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AQUÍ UN AMIGO  por el Sr. Kaplan y Mr. Arkadin.

La revista "Internauta" En cadena dos está abierta a todos cuantos quieran enviar sus escritos, críticas y colaboraciones, así como igualmente a aquellos que simplemente intenta dar sus opiniones sobre el cine que ven o a los que desean preguntar datos concretos sobre películas, directores, técnicos, actores... Los textos no podrán exceder de 20 líneas mecanografiadas. Es imprescindible que estén firmadas. Debe constar el domicilio, teléfono, numero de identidad o pasaporte del autor o autores. El consejo de redacción de esta publicación se reserva el derecho de publicar o dar respuestas a lo preguntado, así como de resumir o extractar cuando lo consideren oportuno. No se devolverán los originales no publicados ni se facilitará información personal alguna sobre los mismos. Se pueden remitir al siguiente correo electrónico:

 

 

Antes de comenzar a contestar vuestra correspondencia, debemos hacer dos puntualizaciones.

Primera, felicitaros por vuestros pseudónimos, cada vez son más ingeniosos... una pena que todo vuestro ingenio se acabe con el tremendo esfuerzo mental que supone elegir una manera de no decir el auténtico nombre, y luego el contenido de las misivas es, en fin, dejémoslo. Pero conste que tengo ganas de que algún día nos escriba uno que se llame simplemente José Pérez o algo así.

Segunda, a partir de este número vuestras cartas serán contestadas indistintamente por el Sr. Kaplan o por Mr. Arkadin pero sólo en esta sección de la revista, ya que nos parece excesivo haceros navegar por dos páginas. La respuesta, a no ser que preciséis lo contrario, os la hará llegar el que menos aburrido esté... lo que no resulta fácil, creedme, leyendo los contenidos mensuales de nuestro buzón. Si hasta Mr. Arkadin, muy serio él, ha decidido volver a leer a Kant, que le parece mucho más gracioso que algunos de vosotros.

En fin, basta ya de provocaciones. Confiamos en vuestro sentido común y vuestra promesa de un esfuerzo sincero. Vamos con los "imeils" de marzo.

El pseudónimo de Leo Di: Me alegra comprobar que no es usted el espíritu de Ladi Di, sino simplemente el de ese jovencito desvergonzado cuya escena de cama con Sharon Stone en Rápida y mortal nos fue escamoteada por la productora al resto de los mortales. Por cierto, ¿sabía usted que la citada productora del film dirigido por Sam Raimi era una tal... ¡Sharon Stone!?. Pero no sufras, alma calenturienta, seguramente en unos años aparecerá una versión en DVD del "montaje del director" (¿o será el "montaje de la productora"?) con la citada escena y otras que ahora no puedo revelarte para evitar herir precoces sensibilidades llenas de acné.

Por lo que respecta a tu decepción con Celebrity, simplemente recomendarte tres visitas: una al oftalmólogo (por no saber qué es eso de "una película en blanco y negro"); la segunda al psiquiatra (con suerte tendrás uno de los tantos que ya ha visitado Woody Allen y quizá aprendas algo sobre este genio –de los pocos vivos- del séptimo arte); por último, sería recomendable que también visitaras la Filmoteca (es un edificio situado en la Plaça del País Valencià de Valencia-city) o, en su defecto, un videoclub con una abundante sección de clásicos, así podrás comprobar que mucho antes de que tu acné fuera un peligro para los espejos, incluso antes de que Cameron se autoproclamara el dueño del mundo, ya había gente que hacía cine, y estrellas, y glamour, y... en fin, haz tus visitas y ya nos lo cuentas.

Manolita Gafotas: Celebro tu brillante elección como pseudónimo y, si es verdad que pasas tantas horas delante de la televisión como dices, pronto tendrás que cambiarlo por el de "Señorita Magoo": cada vez es más difícil ver programas en cualquier cadena, todas se reducen a copiar los plagios de viejos remakes de prehistóricos éxitos y, cuando se ponen a informar (¿), mejor cerrar los ojos y los oídos. Por no hablar del cine: ¡si hasta Canal+ parece empeñado en una campaña contra los cinéfilos!. Sospecho que todo se reduce a una maniobra de las plataformas digitales (da igual que sea privada o pública... si es que hay alguna diferencia entre ambas) para obligarnos a huir de la televisión convencional y enchufarnos a la parabólica. Pero no caigas en la tentación, que al final todos acaban siendo iguales, además ¿para qué quieres cincuenta canales si tus días siguen teniendo veinticuatro horas y en ellas tienes que comer, dormir, estudiar, trabajar, ir al cine y, con un poco de suerte, ligar y todo? ¿Has llegado a calcular cuánto tiempo libre te queda para ver la caja, tonta?

