LEE MIS LABIOS  
 
Título orginal: Sur mes lèvres
País, Año:

Francia, 2001

Dirección: Jacques Audiard
Intérpretes: Vincent Cassel, Emmanuelle Devos, Olivier Gourmet. Olivia Bonamy. Olivier Perrier.
Guión: Jacques Audiard. Tonino Benacquista
Producción: Philippe Carcassonne
Música: Alexandre Desplat
Montaje: Juliette Welfling
Distribuidora: Karma Films
Duración: 115 minutos
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La venganza de los débiles

Lee mis labios es un filme francés que recorre los caminos de varios géneros cinematográficos. A veces es un retrato social de la Francia actual, otras tiene visos de comedia con humor negro, también es un drama psicológico que analiza las frustraciones sexuales de sus protagonistas y sobre todo es, en su segunda parte, una película trabada con el mejor de los suspenses e intrigas.

Cuenta la historia de Carla, una secretaria que ha perdido prácticamente el oído, que intenta paliar con el uso de dos sonotones, pero que le ha hecho desarrollar el poder enterarse de las conversaciones leyendo los labios de los que hablan. Trabaja en una importante empresa de construcción cuyos negocios sucios y trapicheos son constantes. Es despreciada por sus compañeros debido a su defecto auditivo y a su escaso atractivo. Pero un día entra a trabajar con ella un ayudante, Paul, un ex presidiario que está bajo libertad condicional y al que amenazan antiguos compinches que desean recuperar una antigua deuda. Aunque al principio su relación es tormentosa, pronto se darán cuenta que unidos podrán resarcirse de la marginación que sufren. Ambos urdirán un atrevido y sagaz plan para robar un valioso botín de dinero al jefe del local de noche donde trabaja Paul.

Lee mis labios es una mirada más hacia el mundo de las personas que son marginadas por la ley y por la sociedad, hecha sin embargo, sin ninguna clase de rutina. Es un filme sólido, que posee, además, de todo: humor, denuncia, intriga y acción. Nos habla de las frustraciones que acarrean muchas personas que suelen estar casi anónimamente a nuestro lado, cuyas vidas a veces marginamos inconscientemente. Desde luego, a lo largo de la película desfilan un montón de personajes para quienes la vida es una lucha ardua y dura, provocada sin duda por las acciones de las corporaciones oficiales e inhumanas y por los mafiosos. La unión de la sagacidad de ella y la fortaleza de él será el medio a través del que ellos se encontrarán en el amor como personas y que les facilitará culminar su venganza.

Hay que destacar en este filme la estupenda actuación de sus actores, que no son muy conocidos, pues proceden del cine francés y, sobre todo, la sabia puesta en escena del director. Los insertos que éste coloca a lo largo de la cinta para expresarnos las frustraciones sexuales de la protagonista son muy acertados.

Secuencias memorables podrían ser la de Carla desde la azotea espiando con unos prismáticos y leyendo los labios de los malhechores que tienen apresado a su compañero, y también la de la muerte de los mafiosos, resueltas con un clímax cargado de una enorme tensión.

En Lee mis labios todos los personajes están muy bien descritos, especialmente los dos protagonistas, aunque hay uno, el del controlador de la libertad condicional del protagonista, del que se quiere contar una especie de historia paralela, que se pierde en la confusión.

José Luis Barrera