Salyut 7: Héroes en el espacio (3)

  11 Junio 2018

Elegidos para la gloria

salyut-7-1Después de un exitoso recorrido por más de un festival de cine de género fantástico (Trieste Science + Fiction Film Festival 2017 y también en Sitges 2017, cómo no), llega a nuestra cartelera una de las propuestas espaciales más asombrosas y trepidantes de los últimos años. Y la gracia del asunto es que no nos hallamos ante el socorrido blockbuster americano de turno, sino que se trata de una producción soviética, en la que, eso sí, se han dejado un buen puñado de rublos.

La audiencia de este tipo de obras de ciencia ficción está acostumbrada a la historia de las misiones espaciales propuestas siguiendo los ojos de la NASA. Salyut 7 nos regala una perspectiva diferente, la de Rusia, que propone una historia remodelada de la empresa consumada para reparar la estación espacial que da título al largometraje.

Los eventos se establecen a mediados de los años ochenta, cuando el Salyut 7 está orbitando, sin tripulación, alrededor de la Tierra y de repente deja de responder a las señales enviadas desde el centro de control. Si cayera, podría causar la muerte de muchas personas y arruinar la imagen de la nación y la industria espacial soviética. Aunque nunca nadie ha tratado de atracar una estación espacial fuera de control, dos valientes cosmonautas (uno de ellos casi retirado para la causa) intentan alcanzarla y descubrir la causa del fracaso, poniendo sus vidas en peligro.

La misión representó una de las páginas más dramáticas y emocionantes de la historia de la carrera al espacio y el director Klim Shipenko (de quien todavía no se había estrenado nada en nuestro país), en colaboración con su equipo de autores, extrajo mucha información útil para reconstruir eventos realistas del diario publicado por Viktor Savinykh , uno de los astronautas involucrado en lo que sucedió, en el que recordamos la contribución de todas las personas que participaron en los dramáticos hechos, incluso en la Tierra.

En ese aspecto vale la pena resaltar la escena en la que la mujer y la hija del cosmonauta mantienen una tierna y sincera conversación con el angustiado protagonista en la que le insuflan ánimos para que vuelva a coger el martillo y siga dando golpes como un poseso fuera de la nave, con la finalidad de que de una vez por todas la nave de rescate pueda ensamblarse con la deteriorada estación espacial.

Los cambios alterados en los hechos históricos aumentan la espectacularidad de los diversos pasos en el desarrollo argumental que resaltan el excelente nivel técnico alcanzado por el proyecto, en el que hay momentos en que los protagonistas se mueven en ausencia de gravedad o llevan a cabo arriesgadas excursiones fuera de la estación espacial. 

Las interpretaciones del elenco también son convincentes y los momentos más dramáticos nunca son exagerados, gracias a la cuidadosa dirección que da espacio a las miradas y los silencios, evitando entrar en diálogos de efectos o reacciones deliberadamente exageradas. 

Los obstáculos a los que se enfrentan los que están en el espacio y los problemas experimentados por los que están en la Tierra, buscando soluciones o esperando conocer el destino de los dos astronautas, se equilibran con la espectacularidad de las secuencias a bordo del Salyut 7.

Los espectaculares efectos visuales, concluidos por Algous Studio, pueden compararse sin problemas con éxitos de taquilla de Hollywood, como Gravity y Apollo 13 .

Puestos a buscar defectos, nos encontramos con uno bastante evidente: la importancia dada a la propaganda política, con constantes pullas al eterno rival y una celebración apoteósica cuando todo acaba bien, en la que por supuesto no falta la banderita de la URSS. 

De todas maneras, las increíbles imágenes de las secuencias ambientadas en el espacio logran eclipsar los puntos de molienda de la trama, dando una aventura espectacular que satisface no sólo a los fanáticos del género de ciencia ficción.

Escribe Francisco Nieto | Artículo también publicado en Cine Nueva Tribuna

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