España, la primera globalización (4)

  28 Octubre 2021

A modo de introducción

españa-primera-globalizacion-0Desde mucho tiempo atrás, pero agudizado en las últimas décadas, se propaga a los cuatro vientos la leyenda negra sobre la España Imperial, sus logros y descubrimientos. Es vergonzante que, durante siglos, se haya extendido una versión tan negativa y catastrófica sobre lo que fue el Imperio español a partir de final del siglo XV y, sobre todo, los siglos XVI al XIX.

El documental habla del momento histórico que comienza cuando fue expulsado Boabdil, sultán del reino nazarí de Granada, el último reducto musulmán en la península, de manos de las tropas de los Reyes Católicos. Este hecho cortó la posibilidad de extensión del mundo musulmán por Europa, apuntillado posteriormente en 1571 con la conocida batalla naval de Lepanto, en la cual una coalición católica en la que participaba el Imperio español venció a la armada turca del Imperio otomano.

Fue el tiempo en que Colón, auspiciado Isabel y Fernando, descubrió las vírgenes tierras de América y, por primera vez en la historia de la humanidad, se tuvo una concepción global y cartográfica del mundo tal cual lo conocemos hoy. De ahí en más, el Imperio español contacta por mar con Filipinas, que quedará en su poder, y luego con China, punto en que se inicia el comercio global de la dinastía Ming con España, haciendo escala en Manila y utilizando la plata española proveniente de América como el patrón monetario internacional.

A esto se suman las victorias diversas de los ejércitos hispanos en el norte europeo, los avances científicos y de conocimiento provenientes de la Universidad de Salamanca, llevados posteriormente a las docenas de universidades fundadas en Latinoamérica, y la consolidación de la presencia española en el continente americano.

Por supuesto, está el Siglo de Oro de nuestras letras, la pintura excelsa de los Velázquez o Murillo, la arquitectura y tantos avances del saber. Lo que incluía también una manera de gobernar y legislar proveniente de la Escuela de Salamanca con la figura preeminente de Francisco de Vitoria (1480-1546) y su ingente la labor intelectual y pedagógica, que inspiró el respeto por los pobladores americanos: españoles, mestizos o indígenas, todos bajo el amparo de la Corona de Castilla. Por eso se insiste que España no colonizó, sino que incluyó los territorios descubiertos y a todos sus habitantes, en igualdad de condiciones, bajo la autoridad y la protección de los monarcas hispanos.

Este documental es todo un homenaje y un realce de todos aquellos, nuestros antepasados, que, a la vez que construyeron una gran empresa que desbordó cualquier precisión de la época, fueron también ejemplo de generosidad y mestizaje entre los pueblos que España fue descubriendo y emancipando.

Además, este es un documental contra las leyendas que a todo nivel el norte de Europa creó a base de farsas, escritos, ilustraciones y otras maneras de divulgar la concepción oscura de una España cruel y sanguinaria. Se pretendía con ello desvalorizar y arruinar el orgullo del imperio hispano e intentar conseguir lo que por las armas y el poderío les resultaba a Inglaterra, Holanda, etc., de todo punto imposible.

Lo peor es que esta leyenda cuajó y sigue extendiéndose. Incluso muchos españoles la siguen creyendo, a los cuales recomiendo encarecidamente este documental que sirve para aclarar y poner en valor el enorme legado que España dejó al mundo. La labor y la expansión de España durante más de tres siglos, dejó huellas imborrables para la humanidad. Como dice Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de Historia y participante en el documental: «La historia del mundo no se puede explicar sin la historia de España».

españa-primera-globalizacion-5

Sobre el director

José Luis López-Linares (1955) es un director emblemático y obligado para el cinéfilo, dentro del género documental-narrativo en nuestro país, desde los comienzos de los años 90.

López-Linares se inició en la industria cinematográfica como director de fotografía de películas dirigidas entre otros por Víctor Erice, Carlos Saura, Fernando Trueba, Emilio Martínez Lázaro, Jaime Chávarri, Basilio Marín Patiño o Alain Tanner.

