4 MESES, 3 SEMANAS, 2 DÍAS (3)

  06 Febrero 2008

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Título original:

4 luni, 3 saptamini si 2 zile

País, año:

Rumanía, 2007

Dirección:

Cristian Mungiu

Intérpretes:

Tommy Lee Jones, Charlize Theron, Frances Fisher, Susan Sarandon, James Franco, Jonathan Tucker

Guión:

Cristian Mungiu

Producción:

Mobra Films

Fotografía:

Oleg Mutu

Montaje:

Dana Bunescu

Duración:

113 minutos

Un asunto de mujeres
Escribe Arantxa Bolaños de Miguel

Se hace patente en cada plano de este sobrio drama la reivindicación por la legalización del aborto. Estuvo prohibido en Rumania desde 1966 a 1989, período que provocó numerosas muertes de mujeres que abortaban en pésimas condiciones. Y este hecho es el que ha incitado el interés del autor para exigir la legitimación del aborto como lucha contra estas prácticas insalubres e ilegales, efectos colaterales de las prohibiciones y las ilegalizaciones, propias de gobiernos dictatoriales, sean de derechas ó –erróneamente llamados– de izquierdas.

4meses3semanas2dias3.jpgEstamos en un gran momento para el cine rumano: Cannes premió el año pasado a  Bucarest 12:08 (Corneliu Porumboiu), y en 2005 a La noche del Sr. Lazarezcu (Cristi Puiu), y también tuvo premio en Una cierta mirada la película California Dreamin' (Cristian Nemescu), además, la cinta que comentamos ganó la Palma Oro en Cannes el año pasado. Estamos a la expectación de la nueva entrega del ciclo de cine rumano Relatos de la edad de oro (que tiene como consigna contar historias cotidianas que transcurran en la Rumanía de Ceaucescu sin denuncia explícita).

Este nuevo movimiento sigue la estela del nuevo cine social europeo, como el de los Hermanos Dardenne o el del Dogma 95: un cine, en definitiva, sin efectismos. Si bien este filme transcurre en el pasado (y para ello es necesario cierta ambientación, y una fotografía que refleje esa etapa gris). Y, pese a la declaración del director de mantenerse alejado de ideología y de críticas, sí que hay una denuncia social hacia el “comunismo” que implantó Ceaucescu (o más bien dictadura), que no trajo más que pobreza, limitaciones de derechos, miedo constante, retraso económico... y el Gran Premio Fipresci Donosita Zinemaldia.

Pero, a diferencia de Un asunto de mujeres (Claude Chabrol, 1988), donde se narraba las vicisitudes de una practicante de abortos sin escrúpulos,  aquí el ojo de la historia se centra en una paciente (Gabita). Y más concretamente, en la amiga (Otilia) de la paciente que organiza el aborto y es el alma de la cinta por su fortaleza y dedicación.

No es el caso de Vera Drake (en El secreto de Vera Drake, Mike Leigh, 2004), personaje real que ayudó a muchas mujeres a abortar en la clandestinidad de la Inglaterra de 1950. Ellas eligen (por economía y para su desgracia) un hombre que le practique la interrupción del embarazo, sin percatarse de que para los hombres que se dedican a ese negocio el único interés es el económico, en ningún caso van a sentir la necesidad de ayudar a estas chicas desamparadas. Y es que en esta película feminista, el hombre ocupa un lugar secundario: la protagonista es la mujer, y el hombre, si actúa, es sólo para aprovecharse de la situación. A esto hay que sumar la sospecha constante y desconfianza ante los demás, para no ser delatado.

4meses3semanas2dias1.jpgA través de esta historia desarrollada durante la dictadura de Ceaucescu se vislumbra la ideología del director y del proyecto, a pesar de que él niegue la existencia de tal denuncia. Nos muestra, así, cómo la vida cotidiana se ve amenazada cuando impera un gobierno que limita los derechos de sus ciudadanos. Y cómo, problemas de por sí significativos, se multiplican cuando la sociedad no sólo no ayuda sino que vulnera los derechos más imprescindibles.

Esta cinta plantea una cuestión que podemos muy bien entender aquí en España, por las similitudes de falta de derechos que tuvimos no hace mucho tiempo y que todavía arrastramos. Y es que esta película suscita, por la actualidad de su temática, un debate abierto sobre el aborto. Porque, aunque en España es legal el aborto desde 1985, aún queda mucho por conseguir, ya que sin embargo no se ha elaborado una ley integral que lo posibilite sin cortapisas en las primeras semanas de embarazo, para que no haya necesidad de aparentar estar adscrito a los supuestos vigentes, dando lugar a la picaresca y a la ausencia de protección. De hecho, aún hoy se está debatiendo el tema en nuestro país y no se han conseguido todos los derechos en este punto para la mujer. El único motivo alegable debería ser la imposibilidad económica o personal de dar al bebé una vida digna.

4meses3semanas2dias2.jpgPor otro lado, el ala más conservadora y retrógrada de la sociedad (la derecha y la Iglesia) atosigan a los gobiernos en pos del “derecho a la vida” y en contra del aborto, sustentando que el aborto consiste en asesinato. Por supuesto que debe estar controlado este tema por las organizaciones competentes para que esta medida se tome en el último extremo y las mujeres tomen otras medidas anticonceptivas, e incluso se recurra a dar en adopción –pero para ello se necesita también el apoyo del Estado–. De hecho, esta es la opción contemplada en Juno (Jason Reitman, 2008), más conservadora y políticamente correcta. Es evidente que el aborto siempre debe ser entendido como la última solución, pero dado que se dan situaciones que lo requieren, debe estar regularizado.

Parece una película kafkiana, pero no lo es, por desgracia la realidad ha sido y es, más absurda que la ficción. Porque con lo traumático que debe de ser el aborto ya de por sí, con su ilegalización lo único que se consigue es cuadriplicar el problema. A través de una atmósfera asfixiante, el realizador demuestra su repudia hacia los tiempos de la dictadura en los que la gente quería aparentar que todo iba bien, cuando no era así.


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