River (River, 2015)

  07 Febrero 2017

El baile de la locura

river-1Un guión perfecto, una trama simple pero eficaz y un actor principal brillante. No hay mucho más para decir de River, la última joya del género policial de la BBC que se puede ver por Netflix.

El primer plano del primer capítulo de River inunda de nostalgia al público de las FMs pop de fines de los años noventa. En el estacionamiento de una hamburguesería suena Mambo Number Five, el tema del cubano Pérez Prado reversionado por el cantante alemán Lou Bega que supo ser un éxito mundial.

La música de River, la serie que la BBC One estrenó el año pasado y ahora es todo un éxito en Netflix, será un elemento imprescindible que terminará de vestir una historia perfecta, sin fisuras, en donde cada elemento narrativo cae en donde tiene que caer. Ese trabajo de suave amalgama entre el guión, la dirección y los actores generan el clima ideal de un policial clásico con toques muy particulares.

Parece que la música llevará al personaje principal, el detective John River (interpretado por un bestial Stellan Skarsgard) por una cinta transportadora imaginaria en la que se mezclan la realidad y la locura. En el detective conviven la nostalgia inteligente de un niño solitario con la verdad de un loco nietzcheano que no sabe cantar y que quiere aprender.

Los sentidos se ponen de manifiesto en la serie todo el tiempo. Es importante lo que se escucha, pero también lo que se ve. El detective entra en conflicto con lo que puede ver y los demás no ven. Ese don que le otorga la locura muchas veces le sirve para razonar algunas pistas de los casos que debe resolver, y a la vez lo aísla del mundo que lo rodea. Los normales de ese mundo son los que intentan contener a River y sus propios fantasmas, a pesar de que les cueste lidiar con los propios.

En ese rol se lleva todos los premios la experimentada actriz británica Lesley Manville, que interpreta a la detective Chrissie Read en uno de los mejores papeles que he visto en series en los últimos años. El papel de Manville es tan bueno que opaca en parte al de Nicola Walker, que interpreta a Jackie “Stevie” Stevenson, la jocosa compañera de River con un pasado misterioso.

En River todos actúan bien. Desde los papeles principales (como el Sargento Ira King, interpretado por un correcto Adeel Akhtar), pasando por Rose, la joven psicóloga que evalúa las capacidades de River (una shakesperiana nostálgica interpretada por Georgina Rich), hasta los secundarios como el de Sorcha Cusack, en la madre de Stevie.

Los personajes bailan al ritmo de un misterio, pero es River es el que debe aprender a bailar y a cantar en esa soledad absurda que es la locura y lo hace al ritmo de Tina Charles y su I Love To Love, el éxito de la música disco de los años setenta. Final surrealista que transporta al espectador al absurdo de la vida y de la muerte.

Porque sí sabemos que nos vamos a morir, mejor que sea bailando.

Escribe Mariano Cervini

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