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ALGO PARA RECORDAR

 

¿Cuál era el objetivo de "Raza" (1941)?

por Guillermo López García

 

 Aunque las claves propagandísticas e ideológicas de Raza han quedado definidas con suficiente claridad con trabajos precedentes y con el análisis de la personalidad de su guionista (Jaime de Andrade, es decir, Franco), creo necesario realizar una pequeña reflexión sobre un hecho concreto: sabemos que Franco lloró al ver Raza en un pase privado en El Pardo, y también sabemos que felicitó a Sáenz de Heredia* por su labor. Pero, ¿cuál fue el principal motivo de tal felicidad ante el visionado de Raza? Algunos críticos consideran esta película como revisión de la propia historia de Franco y su familia, pero no pienso que sea esto el elemento de mayor relevancia del film; por otro lado, Paul Preston considera que, cuando Franco escribió Raza, estaba deslumbrado por los logros militares del nazismo, e insinúa que esta novela podría constituir un intento de legitimar la existencia de una Raza española leída en los mismos términos que la raza aria. Pero tampoco parece ese el objetivo primordial del film. Particularmente, prefiero inclinarme por la hipótesis de que Raza, en cuanto historia escrita por un militar y cuyo argumento se basa en la evolución de los integrantes de una familia de militares, quiere ser, por encima de todo, la reivindicación de la importancia del Ejército en la Historia de España, su condición de "Salvador de la Patria" en los momentos difíciles. La mezcla de ideologías (conservadores, falangistas, carlistas, monárquicos) que conformaban el bando rebelde queda aquí solapado por la existencia de una "Razón suprema", la Patria, cuyos principales garantes son el Ejército y la Iglesia. Alguien tenía que representar de manera adecuada los verdaderos principios de esta "razón suprema" en que se fundamentaba el franquismo: ¿quién mejor que el propio Franco?

Raza es, por encima de todo, una justificación histórica del franquismo, una ideología sustentada, fundamentalmente, en la existencia de un orden inmutable de las cosas sin el cual el concepto mismo de España pierde validez. Para mantener este orden de cosas el Caudillo estaba dispuesto, incluso, a censurarse a sí mismo (El espíritu de una raza), a cambiar radicalmente su concepción de la Historia de España.

Franco, personaje voluble como pocos, creía por encima de todo en la necesidad del Ejército, en la existencia de una Raza militar cuyo principal representante era el propio Franco. El franquismo no es sino la representación ideológica de esta visión de la vida, en la que las ideologías son una mera excusa para algo de una importancia mucho mayor. Y es que Franco era, simplemente, franquista.

 

*Leoncio Verdera recoge un fragmento de una entrevista concedida por Sáenz de Heredia al ABC poco antes del estreno de Raza, en la que el director declaró que "Esta tarde (...) ha sido una de las más felices (...) Fui a El Pardo, a Palacio. Deseaba tener todo a punto para la proyección de la noche (...) cuando estaba a vueltas con mi trabajo, el Caudillo de España llegó hasta donde yo estaba (...) me pidió ver algunas escenas de la película. Se proyectaron. Cuando terminé, me dijo con un tono de voz tan cariñoso que no podré olvidar nunca: ‘Le felicito a usted, Sáenz de Heredia. Está francamente bien su labor’ ". (1995-224)


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