Encadenados (Notorius, 1946), de Alfred Hitchcock: Devlin

  02 Enero 2021

La misión de Devlin

encadenados-0Devlin es un espía norteamericano a quien se le ha encargado la misión de reclutar a Alicia Huberman, hija de un traidor que acaba de ser condenado, para luchar contra los nazis para los que trabajaba su padre y que tras la guerra se han refugiado en Brasil. Su profesionalidad se verá entremezclada con una historia de amor que arranca en la fiesta de la joven en la que se ha infiltrado, y que intenta, con relativo éxito, mantener reprimida. Alicia, en cambio, más impulsiva y más ingenua, cae rendida desde el primer momento, y es por eso que el descubrimiento de que está siendo utilizada le resulta especialmente doloroso.

A la ruptura y reconquista, magistralmente contadas por Hitchcock mediante una utilización sutil pero muy efectiva de los recursos que le ofrece la narración cinematográfica, es a lo que queremos referirnos aquí.

El engaño se hace patente cuando un policía detiene el coche que conduce, borracha, la joven, y Devlin ha de hacer valer su condición de agente secreto, enseñando su documentación, para evitar la multa. Alicia comprende lo ocurrido y se produce una pelea en el coche hasta que el hombre la noquea de un puñetazo para arrebatarle el volante.

La película corta a la imagen de Alicia en la cama pasando la resaca. La planificación evita en todo momento mostrar a los dos personajes en el mismo plano, dando a entender así la ruptura entre ellos. Además, las imágenes de Devlin son mostradas desde la mirada subjetiva de Alicia, girando sobre la pantalla como entendemos que gira toda la habitación en su cabeza. De esta manera se confiere al espía, sin abandonar la perspectiva realista, un carácter monstruoso, que es la imagen que ella aún tiene de él.

Pero todo esto no impide a Devlin realizar su trabajo, y para ello hace oír a la hija del traidor la conversación que ambos mantuvieron y en la que ella rechazaba las actividades de su padre. En ese momento ella recapacita y se produce la reconciliación entre los dos, que Hitchcock nos ofrece mostrándolos, por primera vez desde su disputa, en el mismo plano, algo que mantendrá durante casi toda la escena. La planificación, de esta forma, nos va indicando los devaneos en los sentimientos de Alicia.

Pero aún queda un detalle genial. Cuando Devlin se despide, en lugar de dirigirse a la puerta directamente, lo hace dando un rodeo previo alrededor de Alicia. Este movimiento es antinatural, no tiene ningún sentido que lo haga, pero si tenemos en cuenta los efectos narrativos que comporta tiene una función muy clara. Ese rodeo transmite la sensación de que el hombre la está envolviendo, capturando, como haría una araña que teje su red y atrapa en ella a la presa. Cuando se separan, Alicia repara en el pañuelo que aún lleva anudado en su cintura, el lazo con el que la capturó y que da testimonio del éxito en la misión encomendada a Devlin.

Escribe Marcial Moreno

 

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