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EL RATONCITO FEROZ

Por Ángel San Martín

Un interesante libro que analiza el fenómeno Disney desde una perspectiva nuevaEl ratoncito feroz. Disney o el fin de la inocencia

Autor: Henry A. Giroux (2001)

Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Durante estos últimos años hemos podido contemplar, no sin cierto estupor, cómo la industria cultural intensifica su ofensiva para captar la atención de los más jóvenes. Con cierta cadencia han ido desfilando por delante de los pequeños Los Simpsons, los Teletubbies, Pokémon y en fase de despegue, con polémica incluida también como en los casos anteriores, tenemos a Harry Potter de la mano de la Time Warner. Pese al sincronismo y vitalidad de estos episodios, lo cierto es que en castellano no contamos con demasiadas referencias bibliográficas acerca de este fenómeno de la cultura contemporánea. Es probable que al no tratarse de “alta cultura” el asunto quede fuera de la preocupación de los investigadores y del interés editorial, con frecuencia implicadas en el mismo negocio.

La mencionada laguna se suple con esporádicas traducciones de textos en inglés, francés o italiano, ámbitos en los que sí parecen preocupar estos temas. Tal es el caso del libro que comentamos aquí, cuya primera versión vio la luz hace tres años en Estados Unidos, del mismo modo que muy pronto la editorial Morata sacará a la venta la traducción de un libro inglés, cuyo telón de fondo es el éxito de los Teletubbies. El enfoque de la mayoría de estos trabajos se ha de situar en lo que se conoce como “estudios culturales”, que pese a sus limitaciones metodológicas, hoy es una de las perspectivas más socorrida en la exploración de estos fenómenos.

"Aladdin": un perfecto de cómo la factoría aumenta sus dividendos creando segundas, terceras partes e incluso series de televisión basadas en sus éxitos cinematográficosEl libro que nos ocupa, El ratoncito feroz, firmado por H. A. Giroux, sigue a otro también muy interesante, aunque algo más genérico, titulado Placeres inquietantes (Paidós). En el último publicado se ocupa de analizar el fenómeno Disney, no de tal o cual producto particular, sino de cómo el universo simbólico, presente en todo el conglomerado industrial, se materializa en las distintas líneas de productos: parques temáticos, juguetes, ropas, cómic, películas, videojuegos, programas de TV, etc. Pese a la variedad de productos, todos ellos encarnan, con más o menos fidelidad, una serie de principios ideológicos fundamentales para la imagen corporativa de Disney. Tales principios, según Giroux, no son otros que los de borrar los límites entre lo público y lo privado, entre entretenimiento e historia, entre ciudadanía crítica y consumo, entre educación y cultura corporativa… Pues si algo se ha tenido claro en Disney desde el principio, es que su negocio debía situarse en los entresijos de la educación de la ciudadanía, suplantando al Estado en esa función y proponiendo el entretenimiento como principal reclamo educativo.

Este núcleo temático, con especiales referencias en la primera parte a la globalización, es lo que Giroux desarrolla a lo largo de cinco capítulos. Puede que cada una de estas partes haya sido con anterioridad una conferencia o algo por el estilo, pero integradas en este texto dan un todo panorámico y bastante exhaustivo del fenómeno Disney. Desarrollado además, como lo suele hacer este autor, con un verbo fácil pero riguroso, manifestando siempre su posición de educador ideológicamente comprometido con posiciones de la izquierda norteamericana. En aras de este compromiso, Giroux no alienta el rechazo fatalista de los productos Disney, sino que propugna su incorporación a “los currículos escolares como objetos de conocimiento social y de análisis crítico” para desvelar, entre otros aspectos, la relación poder/conocimiento en el modelado de la cultura infantil, así como el papel que en tal operación juegan los medios de comunicación. Si algo hay que echar en falta a este libro, recomendable a todas luces, es la escasa referencia a otros clásicos también centrados en el análisis de la simbología Disney, que desde posturas más radicales han dado lugar a textos tan reconocidos como Para leer al Pato Donald (Siglo XXI), de A. Dorfman y A. Mattelart. En fin, es el tributo del tiempo, este texto es de comienzos de los setenta y el de Giroux de finales de siglo. Es obvio que algo se ha perdido por el camino, pero leyendo este libro al menos es seguro que no perderemos ni el tiempo ni algo de lo de antaño.

 

 

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