La casa del reloj en la pared (3)

  15 Octubre 2018

Cuento gótico con sabor añejo

la-casa-del-reloj-1Siguiendo la tradición de los clásicos, donde la fantasía cobra vida en los sitios más insospechados, La casa del reloj en la pared es una mágica aventura dirigida por Eli Roth (actor en Malditos bastardos) y protagonizada por Jack Black (Pesadillas, Los viajes de Gulliver), Cate Blanchett (Blue Jasmine, Carol) y el pequeño Owen Vaccaro (Dos padres por desigual, Feliz día de la madre). 

Divertida película familiar, podría haberse reservado perfectamente su estreno para las Navidades. La película está basada en el clásico infantil de 1973 El péndulo de Halloween, escrito por John Bellairs e ilustrado por Edward Gorey.

Si de pronto tienes diez años y te quedas totalmente huérfano, como le ocurre a Lewis, lo mejor que te puede pasar es que te vayas a vivir con tu tío Jonathan a una antigua mansión repleta de relojes, en cuyas paredes suena un misterioso «tic tac», en una ciudad aparentemente tranquila que oculta un mundo secreto de magos y brujas, y donde accidentalmente el pequeño despierta a unos cuantos muertos.

Más allá de este título, que ya nos indica de que trata la película, tenemos todo un trabajo de fondo. El punto clave de esta película es, sin duda, su ambientación y sus efectos especiales. En múltiples escenas, para dar esta alusión de la casa mágica y fantástica usan efectos especiales que se ven sinceramente geniales.

El probable éxito que alcance el film reposa indudablemente en el experimentado dúo de actores protagonistas: Jack Black, el tío extravagante y divertido que recuerda mucho al mejor Robin Williams, y Cate Blanchett, la elegante y aparentemente muy seria madame Zimmermann, vecina  bruja con aires de solterona, quienes parecen divertirse mucho interpretando esta conseguida comedia familiar y fantástica, a mitad de camino entre Harry Potter y Jumanji, que sube el tono vital en vísperas de la noche de los muertos.

Otro gran punto a favor es la tremenda producción: los coches, las casas y, sobre todo, los relojes te transportan a la época en la que transcurre la acción. El maquillaje y los trajes también lucen  fantásticos, así como la música compuesta por Nathan Barr.

Por primera vez, Eli Roth, cineasta y escritor judío estadounidense, sale de sus habituales películas de horror destinadas a un público adulto (El infierno verde, Hostel…) y transforma el rojo en rosa en esta aventura destinada a un público joven que se inicia en el mundo del misterio, los autómatas —siempre tan agradecidos—, y hasta un cierto suspense. El pequeño Owen Vaccaro completa el trío que nos ofrece casi dos horas de diversión y sonrisas y nos recuerda que en Hollywood quedan todavía rescoldos del buen cine fantástico.

Escribe Mercedes Arancibia | Articulo publicado en Cine Nueva Tribuna