JUNO (2)

  27 Enero 2008
 juno0.jpg

Título original:

Juno

País, año:

Estados Unidos, 2007

Dirección:

Jason Reitman

Intérpretes:

Ellen Page, Michael Cera, Jennifer Garner, Jason Bateman, Allison Janney, J.K. Simmons, Olivia Thirlby, Eileen Pedde, Rainn Wilson

Guión:

Diablo Cody

Producción:

Lianne Halfon, John Malkovich, Mason Novick y Russell Smith

Fotografía:

Eric Steelberg

Música:

Mateo Messina

Montaje:

Dana E. Glauberman

Duración:

91 minutos

Embarazo de guión
Escribe Daniela T. Montoya

Juno es el producto (anual) destacado de la cosecha indie, dentro de la industria cine estadounidense (en horas bajas, a causa de la huelga de guionistas). De forma similar a las series que importan a las pequeñas pantallas de medio planeta, la fórmula está en hacer diálogos chispeantes, pronunciados por personajes peculiares, que quedan enmarcados por una pulida realización técnica. No hay marca autoral más allá de la impronta que puedan dejar los guionistas. Ni el supuesto efecto “rompedor” osa adentrarse en tierras movedizas. Porque el fin último es entretener. Hacer que públicos variados pasen un buen rato. De aquí que tan sólo se atreva a rozar lo políticamente incorrecto, porque el sentido común siempre acaba por imponer el orden “apropiado” de las cosas. Y es que no conviene alterar el “natural” cauce del río.

juno1.jpgDesparpajo, sarcasmo y cierto aire de adolescente precoz podrían definir la personalidad de Juno Macguff (Ellen Page). Esta joven de 16 años, cuyo nombre da título a la película, se erige en la narradora de un período de su propia vida. Concretamente, del tiempo que transcurre desde que, tras varias pruebas, confirma que está embarazada, hasta el desenlace una vez nacida la criatura, esto es dándola en adopción a una pareja aparentemente madura. Su peculiar mirada, a espasmos infantil y/o sorprendentemente lúcida para su edad, será la que nos relate sus sensaciones, sus pensamientos, sus experiencias. Desde su particular perspectiva, nos aproximamos con humor a las vidas que pululan por su entorno. Sus padres, su amiga íntima, su novio del instituto son descritos con ácidas pinceladas.

Segundo largometraje de Jason Reitman, Juno toma su fuerza de manos de su guionista Diablo Cody. Ella es la responsable de imaginar esta historia y estos personajes que se alejan de la convencionalidad del way of life estadounidense. Una adolescente públicamente embarazada, un novio deportista enclenque y bastante bobalicón, unos padres sorprendentemente liberales. Individuos sobre los que, al contrario del modelo que propagan películas más convencionales, no recae la infelicidad ni la marginalidad.

juno2.jpgPero aún así, la historia de Juno dista mucho del escozor que provocan otras cinematografías como, sin ir muy lejos, el realismo inglés. Para Juno, dar a luz es una desventura más. El embarazo es un incómodo “bulto”, temporal, que apenas implica atraer las miradas de los demás. Porque, desde un principio, Juno ha decidido deshacerse de la criatura dándola en adopción. Solución fácil. Tras el parto, ella recobraría su feliz vida de estudiante. Mientras que “el problema”, cosas del guión, recae entonces sobre una pareja modélica. Precisamente, será este matrimonio acomodado el que sí tendrá que replantearse el futuro de sus vidas en conjunto.

Bien mirado, Juno puede ser inconmensurable con otras películas de similar temática, pero de corte realista. Por ejemplo, en el pasado 2005, los hermanos Dardenne se llevaron la palma de oro de Cannes con El niño (L'enfant), en la que una pareja (eso sí, que vive en la marginación social) muestra serios problemas para hacerse cargo de su hijo. Por otro lado, en la pasada edición del 2007 del mismo festival, el premio a la mejor película recayó sobre 4 meses, 3 semanas, 2 días (4 luni, 3 saptamai si 2 zile) de Cristian Mungiu. En esta última, entre otras muchas cosas, sí se ahonda en la convulsión que supone tener o no tener un hijo. Pero claro, el tono de ambas películas es dramático y, por tanto, puede retraer la afluencia de espectadores. Porque no lo olvidemos, en una sociedad peterpanizada, que tiende a escurrir el bulto para deleitarse en lo lúdico y la digestión ligera, resulta más atractivo una comedia como Juno.

juno3.jpgUna película que, en los minutos iniciales, impacta por la cínica verborrea de su protagonista pero que, a lo largo del metraje, va perdiendo fuelle para complacer con un final feliz. Así, el descarrío inicial retorna a su cauce y cada uno encuentra su sitio. El orden se ha reestablecido; la satisfacción rebosa en todos los personajes.


Más artículos...