Entrevista a Caroline Deruas

  12 Diciembre 2016

L’indomptée, o la fascinación por la creación artística

DAYDREAMS - CARTELCaroline Deruas (Cannes, 1978) estrenó en el Festival de Cine Europeo de Sevilla su ópera prima en dirección de largometrajes, L’indomptée, Mención de honor de la sección Nuevas Olas.

En la villa Médici de Roma un reducido grupo de artistas se entrega a la creación de su obra. Proceso que conllevará una experiencia vital acechada por temores del presente y fantasmas del pasado convirtiendo el paradisíaco lugar en un entorno hostil. Deruas, a través de la escritora en ciernes protagonista de la historia, proyecta su particular manera de entender el hecho cinematográfico que rompe las fronteras entre realidad, ficción y sueño.

Su relación con el cine no es algo reciente. Tiene experiencia como guionista —L’ombre des Femmes (Philippe Garrel, 2015) y Un été brulant (Philippe Garrel, 2013)—, en la dirección de cortometrajes —La mal aimée (2015) y Les enfants de la nuit (2011)— y también en la interpretación —Les amants réguliers (Philippe Garrel, 2005)—. ¿Cómo surge el proyecto de escribir y dirigir un largometraje?

Escribí mi primer guion con diecisiete años y desde entonces he estado trabajando en proyectos propios o de otros como asistente de dirección o guionista. Considero mi trabajo en el mundo del cine como una especie de entrenamiento. De hecho tengo la impresión que este filme es un entrenamiento para el próximo que espero sea siempre más perfecto que el anterior.

En cuanto al origen de L’indompté, la Villa Medici es una academia de artistas franceses en Roma, hace quince años visité a una amiga escritora que realizaba una residencia allí y me enamoré del lugar. Esperé casi diez años durante los que vi todo el cine posible y solicité una beca para residir en la Villa, la conseguí y una vez terminada me di cuenta que aún tenía muchas cosas pendientes con el lugar y quise hacer esta película como una declaración de amor.

Uno de los personajes masculinos en un momento del filme dice algo así como que la creación es un ejercicio de robar. ¿Cuales son sus referencias cinematográficas?

En mis cortos anteriores tenía un film referencia, por ejemplo Jules et Jim (François Truffaut, 1961) en Les enfantes de la nuit. Cuando empecé a trabajar en L’indomptée estaba muy influenciada por la Nouvelle Vague, también tuve presente a Buñuel y vi Muholland Drive (David Lynch, 2002) pero tengo la sensación de haberme liberado de todas las referencias, el film acaba diluyéndose, siendo más inconsciente.

Y los personajes femeninos, ¿qué le robaron?

De las dos mujeres protagonistas hay una más próxima a mi en la vida real y otra que resulta más una sublimación. Durante el rodaje estuvimos las tres muy cercanas, nos convertimos en un trío de trabajo en el plató de rodaje que ayudó a la construcción de los personajes de la historia.

Ya sucedía en el argumento de L’ombre des femmes y también en L’indomptée los personajes femeninos sufren la opresión por parte de los personajes masculinos. ¿Es esta su realidad como mujer creadora?

Tienes razón. Para mí, L’ombre des femmes y L’ondomptée son filmes gemelos, pero nadie ve esto. Hay cosas cercanas en el guion, si bien es cierto que está todo más exacerbado, se va más allá que en la vida real, ya que tienes que buscar algo lo suficientemente interesante como para ser contado y por eso adopto el tono de cuento.

DAYDREAMS 1

En la presentación de la película en Sevilla demandaba cierta actitud del espectador para enfrentarse a L’indomptée.

Me gusta que digas esto. Tengo miedo que la gente acostumbrada a un cine más realista no entienda este cine más poético, visto como un cine que no va a la moda [demodé, expresión francesa más acertada] y que no tiene cabida en las salas de cine, de hecho sólo se puede ver en festivales como éste. Como espectadora no me interesan los filmes en que lo comprendes todo inmediatamente, busco entrar en un filme, en su mundo de ensueño, e ir descubriendo cada vez cosas nuevas, si lo consigo estoy muy contenta.

L’indomptée y Daydreams, dos nombres muy diferentes para una misma película, ¿a qué se debe?

No soy partidaria de las traducciones. Mi manera de entender los títulos es buscar un nombre complementario que contribuya a definir el filme. El título original es L’indomptée, que significa la presencia de la imaginación. Daydreams significa despertarse y me ayuda a preparar al espectador en la dirección que discurrirá el filme. Es así como entiendo la función del título, una directriz dada al espectador para enfrentarse al filme.

En la programación del SEFF el cine francés es la cinematografía más numerosa después de la española. ¿Qué piensa de la presencia del cine francés en el circuito español y viceversa?

Pienso dos cosas. De entre las películas que me han gustado mucho últimamente están las de Pedro Almodóvar, Albert Serra y Alain Guiraudieu, Bertrand Bonello, francés y español. No tiene nada que ver con este festival, pero tiene sentido. Pienso que es verdad que en Francia nos quejamos mucho, en París sobre todo, porque tenemos la impresión que es muy difícil ver estas películas, después nos damos cuenta que en el extranjero es mucho más difícil y que tenemos mucha suerte de poder llegar a ver una producción tan atractiva, películas diferentes y por eso pienso que es la segunda cinematografía más numerosa en el festival de Sevilla. Tenemos un buen cine de autor.

Escribe Aïda Antonino i Queralt

daydreams-3