Special Christmas

  25 Diciembre 2017

Una mirada nostálgica a la telenavidad

black-mirrorArranca un período de paz y amor, de ensalzamiento de los sentimientos de unión familiar y amor en general para todos los corderos del señor, una época antaño terrible que hoy en día se revisa desde una mirada postmodernista y satírica. Ha habido momentos gloriosos que nos borran el empalagoso sabor de boca de los oscuros años 80.

La historia de los especiales navideños es tan antigua como la propia tele. En cuanto la emisión en directo fue técnicamente posible, programas especiales muy sobrios al principio comenzaron a acompañarnos en nuestras cenas. Y las series americanas de ficción que reflejaban el presente adaptaron sus contenidos para vivir a la vez que el espectador los momentos señalados del año. Uno de los más especiales, la navidad.

Uno de los más antiguos, la adaptación de Cuento de Navidad de Dickens por parte de uno de los personajes más simpáticos de la animación, Mr. Magoo. Su título, Mister Magoo Christmas Carol Cartoon, en 1962. Otro, el clásico de 1966, How The Grinch stole Christmas!, también en animación para los más pequeños y con la voz de Boris Karloff.

Uno de los más marcianos y más olvidables fue el que emitió la CBS en 1978, The Star Wars holiday special, emitido entre los estrenos de los episodios IV y V. George Lucas no lo firma pero sí aparecen todos (¡pero todos!) los miembros del elenco. Han Solo debe ir al planeta de Chewbacca, Kashyyyk, y allí conoce a la esposa, hijos. El remate final son las canciones, la última dando letra a la sintonía de la película, todos a coro. Sin palabras.

La siguiente década dejó multitud de ejemplos en todas las series de la memoria colectiva. Family matters, Full house, Alf, todas ellas con unos cimientos edulcorados exacerbados en fechas navideñas. De todas, la que se distanciaba un poco era Fresh-prince of Bel Air, con un tono algo más cínico y un mensaje más racial, pero se trataba todavía de enfoques inmaduros. Mucho oropel, villancicos y piano, mensajes religiosos y de unidad familiar, todo ello filtrado por la lente de los 80, idílico e irreal.

Alguien abre una ventana

Los 90 fueron otra cosa. Dos series se hicieron con el reinado absoluto, The Simpsons y Friends, ambas con una periodicidad muy marcada tanto en Halloween como en navidad, acción de gracias, etc. Homer y los suyos también han adaptado textos de Dickens o Allan Poe —como ya hiciera Mr. Magoo en los años 60—, pero el tono satírico de la legendaria serie rompió los moldes desde el principio. El tono de Friends, mucho más amable aunque también rupturista a la hora de retratar a la juventud de aquella década, siempre prestó atención a las fechas señaladas, dejando espacio también para las celebraciones judías.

mister-magooHubo muchos más ejemplos, por supuesto. Uno de mis favoritos, los especiales de The office, la maravillosa comedia de la que un día de estos hablaremos como corresponde en Encadenados. Con un tono de telerrealidad y cierto distanciamiento de los sentimientos, las celebraciones en aquella oficina se volvieron algo mítico y sus especiales de navidad, en varias temporadas episodios de cuarenta minutos, fueron siempre sensacionales. 

También los de South Park, únicos en su especie. El especial de la tercera temporada con el señor Mojón es de lo mejor que hay. Por último, en 1994 se emitió el episodio Alpha’s magical Christmas, de los Power Rangers. El robot Alpha 5 está solo y triste pero Zordon le monta una fiesta en el centro de mando y teletransporta a unos niños y a los cinco guerreros de colores para celebrar todos juntos la navidad. ¿Quién no querría ver algo así? Pues ahí va otra, el Cuento de Navidad que adaptaron en Ana y los siete en su segunda temporada. Como podéis imaginar, con una Mamá Noël vestida con menos tela que la de las servilletas del festín.

La navidad se vuelve adulta

Todas las mencionadas en los años 90 tuvieron largo recorrido en el nuevo milenio. Otras nuevas se sumaron al mundo de las sit-com: How I met your mother, Big Bang, etc. Nuevos formatos nacieron, la comedia salió fuera del estudio con Modern Family, heredera de The office en la forma pero sin su surrealismo contenido. Todas ellas con especial atención a la navidad, todas con una pátina de sarcasmo que apenas disfrazaba el discurso manido que hay debajo.

Para esto, los ingleses son otra cosa. En Downton Abbey, que estrenaba películas de dos horas en cada navidad, el tono era solemne y victoriano pero de las muchísimas series de las que podríamos hablar, vamos a destacar tres. La excelente Black Mirror, un conjunto de miradas distópicas al futuro que nos espera, nos dio su mejor episodio el 16 de diciembre de 2014. White Christmas, con Jon Hamm de protagonista y la española Natalia Tena, fue una historia extraordinaria sobre las distintas capas de realidad, sobre el rechazo social a través de la fría tecnología. La navidad 2.0.

Otra serie, Inside no. 9, con poquísima difusión, es obra de los geniales cómicos Steve Pemberton y Reece Shearsmith. Hace un año, arrancaron su tercera temporada con The devil of Christmas, una genial parodia del cine de terror barato de los 70. Comedia y terror para pasar mejor las uvas. La última, Misfits, tuvo un corto recorrido, pero nos dejó el episodio navideño más delirante de todos, por encima de Power Rangers y Chewbacca. Su pesebre montado por jóvenes delincuentes con poderes mágicos con uno de ellos de padre de Jesús en un parto verdadero está al nivel de los Monty Python.

Muchas otras series se sirven del tirón navideño para engancharnos a sus especiales, muchos de ellos con acierto. La música festiva de Glee, el humor genial de Tina Fey en 30 Rock, con su especial Ludachrisrtmas, uno de sus mejores capítulos; incluso las series “grandes” como The X-files o Mad Men han hecho hueco a los mazapanes y al espumillón.

Hemos visto muchos despropósitos. A los X-Men cantando villancicos, a Bob Esponja, a Grumpy Cat, hemos disfrutado con Futurama, Sherlock, Castle. Este año esperamos cositas de Doctor Who, como es habitual, de Big Bang y de Once upon a time.

No parece probable que Vikings hable del tema, y lo mismo para Marvel: Agents of SHIELD, aunque nunca se sabe. Como sea, la pequeña pantalla encontrará muchos huecos para que no se nos olvide en qué fecha estamos, aunque sólo sea gracias a Amenábar.

Escribe Rubén Tellería

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