Amazing Grace (3)

  06 Octubre 2019

Todo un legado

amazing-grace-1Sydney Pollack, director de películas emblemáticas como Memorias de África o Tootsie, decidió rodar a principios de los años 70 la grabación de uno de los álbumes más populares de la gran Aretha Franklin en la iglesia Bautista Misionera New Temple situada en la ciudad de Watts (Los Ángeles), y hay que decir que fue todo un verdadero acierto.

46 años después se lanza en la gran pantalla la terminación de esa cinta perdida en el universo hollywoodiense gracias a la magnífica labor de Alan Elliott, quien ha logrado cerrar un conjunto hecho por y para los auténticos fans de Lady Soul.

Esta obra, estrenada en el festival de Berlín a comienzos de año, tuvo una colosal acogida tanto por parte del público como por parte de la crítica; ahora bien, la pregunta es: ¿Este documental es realmente tan magnífico y suntuoso como consideran? La respuesta es muy sencilla: si eres admirador de la cantante nacida en Tennessee o quieres ir al cine a descubrir una voz descomunal a la par que celestial, claramente sí, este es tu esperado estreno. Por el contrario, si te desazona la música proveniente de las cuerdas vocales de la reina del Soul o no eres muy simpatizante de la cantinela gospel, este documental no es para ti, querido espectador.

En Amazing Grace la acción transcurre en un único escenario donde la grabación y la actuación suceden en dos noches. En este film sólo presenciaremos prácticamente actuaciones de Aretha Franklin casi sin pausa. Esto puede llegar a resultar un poco monótono, ya que se echa en falta secuencias que se podrían haber filmado explicando, bien el por qué decidió grabar este disco en esa iglesia en lugar de en un estudio, o bien haber podido presenciar en la conclusión de la cinta lo que supuso y cuál fue la repercusión de esta grabación.

La duración de este documental es la apropiada, ya que si se llega a exceder un poco más, podría haber resultado pesado e incluso latoso.

La música que nuestros oídos tienen el placer de escuchar es única e imponente, un deleite para nuestros tímpanos. El público que se encuentra en la iglesia dentro de la pantalla escuchando a la cantante no para de ovacionar y vitorear al oírla, y esa fuerza y pasión que muestran las trasladan al propio espectador, al que no le faltarán ganas de aplaudir en medio de la proyección.

Recomiendo un ejercicio de elaboración en la butaca: cerrad los ojos durante unos segundos, incluso minutos, escuchad la música y en un instante os veréis trasladados a la época de los 70 como si estuvieseis presenciando en directo la grabación de este laureado álbum.

En definitiva, para el que escribe estas líneas, aun pudiendo llegar a resultar monótono, estamos probablemente ante uno de los documentales musicales del año. Amazing Grace está destinada a los acérrimos seguidores de Aretha Franklin; para ellos será el estreno del 2019 sin ninguna duda.

Escribe Daniel Bernal | Artículo  publicado en Cine Nueva Tribuna

amazing-grace-2