Estas colaboraciones, así como su obra y su currículo, son señas de prestigio en los campos de la dirección, como guionista o como director de fotografía. Posee en su haber dos Goya, uno a la mejor fotografía por Iberia (2005), de Carlos Saura, adaptación de la suite Iberia, de Isaac Albéniz. Como director y guionista en el género documental es de destacar Asaltar los cielos (1996), sobre Ramón Mercader, el asesino en México de Trotski (dirección junto a Javier Rioyo; Premio Ondas, 1997); y, Un instante en la vida ajena (2003), su segundo Goya, recuperando la obra cinematográfica amateur de Madronita Andreu, una intelectual de la burguesía catalana nacida a finales del siglo XIX; además ha sido nominado a los Goya en otras cuatro ediciones, en esta misma categoría.

López-Linares ha estado tras la cámara en obras tan relevantes como El sol del membrillo (1992), de Víctor Erice; Fados (2007), de Carlos Saura; o El amor y la muerte: historia de Enrique Granados (2018), de Arantxa Aguirre, entre otras.

Igual ocurre con rodajes propios de temática literaria y sobre todo pictórica. Producciones alrededor del Museo del Prado, Altamira y Goya, o las recientes El Bosco: el jardín de los sueños (2016) y Formentor: el mar de las palabras (2018). Por supuesto hay muchos más títulos, todos de enorme calidad.

españa-primera-globalizacion-4

El buen nombre del Imperio español

Esta película es un ambicioso, ameno y muy interesante documental de divulgación donde se explora, a la vez que ayuda a crear conciencia, sobre la muy profunda huella y la definitiva impronta civilizatoria que España dejó en el mundo desde el final del siglo XV, con sus emprendimientos y descubrimientos intercontinentales, viajes transoceánicos y la fundación de países y ciudades sin fin.

Una actualización (si no revelación) del legado, que desmantela esa falsa y multisecular leyenda negra tan injusta y penosa para nuestra historia. Por esta perversa contaminación, se hacía preciso dejar hablar y escuchar a insignes historiadores, docentes, académicos y filósofos que, sin embargo, son menos conocidos de lo que merecen, pero que dicen grandes verdades sobre nuestro pasado de descubrimientos y empresas.

La narración, impulsada con convicción por un fugaz Antonio Valero, es construida por esa rica polifonía humanística, que acierta a rebatir los resabios argumentales de un engaño o traición inexistente: el revisionismo académico, periodístico y artístico, fabricado sobre falsos presupuestos propagandísticos, mantenedores de la oscura leyenda y causantes de la acomplejada asunción hispánica por esa burda cantinela.

López-Linares arremete de manera directa y con sólidos argumentos de solventes especialistas, aportando lo mucho que puede y sabe hacer tan bien, para ir destejiendo el rosario de dobleces sobre la realidad del imperio hispano, que habría de durar más de tres siglos en el candelero de la civilización. Me parece necesario, ahora que en España afrontamos diversas crisis de identidad, aprender e interiorizarnos de quiénes fuimos, somos y qué queremos ser.

Considero una ardua tarea escribir y mantener la estructura de una película que aborda tan vasto espectro temático, cubriendo un periodo tan dilatado, complejo y coordinando además tantas voces de historiadores de diversa nacionalidad, economistas o políticos de talla. Creo que López-Linares lo consigue, a pesar de que la temática habría dado para más metraje. Pero el collage de breves, pero interesantes intervenciones, hará que cualquier buen entendedor salga de la sala con la convicción de que nuestro actual mundo está inextricablemente unido a la pasada hegemonía española.

Habría cabido más desarrollo, dirán algunos; más precisión y recíproca complementariedad, dirán otros. Pero estos son los riesgos de un discurso coral del cual considero, se sale airoso y del que podemos extraer conclusiones sustanciosas.

españa-primera-globalizacion-3

Esta obra aparece en el contexto de un radical desmantelamiento global de signos y tallas de descubridores y monjes fundadores, desencadenado contra nuestra historia, por parte de ciertas élites políticas, mediáticas, académicas o intelectuales.

Y me agrada mucho que López-Linares arroje claridad y evidencias contrastadas en esta cinta, que ha tenido el respaldo popular para el proyecto. Porque además de la financiación pública e institucional (210.000 € proceden de RTVE, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Salamanca), un tercio del presupuesto (más de 96.000 €) corresponde a aportaciones de particulares. Un lujo de concienciación ciudadana.

