2 DÍAS EN PARÍS (3)

  07 Enero 2008

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Título original: Deux Jours a Paris
País, año: Francia-Alemania. 2007
Dirección: Julie Delpy
Intérpretes: Adam Goldberg, Julie Delpy, Daniel Brühl, Marie Pillet, Albert Delpy, Alexia Iandeau, Adan Jodorowsky, Alex Nahon
Guión: Julie Delpy
Producción: Polaris Films
Fotografía: Lubomir Bakchev
Música Julie Delpy
Montaje: Julie Delpy
Duración: 94 minutos

Cinéfila y divertida
Escribe Adolfo Bellido

2dias_2.jpgJulie Delpy, actriz, guionista, cantante y directora de Dos días en París, nació en Francia y posteriormente se instaló en Nueva York. En Francia ha trabajado con grandes realizadores. Su primer papel interpretativo fue, con 14 años, en Detective de Godard. Después intervino en películas de Tavernier, Saura, Schlöndorff, Kieslowsky. En Estados Unidos ha trabajado con realizadores como Alan Rudolph, Jarmusch o Hallström, sin olvidar, naturalmente, a Linklater. Dos importantes películas, Antes del amanecer y Antes del anochecer, deben mucho a su trabajo. Fue la intérprete ideal y también una de las guionistas de aquellos dos memorables títulos. Ahora podemos acercarnos a una película donde realiza la triple labor de guionista, intérprete y directora. Y no sale mal parada, sino todo lo contrario.

Por supuesto, se trata de una película que recuerda en su estructura las dos citadas de Linklater. Como en ese dueto, aquí domina la palabra, se reduce la acción a un tiempo limitado y una pareja, su estudio, seguimiento, se apodera de la pantalla para hablarnos de sus problemas, esperanzas, frustraciones, del pasado, presente y futuro de unos seres que tratan de entenderse y de entender la complejidad del mundo en el que viven.

2dias_5.jpgLa estructura fílmica quiere ser fiel a un título venerado de la historia del cine, considerado por algunos críticos como el nacimiento del moderno cine. Me refiero al roselliniano Viaje a Italia (Te querré siempre fue el título con el que se estrenó en España). Rossellini planteaba una especie de catarsis entre una pareja que se plantea la continuidad o la separación.

Como en ese filme, aquí una pareja, “perdida” a nivel personal en un Paris bullicioso, está a punto de separarse. Si la búsqueda, o encuentro final, se planteaba en la película italiana en una procesión ante-final, será aquí una fiesta en Paris, en su bullicio, la que suponga la separación, pérdida y posterior encuentro de la pareja. Un viaje con bastante carga simbólica y que supone una búsqueda interna de los verdaderos sentimientos. El filme de Rossellini, presente a nivel de esquema, es citado incluso casi al comienzo. Y es que nuestra pareja protagonista con su bagaje intelectual, tomado a veces de una manera más ficticia que real, no deja de ser una serie de niños grandes a los que cuesta crecer. Para ellos, el mundo es una pura búsqueda de un amor, encerrado en un variado sinfín de trampas.

Una distancia –la de la pareja protagonista– que también se produce por la distinta nacionalidad de ellos. La chica, Marion (Julie Delpy) es francesa, y sus puntos de vista, sus palabras o acciones nos lleva a emparentar al personaje con la verdadera persona (vive en Nueva York como la propia directora, se encuentra dividida entre sus amores personales y culturales, reflexiona sobre su propia realidad). Él, Jack (Adam Golberg), es norteamericano y por primera vez llega a Paris para enfrentarse a un mundo que choca con el suyo propio. De esta relación entre dos culturas diferentes, es de donde surge lo mejor, y más divertido, de un filme cargado de ironía, y que posee varios memorables gags de indudable efecto y originalidad.

2dias_3.jpgJack es cinéfilo por naturaleza. Habla de películas. Las ve en su ordenador. No se trata de cualquier título, sino de obras muy concretas que poseen un puesto preponderante en la historia del cine, como, por ejemplo, M de Lang, que nuestro protagonista disfruta en una de sus “miradas”. Pero a Jack no sólo le gusta el cine. Es un personaje sacado del cine y más concretamente de la obra de Woody Allen. Jack, con su verborrea, sus fobias, sus complejos, tiene una clara influencia del realizador de Maridos y mujeres.

Se tata, pues, de una película repleta de guiños cinéfilos dirigidos al espectador que gusta y conoce el cine. Títulos y autores se pueden tomar como referentes concretos de esta pequeña estancia parisina, aunque la más notable sea sin duda la de Linklater y sus dos títulos ya citados.

Una estupenda galería de personajes secundarios (los diferentes taxistas, el grupo americano fanático, los antiguos amantes de Marion) sirve para completar las buenas hechuras de una obra sin demasiadas pretensiones, pero presentada como un producto bien hecho, simpático y en el que se puede asistir a la observación, y seguimiento, de una pareja que lucha por su continuidad.

2dias_4.jpgSi Jack es contradictorio, se muestra perdido en Europa entre su crítica y su amor hacia su país, Marion aparece como un ser indeciso, que tiene muy difícil alcanzar unos compromisos, un ser preocupado por asentar su mundo en una soledad total. Es, pues, en la relación entre la pareja donde la película da lo mejor de sí. Más discutible es esa especie de confrontación (a veces en el límite del tópico) entre lo europeo y lo americano.

Fácil de ver, surcada por efectivos (y a veces notables) gags el filme resulta, desde una tónica muy rohmeriana, agradable, sutil y ligeramente crítico. Todo él adquiere los tintes de un espectáculo parisino: ligero y reconocible en situaciones y personajes.