EL ÚLTIMO VIAJE DEL JUEZ FENG (3)

  25 Junio 2008
elultimoviajedeljuez0.jpg
Título original: Mabei shang de fating
País, año: China, 2006
Dirección: Jie Liu
Producción:
Guión: Lifu Wang
Fotografía: Harrison Zhang
Música:
Montaje: Ching-Song Liao
Intérpretes: Baotian Li, Yulai Lu
Duración: 101 minutos
Distribuidora: Karma films
Estreno: 13 junio 2008

Tradición y modernidad
Escribe José Luis Barrera

El cine oriental suele ser muy bello en sus imágenes, su lejano particularismo se abre siempre a las preocupaciones y situaciones universales de los humanos y, tras sus puntos de vista originales, se esconden muchas veces en lo exótico o en lo particular.

elultimoviajedeljuez1.jpgSu pausado ritmo narrativo, diferente al nuestro, ayuda a la reflexión, por lo que exige al espectador otro modo de mirar y de situarse ante él.

El último viaje del juez Feng, de Liu Jie, no es una excepción a esto y corrobora a través de sus casi dos horas de duración ese sentido reflexivo o contemplativo que el buen cine debe tener. Abstenerse pues, los que buscan en el cine solamente una tarde de circo.

En las estribaciones del Himalaya, al oeste de China, existe una provincia, la de Yunan, alejadísima de la civilización moderna. Una vez al año, un tribunal ambulante recorre sus sinuosos caminos para administrar justicia. El viejo Feng es el juez: éste es su último viaje antes de jubilarse. Su secretaria, Yang, tiene también que hacerlo antes de tiempo, pues la nueva leyes chinas exigen que tenga un título universitario del que carece. Les acompaña el joven juez Ah-Luo, que se estrena en este viaje. Un caballo viejo transporta la insignia nacional, los expedientes y todas sus pertenencias, incluso un televisor encargado en una aldea. Es un viaje fuera de lo común por la China rural y sus minorías étnicas, en donde, a través de los conflictos y pleitos, se nos muestran las tradiciones, las leyes ancestrales y cómo la justicia del Estado choca con la sabiduría campesina.

elultimoviajedeljuez2.jpgEl único problema que tiene este título chino es que le cuesta un poco entrar en materia; pero una vez en ella, el filme funciona estupendamente, apoyándose en el documento geográfico y etnográfico que presupone.

Sin embargo, constantemente se abandonan estas intenciones para profundizar, una vez más, en los aspectos diferentes de la dignidad del ser humano, de la noble tarea de la vida. Sigue el filme el esquema narrativo de una road movie (una película de carretera: aquí mejor, de camino) y en distintas paradas de ese camino para administrar justicia se plantean, en primer lugar, la “extraña” situación de los litigantes que reclaman justicia y a la vez la situación del juez itinerante y sus acompañantes: son muy hermosas las escenas y conversaciones de los tres que forman el tribunal alrededor del fuego, por la noche.

elultimoviajedeljuez3.jpgFrente a un mundo globalizado donde las sociedades tienden a uniformarse y parecerse cada vez más, se destacan en el filme las problemáticas especiales de las gentes de esa remota provincia de China y su peculiar sentido de la justicia, que muchas veces no coincide con el nuestro, tan unificado y procedente del derecho romano.

Por eso es admirable el uso e invención de recursos y soluciones del juez Feng para administrar justicia entre los campesinos.

Un final poético, melancólico y muy lógico, cierra este interesante filme.

elultimoviajedeljuez4.jpg