España y su Historia tienen un público ávido de conocer la verdad y ajeno a interpretaciones dudosas basadas en manejos espurios, tópicos y clichés. Por lo tanto, este filme intenta poner en claro las consecuencias de un largo proceso de degeneración en el que se han tenido que soportar insultos, agravios y ofensas mayormente injustificadas. Justo por eso, hacía falta una propuesta reconstructiva y un serio aldabonazo a la consciencia (si no a la conciencia) de un público potencial que amamos nuestra historia y respetamos a quienes nos precedieron y a quienes la hicieron posible.

Por supuesto que no todo fue color de rosa. Pero, como se dice en el documental, la ingente proeza que llevaron a cabo aquellos marineros, tropa y demás acompañantes que llegaron al nuevo mundo, esa hazaña, digo, era cosa de hombres que no lo tenían nada fácil en todo sentido. Hombres que tuvieron que abrirse paso por un mundo desconocido y en situación a veces calamitosas de salud, hambre y carencias. Prueba de ello era que quienes se embarcaban para América era habitual que hicieran testamento antes de partir, pues la probabilidad de supervivencia era escasa.

España, la primera globalización, es un auténtico antídoto de verdad, conocimiento y afirmación de mestizaje (racial, social y cultural), versus la farsa orquestada por otros países y culturas, sobre todo de parte del totalitarismo, gérmenes dañinos contra nuestro modo de civilización, y cargados de ignorancia, odio y racismo.

Como escribe Cano: «El propósito de este documental es enfrentarse a un supuesto sentido común impuesto sobre la Historia de España que se dedica a enfangarla». Efectivamente, son valoraciones estas que nos quiere imponer un enemigo sin nombre o que nunca se nombra, que mezcla en una especie de mala composición, a españoles calificados de malos y crueles. Ello, de parte de protestantes, ingleses o franceses, que se las inventaron: justamente ingleses, franceses, holandeses u otros, por pura envidia o inquina secular, intereses ocultos e impotencia ante un Imperio donde no se ponía el sol.

españa-primera-globalizacion-2

Concluyendo

Es evidente que existe, aún en la actualidad, cierto pesimismo sobre la historia española heredado de la leyenda negra. También contribuyeron a ello la Generación del 98 y la hispanofobia de cierta izquierda actual; sin olvidar el nacionalcatolicismo de Franco y sus excesos. No me cabe duda de que todo ello sigue obstaculizando una lectura objetiva y cabal sobre el papel de la historia española en la formación del actual mundo.

Ha sido común en las últimas décadas considerar cualquier defensa de nuestra historia como algo reaccionario e incluso opuesto a la idea de progreso. Sin embargo, como este maravilloso documental pone en evidencia: «España ha tenido un papel capital en la puesta en marcha del proceso de globalización a través de su exitoso modelo de imperio global» (Martínez Gorriarán).

Es importante que empecemos a valorar la tal globalización de nuestro pasado imperial como lo que fue: una nueva manera de economía, una nueva relación entre los países en mundo diverso y un profundo cambio cultural. Entender estos tres elementos, como hace esta cinta, nos ayudará a comprender el papel jugado por España en la historia.

Querría acabar estas líneas, con unas notas del propio López-Linares, que son de mucha utilidad para entender mejor su obra. Dice así el director:

«He querido que esta película documental sea un toque de clarín para que los españoles vean que no tenemos que avergonzarnos de nada en relación con la historia de España, una historia que ha sido enterrada bajo una montaña de propaganda, mentiras y medias verdades que nos hace crecer de alguna manera acomplejados. Como dice Alfonso Guerra en la película, “nuestro caso es un caso especial, los españoles la asumimos desde el primer momento, y nos regocijamos en esa denigración externa”.

Desde el testamento de Isabel I, que es una maravilla, a Cortés aliándose con todas las tribus mesoamericanas contra los aztecas, o Carlos I deteniendo la conquista para plantearse los derechos de los pobladores del Nuevo Mundo; pasando por Magallanes y Elcano, recorriendo por primera vez el planeta, el mestizaje (que es algo excepcional), la Universidad de Salamanca definiendo el calendario que usamos ahora, hasta las hazañas de Blas de Lezo y de Isabel Barreto, son muchos los hombres y mujeres que hicieron de la historia de España y de su imperio la más rica y la más apasionante de todas las historias».

Todo esto y mucho más es lo que cuenta este documento valiosísimo y de todo punto recomendable.

Escribe Enrique Fernández Lópiz

  

españa-primera-globalizacion-6