Hal: Efectivamente, la muerte de Kubrick es una de las más tristes y sorprendentes del mundo del cine. Respecto a ese proyecto secreto, conocido como I.A. (Inteligencia Artificial), la verdad es que creo que todo lo que se pueda decir sobre él son conjeturas gratuitas. Kubrick siempre ha mantenido el control sobre sus producciones incluso después del estreno, recuerda que la versión de El resplandor vista en Europa tenía veinte minutos menos que la americana, y que fueron cortados por expreso deseo del director. Aunque supongo que televisiones y cines, además de la imprescindible filmoteca, dedicarán en los meses próximos todo tipo de homenajes, si quieres adelantarte, puedes buscar toda su filmografía en vídeo (con excepción de la invisible Fear and desire, que el propio Kubrick se encargó de comprar personalmente cada copia para hacerla desaparecer y sólo queda, que se sepa, una disponible, en manos de un excéntrico coleccionista norteamericano... ¿le llamamos?). Por cierto, tampoco dejes de echar un vistazo a la sección de nuestra revista "La muerte viaja demasiado", que en este número dedica un repaso a su obra. Y si lo que quieres es ver cine-cine, ya sabes que a mediados de septiembre se estrena Eyes Wide Shut y que el último título que distribuirá la Warner en el año 2000 será precisamente 2001: una odisea del espacio (esperemos que en versión íntegra).

La sonrisa amarga de Nick Nolte: Nosotros tampoco salimos de nuestro asombro. ¡¡¡Darle el Oscar al mejor actor a Roberto Benigni, cuando con él estaban de finalistas tan monstruosos como Ian McKellan o Nick Nolte, o una figura emergente como el protagonista de American History X, por no hablar del habitual de estas ceremonias, Tom Hanks!!!. No sólo nos parece una broma de mal gusto (como la propia película, La vida es bella, una bufonada indignante cuya utilidad ideológica es más cuestionables en los "tiempos de Kosovo" que vivimos: ¿imaginan la reacción de los refugiados albaneses si al llegar a Italia les ponen, para hacerles olvidar sus penas, la película de Benigni?), sino un insulto a cualquier actor que se considere como tal.

Por lo que a mí respecta, no tengo ninguna duda: los Oscars se compran y se venden, como en un mercado, algo que no debería extrañarnos ya que son las propias productoras quienes "someten a consideración de los miembros de la Academia" las películas y las categorías en que pueden premiarles (para entendernos, son ellas quienes eligen los premios que les gustaría recibir). Y en ese "mercadeo", los descendientes de tío Walt (recuerden que Miramax es una filial de Disney) han podido con los "trabajos de ensueño" del tío Steven (aunque no hay que olvidar que Salvar al soldado Ryan y El príncipe de Egipto también han sido recompensadas).

Otan No, Bases Fuera: (Conste que no estamos muy por la labor de contestar a cartas que se salgan de los estrictamente cinematográfico, aunque ya que "la vida es bella", en este número vamos a hacer una excepción.) Sí, hijo, sí. Yo también recuerdo las imágenes de Solana y algún que otro ilustre socialista al frente de las manifestaciones contra el poderío yanqui... y ahora, mira, este individuo es el que le sirve de "kleenex" al mismísimo Clinton para que no se manche las manos (que últimamente ya tenía sucias por otros menesteres... y eso que alguna se dedicó a "tragarse las pruebas"). Una pena que no se proyecte más a menudo en las televisiones aquel clásico de David Cronenberg, La zona muerta, si lo hubiéramos sabido a tiempo quizá más de uno en vez de darle "un apretón de manos" en aquellas ingenuas campañas de los ochenta, le habríamos dado un apretón en otras partes de su autonomía.

