnado y con nuevos mensajes hablaba de una época hedonista. En 1975 llegó Tiburón. Y Hollywood cambió para siempre. Se instauraron los estrenos masivos en cientos de salas, la publicidad por televisión y los impresionantes gastos en marketing. Desde entonces, la vida de una película se decide en su primer fin de semana.

moteros-tranquilos-toros salvajes-1

A finales de los setenta, una espesa nieve empezó a caer sobre Hollywood. El consumo de cocaína estaba tan extendido que la gente llevaba al cuello una cucharilla de plata como si fuese una joya. La puerta del cielo, el desmesurado western de Michael Cimino que llevó a la bancarrota a United Artists, marcó en 1980 el final de la fiesta. Terminaba la última gran década de oro del cine norteamericano.

Biskind se embarca en un apasionante relato generacional acercando a los lectores interesados a los excesos, sueños, confesiones íntimas, éxitos históricos y dramáticos fracasos. Hollywood estaba al menos un lustro por detrás del resto de artes populares. Hacer películas es un negocio muy caro y los nuevos movimientos culturales tardan en infiltrarse. La revolución que trajeron los años 60 llegó al cine con retraso, pero cuando lo hizo provocó un terremoto.

En el libro encontramos capítulos muy interesantes, como el dedicado a la producción de Apocalypse Now, un rodaje en el que los excesos afectaron a todos sus participantes. Uno de los ejes del libro gira en torno al proceso de autodestrucción en el que desembocaron muchas de las personas retratadas en él. «Es verdad que algunos no se han mostrado felices con el resultado. Pero no creo que sea posible entenderles sin conocer algunos hechos esenciales de sus vidas. Parte de la responsabilidad por la decadencia posterior que ha vivido Hollywood la tuvieron la arrogancia y el aislamiento en que cayeron, sin olvidar los abusos de la cocaína».

Entre los muchos personajes clave en la Historia actual de Hollywood, con una importante presencia en este libro, podemos destacar a Francis Ford Coppola. Un director excesivo, genial, megalómano y sin duda uno de los más brillantes de su generación. Coppola es la referencia de muchos de los directores reflejados en la obra. Tomó la iniciativa de erigir un estudio, Zoetrope, al margen del sistema. Aunque su sueño no fue posible. Autor de películas imprescindibles como La conversación o la saga de El padrino, es el que más páginas ocupa en el libro de Biskind.

moteros-tranquilos-toros salvajes-3

Paul Schrader es otro creador muy presente en esta obra. Muy inteligente, cinéfilo enfermizo, llegó a Los Ángeles con tics nerviosos, asma y claustrofobia. También se enamoró del polvo blanco. Guionista brillante, colaboró con grandes directores de esta generación, principalmente con Scorsese, destacó como director en los ochenta con películas como American Gigoló o El beso de la mujer pantera. Schrader es un misógino confeso incapaz de relacionarse con las mujeres. Su mejor amigo en esos años salvajes fue el director John Milius, otro genio que practicaba surf y llevaba un rifle a los rodajes.

Steven Spielberg aparece retratado como un hombre ambicioso en su profesión y un pusilánime en su vida personal. Nació en 1946, pero pronto se quitó dos años para darle más lustre a su condición de niño prodigio. Mientras sus colegas se entregaban a orgías en la casa de Margot Kidder en Malibú, él leía las recaudaciones en Variety y se sentaba a ver la tele cuando el resto de la pandilla se ponía ciega con LSD, mescalina y cocaína.

Peor parada sale su primera mujer, la actriz Amy Irving, a quien todos coinciden en describir como una manipuladora celosa de la carrera del director de Tiburón. Le sacó cien millones de dólares en el divorcio.

Spielberg ha rechazado públicamente la manera en que aparece retratado en la obra de Biskind: «Tengo en muy poca estima ese libro, porque la experiencia del autor y su punto de vista no corresponden con lo que yo viví. Él no fue un motero tranquilo, no fue un toro salvaje, no creció con nosotros, simplemente cuenta en su libro cosas sobre nosotros. Y su libro no se parece ni a los amigos que hice ni a lo que viví en los años setenta» (El País Semanal, 5/09/2004).

moteros-tranquilos-toros salvajes-2

En todo caso, se trata de una aproximación fascinante a un período irrepetible por los motivos que el propio libro explica, de la vida en Hollywood, de cómo cambio la manera de hacer películas y de venderlas, de cómo desapareció el Hollywood clásico, el de los grandes estudios, y se convirtió en el Hollywood de las grandes corporaciones. Y también cuenta la historia de los últimos directores que controlaron sus obras hasta un límite hoy impensable en la industria cinematográfica norteamericana.

En el documental Una década bajo la influencia, dirigido por Ted Demme en el año 2003, podemos ver en imágenes muchas de las situaciones, peripecias y conductas autodestructivas que Peter Biskind describe en su obra.

En enero de 2004 apareció en Estados Unidos su nuevo libro, Down And Dirty Pictures (Sexo, mentiras y Hollywood: Miramax, Sundance y el cine independiente), un retrato demoledor del cine indie y del papel de las productoras Miramax y el festival Sundance.

En esta nueva obra el autor afirma: «Creo que las grandes películas de los 90 pueden ser tan buenas como las de los 70. Me encantan Tarantino y los Coen. Pero, en su conjunto, es un periodo menos interesante. Los directores sólo anhelaban formar parte del mainstream y no se enfrentaron al sistema de los estudios y sus formas de trabajo».

Escribe Juan de Pablos

Moteros tranquilos, toros salvajes | Peter Biskind | Editorial Anagrama | ISBN: 978-84-339-7344-3 

moteros-tranquilos-toros salvajes-4