POSDATA: TE QUIERO (3)

  22 Julio 2008
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Título original: P.S. I Love You
País, año: Estados Unidos, 2007
Dirección: Richard LaGravenese
Producción: Warner Bros
Guión: Richard LaGravenese y Steven Rogers, basado en la novela "P.S. I Love You" de Cecelia Ahern
Fotografía: Terry Stacey
Música: John Powell
Montaje: David Moritz
Intérpretes:

Kathy Bates,  Hilary Swank,  Jeffrey Dean Morgan,  Gerard Butler,  Lisa Kudrow,  Gina Gershon,  James Marsters,  Harry Connick Jr.

Duración: 126 minutos
Distribuidora: Filmax
Estreno: 11 julio 2008

Todos con Holly
Escribe Eva Cortés

Fue en octubre 2004 cuando se publicó la novela de Cecelia Ahern, Posdata: te amo, coincidiendo con el otoño, estación en la que empieza el relato. La película en EEUU siguió esta línea, estrenándose el 21 de diciembre; sin embargo, en España ha tenido que llegar el calor de julio para verla en nuestras pantallas. 

posdata-1.jpgPostada: te quiero, título exacto de la versión traducida, se permite bastantes licencias respecto al libro. La trama nos sitúa directamente en el funeral de Gerry tras un prólogo de presentación de la pareja.

En principio, este inicio tan dramático suena a búsqueda de lágrima fácil y asusta al pensar en cuál será la desmedida tragedia final si comienza así. Pero cinco minutos después el espectador se dará cuenta de que, por el momento, puede guardar el paquete de pañuelos puesto que el cometido principal de Richard LaGravenese no es hacer pasar un rato angustioso.

Los escasos minutos del prólogo bastan para ver la química que existe entre la pareja, una relación bien trabajada con prácticamente un cien por cien de credibilidad. Tras los créditos, cambio rotundo de ambiente y situación: como adelantaba, el funeral. La perfecta historia de amor se acaba, nuestra protagonista Holly Kennedyse (Hilary Swank) se queda sola en el camino de la vida. A partir de ahí, empieza a recibir cartas de no se sabe dónde, escritas en vida por su marido con el fin de ayudarle a superar el trance.

Contado así imaginarán la típica película pastelosa, romanticona y repetitiva, como viene siendo la tónica habitual en los últimos años, donde la falta de buenas ideas del género romántico nos vuelve escépticos ante cada estreno. Por increíble que parezca, en mi opinión, Posdata: te quiero “se salva de la quema” y pasó a explicar por qué.

La película también viene con posdata

posdata-3.jpgSi dejamos nuestro escepticismo de lado por dos horas y tratamos de hacer una segunda lectura nos alegrará descubrir que, además de una historia de amor, Richard LaGravenese nos plantea una mirada introspectiva de las fases por las que pasa una persona tras la importante pérdida de uno de nuestros seres más querido, la pareja.

Al contrario de lo que pasa en muchas películas que tocan el tema de la muerte, donde todo se supera con facilidad y en dos minutos la protagonista está en los brazos de otra persona, a este guión no le falta ninguna fase y es una maravilla, a la vez que tristeza, ir pasando por cada una de la mano de la Holly: la incredulidad en el funeral, donde todavía no es consciente de su falta; la vuelta a la rutina diaria con la siguiente sumisión en un profundo desconsuelo y dejadez; la locura tras un pequeño tiempo prudencial suficiente para tomar conciencia de su nueva situación; el primer intento de sus más allegados para que continúe con su vida y su negación a hacerlo; su autoengaño y búsqueda en objetos y lugares de la persona hasta el punto de parecerle que sigue ahí; y finalmente, pasado un tiempo más largo, su propósito por seguir adelante, por buscar la felicidad cayendo en la cuenta de que hay muchas cosas por las que merece la pena vivir.

Tras la argumentación, analicen detenidamente la película “noña ésta”, como muchos la han tachado: espero que ahora descubran cuánto sentimiento hay detrás de ella y lo bien transmitido y tratado que está.

El entorno Holly Kennedyse

posdata-2.jpgHilary Swank, puede gustar o no en esta película. Yo confieso que tras verla en Million Dollar Baby la miro con otros ojos. Quizás ni Hilary ni la película ganen ningún premio, como ocurrió entonces, pero lo que sí se puede decir es que la actriz encaja en el papel, sin nada que envidiar a Meg Ryan, con tendencia a papeles como éste. Hilary  emociona, por su ternura, por su encanto, por el magnetismo de su papel; enternece, nos creemos su pena y su locura, su risa y sus lágrimas.

Como la película gira entorno a Holly, el resto de personajes forman parte de su círculo más cercano: Gerard Butler (Gerry Kennedy), su marido; Kathy Bates (Elizabeth), su madre; Lisa Kudrow (Denise) y Gina Gershon (Sharon McCarthy), sus mejores amigas; Harry Connick Jr. (Daniel Connelly), principio de su nuevo amor, y Jeffrey Dean Morgan (William), su amigo irlandés.

Sin actuaciones estelares, consiguen crear armonía. Sus papeles están muy bien perfilados y bastan pocos segundos para sentir que los conocemos de toda la vida. La armonía a la que me refiero es la que hace que nos creamos los vínculos que existen entre ellos y no sólo eso, sino que sintamos, además, que nosotros también formamos parte del círculo y cometido de animar a Holly.

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Y la música

Otro motivo por el que no es una pérdida de tiempo y dinero ir al cine a verla, es su banda sonara, cumple su cometido: ambientar cada escena. Esta tan ligada a la historia que la película roza el género del musical, donde el valor de las canciones es tal que llegan a contar parte del argumento. Aquí esto es lo que sucede. Son melodías tan bien escogidas que llegan a expresar lo que no son capaces de expresar los personajes con palabras. Muchas de estas canciones son sacadas de películas de Bette Davis, actriz estadounidense ganadora del Oscar por Peligrosa en 1936, Jezabel en 1939 y Eva al desnudo en 1951; puesto que la protagonista se identificada con los personajes de algunas de sus películas.

El pero de Posdata: te quiero, es el recalcado por casi toda la crítica: la irracionalidad del argumento. Que un amor sea tan fuerte que traspase las barreras físicas y espirituales para hacerse inmortal no se lo cree nadie. Después de llorar con Ghost, aplaudido filme de Jerry Zucker, propuestas como está y Ojalá fuera cierto, de Mark Waters, quedan como ideas, decía al comenzar esta crítica, poco originales y excesivamente caramelizadas.

Por suerte, recalco que Richard LaGravenese, guionista nominado al Óscar en 1991 por El rey pescador y autor de la inolvidable Los puentes de Madison, dirigida por Clint Eastwood, ha sabido sacarle partido al libro y al guión creando la segunda lectura de la historia romántica, dando así valor añadido a la película.

Ahora está en el juicio de cada uno quedarse en la periferia con la historia de amor extrasensorial, irracional, o dejarse llevar y estar todos con Holly disfrutando y padeciendo del verdadero sentido y mensaje de la obra.

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