Cross my heart (4)

  16 Mayo 2018

Promesas incumplidas

cross-my-heart-1Cross my heart (Canadá, 2017), realizada por Luc Picard, llegó a Europa a través del pasado Festival de Berlín, dentro de su  sección de Generation. Basada en la novela de Nicole Bélanger del mismo título (en original Les rois mongols), esta película va mucho más allá de ser un film de iniciación o de mera temática adolescente.

Cross my heart  tiene lugar en Montreal en 1970 y narra la historia de Manon, una joven de 12 años, y de su pequeño hermano Mimi que ven desmoronarse en pocas semanas a su familia, debido a la grave enfermedad de su padre y a la necesidad económica que se ven arrastrados por ello.

La enfermedad y todo lo que le rodea se lleva no sólo la atención de la madre, sino también todos los recursos económicos familiares. Manon intuye que acabarán en una casa de acogida y en familias separadas, aunque nadie es capaz de decírselo, ni de contar con ella. Todo se cubre de silencio a su alrededor, todos los adultos dejan sus promesas incumplidas.

Paralelamente a la desintegración familiar y al silencio de la madre se manifiesta en pleno auge la desintegración social en medio de las revueltas políticas del Frente de Liberación de Quebec (FLQ) o la llamada crisis de octubre de Quebec. La organización terrorista FLQ secuestra al diplomático James Richard y al político Pierre Laporte exigiendo la liberación de presos políticos a cambio de su libertad. Esto llevó a la ley marcial y a la suspensión de algunos derechos sociales y civiles.

En medio de esta desestabilización social y política se desarrolla la historia de Manon y será precisamente la idea de los secuestros del FLQ y las exigencias a cumplir lo que le mueva a una idea que arrancará la película. Esto para algunos puede ser visto como el punto más débil del film, debido a lo poco políticamente correcto que es para este tipo de público el dejar inspirarse a la protagonista adolescente por estos hechos violentos e incluso sangrientos.

Dejando a un lado estas tendencias de lo correcto que se dan demasiado, a mi gusto, en el cine actual, Cross my heart es una película muy tierna y emocionante, de corte aparentemente sencillo y, a pesar de ello, pensada en detalle y donde se recrea muy bien la atmósfera de ese tiempo. La música original de Viviane Audet, Robin Joël Cool y Alexis Martin apoya la intensidad y emoción de los personajes.

Manon intenta recuperar una integridad familiar protegiendo en todo momento a su hermano Mimi e intentanto que se cuente con ella como adulta. Así que uno de los aspectos más interesantes del film es ver que Manon actúa, en cierto modo, de la misma manera con Mimi como su madre lo hace con ella. Es decir, no le dice la verdad a Mimi y le hace promesas que sabe no podrá cumplir para evitarle dolor o miedo. La diferencia de Manon con el mundo adulto es que ella insistirá hasta lo impensable para cumplir sus promesas.

En un momento del film la voz en off de Manon nos introduce en su mundo personal: “Nadie nos dice nada, como si no fuéramos personas reales, como si no tuviéramos opiniones”.

Esta voz en off introspectiva y presente en los comienzos del film se diluirá poco a poco para dar paso a la acción. El realizador y coescritor Luc Picard ha sabido transmitir al público el sabor de una época y la emoción que rodea a sus personajes.

Cross my heart se llevó el premio Oso de cristal de los premios de la sección Generation al mejor film de la Berlinale 2018.

Escribe Laura Bondía

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