Negra
y sucia
Al parecer en su país de origen (USA) el filme se estrenó directamente
en vídeo. No porque fuera malo (como este los hay a montones e
incluso peores), la razón era muy otra y habría que buscarla en
la “ola” de moralidad (y de fariseísmo) que está invadiendo la
América del señor Bush. Una vuelta, desgraciadamente, a tiempos
pasados. Toquemos madera porque aquí también empiezan a sonar
vientos que traen fétidos olores.
Pero, una vez dicho lo anterior, podemos
cerrar el paréntesis inicial y decir que la pequeña mordacidad
e incomodidad que puede tener la película no impide que estemos
ante una cosa muy endeble.
Los puntos de partida pueden recordar a algunas obras maestras
de la literatura o del cine norteamericanos: la vida parada, monótona
en una pequeña población sureña y concretamente en la zona de
Louisiana, que se ve sacudida por un asesinato. El comienzo, con
ese sheriff cansado, aburrido, recuerda demasiado al personaje
grandioso de Yo vigilo el camino de Frankenheimer. La “suciedad” del ambiente,
es decir la hipocresía de unos personajes que van a lo suyo, podía
llevarnos, además, a las novelas de Jim Thompson. Pero una cosa
y la otra es un espejismo. No basta con introducir con calzador
ideas y más ideas para llegar a una dura reflexión sobre la realidad
USA. La acumulación puede resultar contraproducente, aparte de
ir desviando la atención sobre el punto central del relato. Pero
aquí no hay centro, ni línea definitoria y sí un cúmulo de (despropósitos)
personajes, situaciones y temas que acaban por ser agobiantes.
A la sorpresa inicial de la falsa mujer muerta (es un transexual)
se une el conflicto religioso, político, social, personal y, al
parecer el más importante (por resultar el detonante de la situación),
de la identidad sexual...
Se trataría, en cualquier caso, de abogar por una permisividad
de formas y actuaciones pero, eso y todo, está tan mal dado, contado
con tan poca efectividad que la película (y de ahí que, a pesar
de sus motivaciones, no sorprenda su pase directo en muchos países
a la explotación en DVD) termina por parecerse más a un telefilme
que a cualquier otra cosa.
Eso sí, el director (y al mismo tiempo guionista) se empeña en
hacernos digerible lo intragable adornándolo con una fotografía
sucia, oscura, que desea estar a tono con lo degradado de la situación.
Algo que ni basta, ni alcanza su sentido. Como tampoco el deambular
del personaje principal, el sheriff de marras interpretado pro
Billy Bob Thornton haciendo, una vez más... de Bob Thornton, que
al final se da cuenta de su error al despreciar a los que no siguen
sus propios deseos sexuales: el final admitiendo a su hermano
homosexual es de un ridículo “encantador”. Un final en el que,
además, nos quedamos sin saber a ciencia cierta si el personaje
que interpreta Patricia Arquette (¡mujer del transexual!) es mujer
o transexual.
Ni unos ni otros, parece decir la película, en cuestión de política,
porque también en eso se recrea (malamente), ya que toda la historia
transcurre en unas elecciones. Tanto los demócratas como los republicanos
terminan por salir malparados explicando el director (al votarse
otra opción) que el futuro está en los independientes. Pues qué
bien...
Pero si todo es pobre, el forzado final termina por llevar la película
a la más total de las nimiedades: el transexual asesinado, a pesar
de que hacia ello parece encaminarse el filme, no lo ha sido como
producto de ningún trapicheo político y sí por un perturbado que
desde el principio suena a culpable por todos los costados (sí
para el sufrido espectador y no para el liante del guionista-director).
Sin que venga a cuento se acelera o ralentiza la imagen, se pasa
del color al blanco y negro, se buscan insólitos (y bastantes
feos) ángulos de cámara. O sea, que el señor Henson, en su primer
largometraje, no parece estar demasiado entonado. Habrá que esperar
una nueva (si le dejan después de este fiasco) película de este
director. Una segunda oportunidad no se le debe negar a nadie.
Una pregunta a quien corresponda para final: ¿por qué se le ha
dado este título a esta película cuando existe al menos otra estrenada
entre nosotros con este mismo nombre?
Mister Arkadin