The good doctor (serie TV, 2017)

  24 Noviembre 2017

Una receta que nos suena

the-good-doctor-1¿Quién no se ha encoñado con House Md.? ¿Palpitado con sus misterios médicos? ¿Admirado el carisma de ese deslumbrante doctor? Un servidor, también. Y eso que la fórmula se gastó de tanta repetición, que aquellos delirantes casos médicos con el rizo cada vez más rizado fueron cediendo protagonismo ante la figura del propio House y sus líos mentales, lo cual es comprensible tras ocho años de emisión pero, si nos ponemos a comparar, Jessica Fletcher estuvo doce sin despeinarse, así que no vale del todo el argumento de «tanto va el cántaro a la fuente».

The good doctor es un reboot, una manera de poder seguir usando la misma receta pero desde cero, cambiando un poco los ingredientes. Otra opción hubiera sido dar su propia serie a alguno de los personajes secundarios de House pero, tras todos esos años revoloteando alrededor, ninguno tenía entidad propia ni interés como para focalizar toda la atención en su propio show.

Así pues, cogemos este nuevo libro de David Shore y ya en la tapa vemos cosas que nos suenan, un médico brillante pero castrado socialmente (en este caso, autismo y síndrome de Savant), un puñado de caras alrededor, un hospital puntero.

Sabemos que las historias médicas serán harto improbables pero científicamente coherentes y queremos ver cómo de diferente es éste Shawn Murphy de aquel Greg House así que abrimos el libro y vamos al lío.

¿Es tan buena como lo fue House?

House Md. fue una serie a la antigua usanza, es decir, episódica, un misterio por cada capítulo. Por eso la comparamos con Se ha escrito un crimen, el giro de gracia fue poner eso dentro de un hospital, sobre los hombros de un personaje muy fuerte en manos de un actor muy carismático.

The good doctor busca lo mismo pero al revés, ya que ahora ha dado todo el protagonismo a un joven doctor, brillante pero frágil, apocopado, que llega a un hospital nuevo, a una ciudad nueva, al abrigo del director del hospital, una figura paternal, promotora y defensora ante los demás, que ven con recelo la incorporación del pequeño Shawn.

¿Es tan buena como lo fue la otra? No, pero aún es pronto para decirlo. El acierto que tuvo House Md. es que nos dejó a todos con la boca abierta en el arranque con aquel médico que rompía todos los conceptos que teníamos sobre los médicos de la tele (aquí en España lo último que habíamos tenido fue el doctor Nacho Martín, no digo más). En ese sentido, con The good doctor ya vamos predispuestos a que nos sorprendan, y por eso mismo el efecto decae.

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Un protagonista absoluto, mucho secundario necesario

Es un buen punto de partida, prometedor, el de este veinteañero autista y médico genial, lo que pasa es que no parece que vaya a tener tanta chicha, tantas dobleces, como el otro. Huele a menos recorrido, de momento basado casi exclusivamente en un padrastro agresivo y en un hermano menor fallecido, al que vemos en múltiples fhashbacks y que resulta un personaje pedante, de una madurez y elocuencia inverosímil para un niño de 12 años.

Todos los personajes son inverosímiles, en verdad. El primero, el propio Shawn, interpretado de manera excesivamente robótica por Freddie Highmore, el Norman Bates de The Bates Motel, y del aún no sabemos mucho aunque sí podemos ver ilustrados en pantalla sus procesos mentales al resolver un caso. Ahí, bravo por la serie; David Shore siempre se ha distinguido por cuidar ese apartado.

El resto de personajes son guapos de culebrón, que es el sabor que la serie tiene en el fondo. Pero no lo decimos como una crítica, es una forma de hacer historias tan válida como otras pero necesitas enganchar al espectador con la acción porque no tienes personajes lo suficientemente buenos para que uno se implique.

En este sentido, los secundarios son meros vehículos que convergen en Shawn de un modo u otro, con sólo las suficientes costuras para que no se desmoronen. Cuidado, fue esto lo que acabó con House Md. y aquí podríamos ver una muerte mucho más rápida

Hay que verla

Sí, porque creo que es un producto avalado por el buen hacer de su creador. No ha empezado tan fuerte pero debemos darle más tiempo al doctor Murphy para seducirnos y los casos médicos siguen siendo excelentes.

El trato será, tiene toda la pinta, pasar por encima del elenco de personajes de corchopán para poder disfrutar de esa prueba de laboratorio in extremis, esas recuperaciones milagrosas, esos fallecimientos y, quién sabe, ese lupus.

Escribe Rubén Tellería


Más información sobre The good doctor:
http://www.imdb.com/title/tt6470478/?ref_=nv_sr_1

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