Y por lo que respecta a mi postura personal, te la puedes imaginar: esta guerra-espectáculo que comienza justo a la hora de emitir en directo los informativos nocturnos de la CNN (los de mayor audiencia, claro) es in-jus-ti-fi-ca-ble desde cualquier punto de vista. La postura de Milosevic también, pero ése es otro tema.

 

Sr. Kaplan

 

 

Charo Caballero. Efectivamente la película de Wilder, Some like it Hot de 1959, tardó varios años en estrenarse en España. Lo hizo con el título cambiado. En nada se parece al original. Aquí se llamó (nada menos) Con faldas y a lo loco. En Madrid (no puedo asegurarte si se llegó a estrenar antes en Barcelona o en otro lugar) se proyectó por primera vez en el cine Coliseum el 23 de octubre de 1963. El cambio de título quizás se debiera a ciertos planteamientos "obtusos" de los censores. No les debió sonar bien eso de Algunos lo prefieren caliente. Curiosamente las críticas que recibió la película, en las revistas de cine de entonces (Film ideal, Nuestro Cine, Cinestudio...), no fueron demasiado entusiastas. Basta, sin leer las críticas, observar las calificaciones que en algunas de ellas aparecen (las críticas –algunas- también son de armas tomar). No pasa nada. Ocurre lo mismo que ahora. Cuando se estrena una película es difícil juzgar claramente lo que se ve. Hay que dar tiempo al tiempo. Hoy, años más tarde, Con faldas y a lo loco es un clásico total. Naturalmente está repleto de esos (maravillosos) momentos de mal gusto propios de Wilder, pero ese es uno de sus "signos" de identidad. Basta recordar la seducción de (una excelente) Marilyn a Curtis en el yate. Más que una seducción es un intento de ponerle "a tono" (Vamos, el caliente del título), curarle su manifiesta (¿) impotencia. ¡Y de que forma! Una secuencia que se puede comparar (aunque las comparaciones siempre terminen por ser odiosas) con alguna secuencia de "mal gusto" de La niña de tus ojos de Trueba. No es raro que el director español considere que Wilder es un Dios, aunque curiosamente en la revista de cine de la que era redactor jefe o algo así (Casablanca) no hubiera, a lo largo de sus años de existencia, demasiadas alusiones a la obra del realizador vienés.

 

 

Enrique Pérez. Sí, conozco esa publicación de la que hablas, llamada "V.O". Se publica en Cáceres y no se si llamarla revista de cine. Los trabajos son muy irregulares, pero es digno de tener en cuenta que en una ciudad pequeña exista una publicación así. Demuestra que el cine interesa. Sus colaboradores unen y se unen en un interés común: el cine. Otra cosa muy distinta es como se estructuran los números de la revista. Muy discutible que en pocas páginas se quiera estudiar, en cada número, una determinada temática cinematográfica. Tan amplias además como amor, dinero, religión, erotismo... Temas que servirían para escribir profundos estudios, que en V.O. se reducen a apuntes y muchas veces, por desgracia, no demasiado acertados. Por ejemplo, el último número está dedicado al dinero. Aparte de errores de bulto como tratar de explicar el final de Ladrón de bicicletas por la voz en off del final (como todo estudioso del cine sabe no existe en el original sino que fue impuesta por la censura española), no se trata de un estudio demasiado acertado del tema. Volvamos a Ladrón de bicicletas: ¿Qué hace este film en un estudio sobre el dinero?. ¿Por qué no aparece citado el cine de Capra, ni se habla de películas (entre otras muchas) como La torre de los ambiciosos, Odio entre hermanos, Walt Street...? Si tratar un determinado tema es una simple maniobra para hablar de las películas que uno ama, vale, pero... Una sugerencia: ¿por qué no aparece en cada número monográfico (?) una relación de títulos importantes, o claves, sobre el tema tratado?. Insistimos, con todos los defectos, la bisoñez de muchos de sus colaboradores, bienvenidas y aplaudidas sean las buenas intenciones de una "publicación" como V.O.

