Ötzi, El hombre del hielo (2)

  27 Enero 2019

¡Sobreviviré!

otzi-1En 1991, un cuerpo fue descubierto por turistas alemanes en los Alpes. Inicialmente pensaron que era el cadáver de un montañero recientemente fallecido, pero sorprendentemente se descubrió que pertenecía a un hombre que vivió entre 3400 y 3100 A. C.

Los estudios científicos establecieron que tenía cuarenta y tantos años cuando murió y el cadáver estaba tan bien conservado que incluso pudieron identificar el contenido de su última comida, aunque también se dedujo que podría haber muerto de un fuerte golpe en la cabeza. Ötzi, llamada así por el lugar de su descubrimiento, es la momia más antigua del mundo. Y la película que nos ocupa un biopic ficticio de su vida.

Filmada completamente en rhaetiano (una lengua antigua hablada en los Alpes orientales), y sin subtítulos (aunque la acción se entiende a la perfección sin necesidad de muletilla), Ötzi es Kelab (Jürgen Vogel, a quien hemos podido ver en nuestro país en películas como La ola o la más reciente Kika Superbruja: Una nueva aventura de invierno), el líder de un grupo que vive en las laderas de una montaña. Mientras él está fuera cazando, el clan resulta atacado y masacrado por una horda de merodeadores.

Después de completar un ritual de muerte por su esposa, se marcha con el único superviviente (el bebé del vecino, sic), a la caza de los perpetradores, decidido a vengarse de la manera más sangrienta. Esta búsqueda lo llevará a los picos nevados y lo pondrá en contacto con viajeros y colonos por igual, a quienes debe clasificar en categorías de amigos o enemigos elaborando así su sistema de alianzas.

La película destaca sobre todo por su cuidado montaje y por sus vibrantes escenas de acción. Nuestro héroe es un auténtico MacGyver, con un conjunto de habilidades muy específicas, que incluyen desde la construcción de una hoguera, la caza de ciervos e incluso la reutilización económica de las flechas.

La violencia aquí es visceral, desde estrangulamientos hasta flechas que vuelan como balas pasando por la quema de dos niños pequeños. Este último hecho ocasiona un atisbo de remordimiento por parte de Krant, notable porque es una de las pocas veces en que cualquiera de los personajes revela algo que no sea la emoción más básica.

Otzi, El hombre del hielo es una historia visualmente impactante y poderosamente evocadora de un hombre decidido a vengar la masacre de su tribu y la muerte de su esposa. Si bien la decisión del director Felix Randau de mantenernos en la oscuridad con respecto al diálogo puede parecer al principio un tanto extraña, las acciones hablan más que las palabras. De hecho, este original dispositivo (aunque enseguida nos venga a la cabeza la seminal En busca del fuego de Jean-Jacques Annaud), agrega peso al desarrollo dramático. Un relato primordial de pérdida y venganza que se ha repetido a lo largo de los siglos.

Escribe Francisco Nieto | Artículo publicado en Cine Nueva Tribuna

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