Encadenados en el MTV Winter Festival de Valencia

  17 Marzo 2008

Escribe Luis Tormo

“I think it’s dark and it looks like rain” you said
“And the wind is blowing like it’s the end of the world” you said
“And it’s sol cold it’s like the cold if you were dead”
And then you smiled for a second .
“Creo que todo está oscuro y parece que llueve”, dijiste
“Y el viento sopló como si fuera el fin del mundo”, dijiste
Y hace tanto frío, un frío como si estuvieras muerto
Y entonces sonreíste durante un minuto.
(Playsong,
The Cure
)
 

1. MTV Winter Festival 2008 en Valencia

conciertomtvwinter4.jpgEl concierto de The Cure, y From First to Last y Him, se enmarca dentro de la celebración de la primera edición del MTV Winter Festival y la revista de cine Encadenados estuvo entre los más de 151 medios acreditados para cubrir este evento (1). Una iniciativa que, tras el desembolso de un millón de euros por parte de la Generalitat (la gratuidad es para los asistentes, pero no para los contribuyentes), asegura la presencia de grupos importantes y una audiencia potencial de alrededor de 500 millones de espectadores que la conocida cadena musical es capaz de convocar cuando el concierto se retransmita en próximos días por televisión. Esta iniciativa que se realizadentro de lo que se define como “el marco incomparable de la Ciudad de las Artes y las Ciencias”, parece ser que tendrá continuidad durante cuatro años más.

2. The Cure

conciertomtvwinter3.jpgCon escaso retraso sobre el horario previsto se apagaron las luces del escenario, y bajo un mar de cámaras y teléfonos digitales que pretendían inmortalizar el momento, empezó el ritual de salida de la banda hasta la llegada de Robert Smith a la parte delantera del escenario y el inicio de los primeros acordes de Playsong, uno de los éxitos del disco Desintegration, del año 1992. Y en este primer tema, en el que sobre un sonido que va creciendo se incorporan el resto de instrumentos hasta llegar a la voz que susurra los primeros versos de la canción “I think it’s dark and it looks like rain…”, se asentó la base de lo que iba a ser todo el concierto: un gran sonido (muy mejorado respecto al que sufrieron los grupos anteriores), una voz esplendida del líder de The Cure y un repertorio de temas clásicos (dejando de lado la presentación de lo que será su próximo álbum) al que el público se agarró desde el primer momento. Todo ello bajo una frialdad en la interpretación, quizá contagiada de la gélida temperatura de esa noche, que hizo que el autor de Lullaby apenas mantuviera contacto con los asistentes más allá del hello o thank you preceptivo.

conciertomtvwinter1.jpgDesde el primer momento quedó claro que a pesar de la renovación de la banda con alguna nueva incorporación, el trío Thompson, Gallup y un Robert Smith, apegado a la imagen que creó a finales de los 70 (vestido de negro riguroso, palidez de rostro, sombra de ojos, labios rojos, pelo cardado y una visible figura de oronda presencia) y que tan mimética mente asumen sus más fieles seguidores, son conscientes que cuando hablamos de The Cure cualquier tiempo pasado fue mejor. Y esto no es desmerecer, sino ser conscientes que tras treinta años de carrera es imposible pedirles a The Cure una evolución pues tal y como quedo plasmado esa noche, el grupo originario de Sussex se ha convertido en un clásico. Es una repetición de la historia de la música y aquellos que nacieron bajo el revoltijo del postpunk y el movimiento techno y a los que se les ha asignado múltiples etiquetas (góticos, siniestros) han terminado por convertirse en iconos intocables creando su propio estilo tras una formidable carrera basada en lo de siempre: un buen puñado de canciones, en una de las cosas que mejor sabe hacer el imperio británico desde mediados de los 60, y que al final es lo el personal termina reconociendo.

conciertomtvwinter2.jpgEs por ello que una de las cosas que más impresiona viendo a The Cure, es que son capaces de tocar dos horas y media, más de veinticinco temas, y todos ellos forman parte de la banda sonora de muchos de los que estábamos allí. Así tras una primera parte basada en temas que permitían crear ese sonido atmosférico basado en las guitarras, bajo y batería, Smith empezó a introducir las piezas más rítmicas Friday I’m in live, Just like heaven, The walk, etc, y en las cuales el público se iba animando más en función de cómo la banda interpretaba los temas de sus primeros tiempos.

Al final, tras el consabido descanso para retomar los bises, la banda inglesa reservó algunos de los temas que han llevado al grupo a ser lo que son: Close to me, Why can’t I be, Boy’s dont’ cry (el momento cumbre del concierto que hizo bailar a aquellos que no permanecían agarrotados por el frío) y, por último, la canción que les enlazaba con aquello que se denominó techno gótico (Joy Division como referencia más inmediata): A Forest.

3. Para abrir bocado

conciertomtvwinter5.jpgAntes de The Cure, el MTV Winter Festival comenzó con From First to Last, el cambiante grupo americano que apenas desgranó unos temas con el lamentable sonido que como manda la tradición sufre los que anteceden a las estrellas. Los finlandeses Him, que pudieron exhibir ya un sonido aceptable, no pasan de un grupo, por lo visto esa noche, de un pop blandito aunque se disfrace de etiquetas (¿metal love?) y su líder Valo, con una impresionante voz y muy simpático –no dejó de sonreír en todo momento- apunte maneras duras. Una reciente versión del Wicked game, el tema de Chris Isaak, y la esperada Join me (banda sonora de la mediocre Resident Evil: Apocalypse) fueron la justa recompensa para el sector del público que todavía no había nacido cuando The Cure publicaba sus primeras canciones).

*****
(1) En principio este acontecimiento musical se sale del contenido estrictamente cinematográfico de Encadenados. Podríamos argumentar diferentes consideraciones sobre la relación de Him como participantes de la banda sonora de Resident evil: Apocalipsis; o de los propios The cure cuyas canciones forman parte innumerables imágenes de películas o donde alguna canción no solo es incluida en la banda sonora sino que da título al filme (Boys don’t cry, Kimberly Pierce, 1999, recordado por la interpretación de Hillary Swank, que le supuso su primer oscar). Pero no, la razón es que fuimos acreditado como medio, nos parece un evento a reseñar, en internet las fronteras y definiciones de lo qué es y no es están más difusas y fundamentalmente, nos apetecía.