Windtalkers
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Lejos de la realidad

Los indios son buenos y quienes los desprecian malos. Eso es tener claro un discurso a la hora de confeccionar un filme.Se ha querido ver en Windtalkers un homenaje de Hollywood a los indios navajos que durante la Segunda Guerra mundial ayudaron al ejército de los Estados Unidos a combatir a las tropas japonesas, gracias al indescifrable código de transmisiones que se creó a partir de su idioma. De ser así, el supuesto homenaje no sólo sería insuficiente, sino además discutible. Insuficiente porque la acción de los navajos en el combate no pasa de lo anecdótico, reduciéndose a ser un pequeño truco en un momento de apuro para confundir al enemigo. No se siente en ningún momento la importancia de esta contribución a la batalla y a la guerra en general, y lo que se valora finalmente es la sempiterna valentía de los soldados avanzando entre el fuego enemigo. De hecho la verdadera acción heroica del navajo Ben (que extrañamente después será reconocida a su escolta, el soldado Anders, y no sólo por los prejuiciosos altos cargos del ejército, sino por la propia película) se produce cuando éste se extralimita de sus funciones y hace una incursión en territorio enemigo aprovechando su parecido con los japoneses (otro truquito). Por otro lado el hecho de la presencia de estos nativos americanos entre las tropas estadounidenses es mostrado de la forma más simplista y maniquea posible. Sin dar lugar a complejos análisis sociológicos o de personalidades, el discurso es tan simple como que los indios son buenos, y todos aquellos que les desprecian por ser diferentes, malos. Olvidémonos pues de conflictos sociales y de intentar entender a unos y a otros. Tampoco queramos saber por qué estos navajos que hasta entonces han estado marginados en reservas, ahora luchan tan convencidamente en una guerra que no les debería ir ni venir (sobre todo Ben, que parece tener muy claro que esta guerra también es suya, no en vano su hijo se llama ¡George Washington!).

Donde verdaderamente recae el peso de la acción es en el proceso de redención del soldado Joe Anders. Después de haber dejado morir a la patrulla que tenía a su cargo en Pese al tema de los navajos, en el fondo la película nos habla del viaje personal de un soldadito americano que tiene oportunidad de redimirse consigo mismo y con su pasado. una misión, obligándoles a mantener una posición suicida, Anders sufre una profunda crisis moral al preguntarse (y no encontrar respuesta) si obró correctamente o no. Es por ello que decide volver al campo de batalla, y de este modo purgar sus culpas. Se le encargará la misión de proteger a uno de los telecomunicadores navajos (Ben), con la intención de que éste pueda vivir para cumplir su cometido y de que el código secreto no caiga en manos enemigas. Esto segundo implica que en caso de una posible captura, Anders deberá matar a Ben, salvando de este modo a su ejército. Nuevamente Anders se encuentra ante un dilema moral, que no es otro que el de escoger entre cumplir las órdenes o seguir a su conciencia. ¿Dónde está lo correcto? Desde luego la película no nos lo dice, ya que primero Anders mata a Whitehorse, el otro navajo del destacamento, ante la imposibilidad de salvarle de los japoneses, y después decidirá no hacer lo propio con Ben, al ver una posibilidad de salvarle, aunque sea a costa de su propia vida. ¿Ha hecho lo correcto? En tanto que le ha salido bien sí. Pero ¿y si hubiera habido un modo de salvar a Whitehorse?, ¿y si hubiera fracasado en el intento de salvar a Ben? Sea como sea el hecho es que finalmente recibe su justa recompensa y limpia su alma de toda culpa.

Por lo demás la película es un cúmulo de escenas de acción (batallas) no siempre bien justificadas (a no ser por el espectáculo), y personajes planos. Mucho se ha hablado de la cercanía entre John Woo y otros grandes realizadores que trataron el género bélico, John Woo sigue imitando algunos clásicos del cine americano... pero sigue sin tener ni idea de cómo se filma una película bélica. como Sam Fuller. Tal vez sea cierto que el director de Hong Kong tuviera en mente a los clásicos americanos a la hora de realizar el film, y utilizara algunos recursos ya anteriormente empleados por estos. Probablemente la apertura y el cierre del film con las imágenes del desierto americano sean una forma de homenaje al western (por lo tanto al mito de los blancos, y no a la tierra de los indios que aquí aparecen), y con ello al clasicismo hollywoodiense. En todo caso demostraría que el conocimiento de Woo de los Estados Unidos se limita a la iconografía generada por Hollywood, lejos de la verdadera realidad. Cuando Fuller, Peckinpah u otros hacían sus películas, creaban personajes auténticos y complejos que tenían algo que decir de la sociedad que representaban. Esto es algo que queda muy lejos de este filme, que se limita a ser un entretenido espectáculo visual, no especialmente original, por cierto, porque Woo no ha sabido amoldar sus famosas coreografías al género.

Jordi Codó

WINDTALKERS

Windtalkers

Título Original:
Windtalkers
País y Año:
EE.UU., 2001
Género:
BÉLICA
Dirección:
John Woo
Guión:
John Rice, Joe Batteer
Producción:
Lion Rock, MGM (Metro-Goldwyn-Mayer)
Fotografía:
Jeffrey L. Kimball
Música:
James Horner
Montaje:
Steven Kemper
Intérpretes:
Nicolas Cage, Adam Beach, Christian Slater, Peter Stormare, Roger Willie, Jason Isaacs, Mark Ruffalo
Distribuidora:
Hispano Fox Films
Calificación:
No recomendado menores de 13 años

 

 

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