 

 

Miguel Basauri. La vida es bella ha sido objeto de polémica en muchos sitios. En nuestra publicación no lo ha sido menos. Los comentarios muy diferentes, aunque la mayoría parece estar contra el film de Benigni Personalmente me parece un caramelo/camelo al que el tiempo pondrá en su justo (e insignificante) lugar: una "principesca" (y estúpida) bufonada. Un reflejo del propio autor (genial, como se debe creer) y de su personal (e integrada) visión de la vida. Probablemente se crea Dario Fo, pero en realidad no es sino un payaso (como máximo un "fo...fito") que asume (y es asumido) el (por) sistema. Toda el inconformismo crítico de Dario Fo se transforma en blandura, aceptación, en manos de Benigni. Sus payasadas durante la entrega de los Oscars no suponen sino la propia "utilización" de su (discutible) película. Por cierto ¿alguien me puede decir cual es el tiempo transcurrido desde el comienzo hasta el final del film? Es difícil hacerse una idea de ello. En los Oscars, entre otros, Benigni se llevó el premio al mejor actor. Incomprensible ante la existencia de actores (nominados) de la talla (y de su grandes actuaciones nominadas) de Nick Nolte y de Ian McKellen. La verdad es que todo parecía cantado. Los premios los daban los más "adecuados". Así Sofía Loren, italiana y única extranjera ganadora hasta este año, de un Oscar de interpretación, entregó el Oscar ganador a la mejor película extranjera a su compatriota. Casualidades (¿o no?) de la vida. ¡Qué feliz debe parecerle la vida a un Benigni sumiso, que besa (agradecido) el suelo que otros pisan! Al igual que el "payaso" de En el corazón de la mentira no tiene inconveniente en actuar frente a gentes de un signo o de otro. Tanto da, mientras todo se convierta en popularidad y dinero. Un signo de los tiempos (bellos y tranquilos) que corremos.

 

 

Amelia Ruiz.- No, no amo La delgada línea roja (Malick), basada una novela por cierto de James Jones, el escritor de De aquí a la eternidad. Lo que si me gustaría es ver la versión que en su día rodó Andrew Marton con el mismo título de la novela (y el mismo de Malick). Me parece pesada, cargante, demasiado explícita. Los recuerdos (propios de un anuncio publicitario) terminan por ser (ante su reiteración) insoportables. Parece que Malick considera que el espectador es tonto. Transcendencia gratuita. Bajada a la maldad del hombre (como una vuelta a Apocalipsis Now). Todo ello sin que nunca se termine. Decían en un número de la revista "Dirigido" que el plano del ataque en la niebla de Bichos era muy superior al de esta "línea (gruesa, muy gruesa) roja". Quizás tengan razón. No importa. El film es tan previsible, cargante e inútil que todo da igual. ¿Mejor o peor que el de Spielberg? Ni lo se, ni me importa. Ninguno de ambos títulos me interesa. Una pregunta ¿por qué en este (desgraciado) año está tan presente (escondido o no) el cine de guerra? ¿Se nos estaba preparando (acaso) para esa guerra (tan inútil como todas las guerras) que estamos padeciendo y que a poco que se "complique" nos puede poner en el umbral del estallido general? ¿Los medios mediáticos manipuladores ejerciendo su papel? Decirte, por si no lo sabes, que el personaje en el que se inspira el "padre" de la muy interesante La hija de un soldado nunca llora (Ivory) es en del propio James Jones, aunque allí se llame de otra manera.

 

 

 

Raul Alemany .- Los Oscars como todos los años me han parecido una componenda de mucho cuidado. Esto para ti, esto para mí. Entre Miramax (distribuidora de la vida es bella en Estados Unidos, productora de Shakespeare enamorado) y Dreamworks (productora de Spielberg) ha habido sus más y sus menos. Acusación de compra de votos. Igualito que aquí en los Goyas. Por cierto Miramax va a distribuir allá la película de Garci. Acaso, supone, una compensación. Todo suena en la gran ceremonia a falsedad, incluso lo de Shakespeare parecía cantado. ¿Por qué? Una simple conmemoración del Oscar de hace cincuenta años a Hamlet de Laurence Olivier, la primera película no norteamericana (inglesa, en ese caso) que ganó (en la historia) el Oscar a la mejor película. Lo del premio de interpretación al "exagerado" Benigni (ya ha quedado dicho) es uno de los mayores errores del año. La expresión de Nick Nolte que nos dejaron ver las cámaras, al verse relegado por el italiano, era la misma de muchos de los que amamos el cine. Una pregunta ¿que pintaba en la ceremonia un general norteamericano? ¿Otro ejemplo de la preparación del personal para la guerra?

 

Mr. Arkadin


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