Wonder Woman 84 (de Hans Zimmer) (***)

  28 Junio 2021

Saturno devorando a su hijo

wonder-woman-84-0Hans Zimmer es probablemente el autor de música de cine más endiosado del cine actual. Capaz de lo mejor y lo peor, pero sobre todo capaz de crear escuela. Una inmensa legión de seguidores le sigue en sus conciertos, en su cine y en sus bandas sonoras. Pero Zimmer no trabaja solo. Nunca lo ha hecho. Siempre rodeado de colaboradores. Además, Zimmer puede coger la banda sonora de un compositor colega y hacerla suya. En todos los sentidos. Wonder Woman 84 es una nueva saga que pasa a ser de su dominio tras comenzar con otro autor formados en su propia escuela… y Zimmer siempre ha superado el trabajo de sus antecesores.

Que Zimmer trabaja con un amplio grupo de colaboradores lo descubrimos después del éxito de El rey León, su único Oscar a la banda sonora original hasta ahora, fechado en 1995, aunque también ganó la mejor canción para Elton John.

En 1996 llegó su banda sonora clave para crear el «sonido Zimmer»: La Roca, de Michael Bay. Allí, aunque Zimmer figuraba como autor de la música, también figuraba como coautor Nick Glennie-Smith, además, estaba acreditado Harry Gregson-Williams en algunos temas… y un puñado más de arreglistas y colaboradores.

Al final, de La Roca uno se queda con la potencia de la música, la continua repetición de breves temas (casi ni llegan a ser un leit-motiv, apenas unas notas) y la gran similitud de este «estilo» con el de otros films nacidos en el seno de Media Ventures, la productora y escuela creada por Zimmer en los años 90. Hoy esa empresa aún existe, aunque ahora se llama Remote Control Productions.

Que Zimmer puede acabar siendo el compositor oficial de una saga cuyo primer episodio es de un colaborador suyo tampoco es nuevo, ya sucedió con Piratas del Caribe (primer episodio de Klaus Badelt), Las crónicas de Narnia (iniciada por Harry Gregson-Williams) y con Batman/El caballero oscuro (donde el primer título lo compartió con James Newton Howard). En todas ellas acabó sustituyendo —o, como mínimo, acompañando— al músico del primer episodio.

Además, cuenta con un buen lote de sagas donde es el autor oficial: Spirit, The Ring, Madagascar, la trilogía de Dan Brown sobre El código Da Vinci, Sherlock Holmes, Kung fu panda, El rey León

Tras el éxito de una canción pop titulada Video killed the radio star (interpretada por Buggles, cuyo teclista era un tal Hans Zimmer) y su colaboración como teclista con Mecano, pasó por el cine europeo (Trabajo clandestino, Mi hermosa lavandería) y su asalto al cine comercial norteamericano llegó en los 80, con Rainman y Paseando a Miss Daisy, títulos donde la electrónica era la dominante y aún no había encontrado ese «estilo Zimmer» que se haría inconfundible a partir de Marea roja y La Roca.

Llegó el cine de acción, las múltiples producciones de Media Ventures, la fábrica de coautores de bandas sonoras, el éxito comercial y sus experiencias con otras músicas más complejas, aunque sin olvidar su «estilo».

Un repaso de la trayectoria de Hans Zimmer lo puedes leer en el artículo sobre Interstellar (2015), publicado en su momento en Encadenados… y en siguiente vídeo de Jaime Altozano:

Vídeo: análisis y entrevista a Hans Zimmer

  

Wonder Woman: nueva saga

Del primer título, Wonder Woman (2017), con banda sonora a cargo de Rupert Gregson-Williams, destacan la marcha que aparece en temas como Ludendorf, enough!, un vibrante crescendo en No man’s land (en realidad, un largo fragmento que parece una suite con distintos temas de acción), Action reaction (el típico tema para ilustrar escenas de acción, similar a otros de Media Ventures) y, sobre todo, el tema Wonder Woman’s Wrath, que por momentos parece la fuente de inspiración para la partitura de Zimmer, con fuertes percusiones que insinúan el carácter «mítico» de la protagonista.

Pero Zimmer devora, literalmente, el trabajo de Gregson-Williams y reformula la música para la saga Wonder Woman. Y lo hace a conciencia, desde el mismo comienzo del film que es, con muchísima diferencia, lo mejor de la sesión, tanto a nivel de película como de banda sonora.

Arrasa en las dos primeras escenas: los créditos con imágenes de la isla (Themyscira) y esas olimpiadas femeninas (Games), donde compite una niña llamada a ser la heroína Wonder Woman, de ahí que el tema dedicado a la protagonista ya aparezca en este inicio… y tendrá presencia en otros momentos de la banda sonora.

Con un predominio de las masas corales (femeninas, naturalmente), la presentación de ese lugar fantástico es espectacular… pero apenas es un aperitivo de lo que nos espera en las olimpiadas, nuevamente con el apoyo de coros femeninos. Si visualmente es espectacular, a nivel sonoro es aún mejor.

Son dos temas musicales en el disco, aunque prácticamente el mismo en el film, separados únicamente por el sonido del gong que da inicio a las pruebas atléticas. Y esos ocho minutos de puro cine son realmente apabullantes en gran medida gracias a una banda sonora que corta la respiración. Eso sí, imprescindible verla en pantalla grande y sonido Dolby para disfrutar de su espectacularidad.

Ambos pueden considerarse ya dentro de la lista de temas inolvidables de Hans Zimmer, donde seguro que reconocemos las notas de Gladiator y El código Da Vinci entre las bandas sonoras donde la voz femenina tiene un protagonismo especial.

 Vídeo: concierto El código Da Vinci

   

Al trasladarse a la Tierra, la trama flojea en muchos momentos, en gran medida por un guion que no tiene muy claro hacia dónde camina, dando cabida a numerosas tramas secundarias de escaso recorrido.

Si a ello unimos un humor algo chusco en ocasiones (la pelea inicial en el centro comercial) y un homenaje a la música de los 80 (transcurre en 1984) se entiende esa irregularidad que recorre la película y la banda sonora durante más de la mitad del metraje, en el que se alternan momentos anodinos con algún momento afortunado.

A nivel musical, recordar el dinamismo del tema 1984, que presenta la fanfarria de Wonder Woman, lejos de las de Superman de John Williams o Supergirl de Jerry Goldsmith, aunque efectiva.

Destacar también el inicio de Black Gold (con una variación de la marcha que ilustra las andanzas de la heroína, que será recuperada también en otros fragmentos), aunque pronto se convierte en un tema oscuro, una línea que domina buena parte de la banda sonora.

Y, sin duda, el mejor momento de la película: el espectacular Fireworks para ilustrar la larga escena que homenajea explícitamente al Superman (1977), de Richard Donner, con el primer vuelo de Clark Kent y la periodista Lois Lane. Escena calcada aquí sumando unos fuegos artificiales que seguimos preguntándonos cómo han llegado ahí, porque en la peli no se habla del 4 de julio —salvo, claro, cuando vemos el artificio—.

Vídeo: concierto Piratas del Caribe

  

Curiosamente, Zimmer utiliza algunas ideas (en cuanto a la oscuridad o la ausencia de temas elaborados: prefiere sólo «ambientes» musicales de fondo) que ya estaban presentes en sus trabajos con Christopher Nolan —ahora que no ha sido el músico de Tenet, ya veremos en los films futuros si Nolan y Zimmer se reúnen de nuevo—. Todo ello lo podemos comprobar comparándola con la música en Interstellar.

La parte final, con los sucesivos enfrentamientos (marca de la casa en todo film de superhéroes), por más que algunos nos parezcan inverosímiles o cogidos por los pelos, permite a Zimmer volver a la música optimista, dinámica, contagiosa… y, por momentos, algo aparatosa.

De ese bloque final del film merece la pena salvar Open road, un tema dinámico, que recupera el espíritu de las olimpiadas iniciales, con potentes percusiones para ilustrar la pelea entre Wonder Woman y «los malos» de la función, aunque la puesta en escena, además de espectacular resulte ridícula por momentos: nadie puede creerse que todo un ejército armado no acierte ningún disparo y, por supuesto, esos niños jugando al fútbol junto a la carretera… ¡recurso lamentable de guion!

Pese a que pertenezca a un film ligero (los superhéroes solo fueron tomados en serio cuando los firmaba Christopher Nolan), es un trabajo tan atractivo que sorprende su ausencia de premios, nominaciones y, en general, reconocimiento público.

Hoy, meses después de su estreno, separada también del film, la banda sonora sigue siendo atractiva, sobre todo en sus tres primeros temas y en los últimos.

Por si los 90 minutos de música no fueran suficientes, incluye un tema adicional de regalo (Lost and found)… aunque no hay nada que se pueda equiparar al hipnótico inicio. Sólo por esos ocho minutos merece la pena escuchar esta banda sonora.

Si tienes dudas, haz clic en la banda sonora íntegra, editada por Water Tower Music, disponible de forma oficial en YouTube, en el enlace que incluimos al final de esta crónica: una prueba más del ritmo al que trabaja Zimmer y su implicación con las últimas tecnologías y las redes sociales. Ya ni siquiera necesita vender el disco, lo pone a disposición de todos en YouTube. Gratis, naturalmente.

Escribe Mr. Kaplan  

Wonder Woman 84 | Hans Zimmer | Water Tower Music, 2020 | 90 minutos

Más información sobre Hans Zimmer:
Hans Zimmer  
Interstellar (***)  
Crítica del film Wonder Woman 1984

Banda sonora íntegra editada por WaterTower Music en YouTube: