LA NOCHE ES NUESTRA (3)

  05 Mayo 2008
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Título original: We own the night
País, año: Estados Unidos, 2007
Dirección: James Gray
Producción: Marc Butan, Joaquin Phoenix, Nick Wechsler y Mark Wahlberg
Guión: James Gray
Fotografía: Joaquín Baca-Asay
Música: Wojciech Kilar
Montaje: John Axelrad
Intérpretes:

Joaquin Phoenix, Mark Wahlberg, Eva Mendes, Robert Duvall

Duración: 117 minutos
Distribuidora: Universal
Estreno: 28 marzo 2008

Los lazos familiares
Escribe José Luis Barrera

La sombra de Caín y Abel, la rivalidad de Esaú y Jacob, y la terrible historia de Abraham e Isaac gravitan sobre esta película de sucesos y acontecimientos casi bíblicos y en donde las raíces primarias de los seres humanos parecen alimentar los sentimientos y pasiones de sus personajes.

lanocheesnuestra2.jpgHacia finales de la década de los 80, en la ciudad de Nueva York, una nueva droga (la cocaína) hacía estragos entre los yonquis y provocaba cruentas guerras entre los traficantes y gangsters por su exclusiva. La misma policía parecía desbordada en esa lucha peligrosa y sin cuartel. Como un viento furioso y arrasador, a muchos, culpables o inocentes, parecía derribar. Entre éstos, está Bobby Green, un joven encargado de una tumultuosa discoteca de Brooklyn. Con su sensual novia comparte toda suerte de placeres sin importarle mucho el comercio de droga que, casi sin ocultarse, se realiza en su local. Tiene Bobby, sin embargo, un gran secreto: su  hermano Joseph es un prestigioso teniente de la policía y su padre es el veterano y respetado Jefe del Departamento. Ambos intentan con el equipo policial atrapar a un peligroso gangster traficante ruso que precisamente tiene su base de operaciones en la discoteca. Éste reacciona lógicamente atacando a la misma policía, hiriendo muy gravemente a Joseph. Bobby, que no se lleva muy bien ni con su padre ni con su hermano, decide hacer piña con sus familiares y presentar guerra abierta al despiadado y peligroso traficante.

lanocheesnuestra4.jpgNos encontramos con una película contada con un ritmo muy trepidante, con una enorme solidez narrativa. Se sigue con un gran interés, pese a que muchos de sus momentos ya los hemos visto en otras cintas, sobre todo en aquellas de la edad de oro del cine de Hollywood, que inventó por así decirlo ese genero cinematográfico que es el cine negro y que ha dado a éste grandes obras maestras.

La noche es nuestra contiene homenajes y citas de otros filmes famosos, como por ejemplo French connectionEl padrino o Uno de los nuestros, pero sin embargo no se queda en unas citas eruditas o en unos recuerdos meramente nostálgicos: la historia, aunque contada otras veces, tiene cuerpo propio y los personajes no son clichés o estereotipos vacíos, sino seres con vida propia que se dirigen a su destino inexorablemente.

Al mismo tiempo, La noche es nuestra nos ofrece a reflexión una historias de relación y rivalidad de dos hermanos que parecen vivir dos divergentes modos de vida; unos modos que sólo los lazos de la sangre familiar pueden hacer converger y cuya moralidad sólo es comprensible desde el mismo instinto de la supervivencia.

La figura del padre, como elemento protector, aglutinador, factor de continuidad de sentido y, a la vez, como fuerza represora, también se nos muestra en este estimulante filme.

lanocheesnuestra3.jpgLa película está dirigida por James Gray, un director que no se prodiga mucho, pero que tiene en su haber valiosos filmes, y además de parecida índole: utilización renovada de recursos clásicos narrativos, subrayados de fuertes sentimientos personales y elevada carga de erotismo. Entre ellos destacan Cuestión de sangre y El otro lado del crimen.

Gray se apoya en la acertada y valiosa interpretación de algunos de sus actores: la de Joaquin Phoenix, un gran actor a quien pocos reconocen, especializado en encarnar a personajes angustiados por el dilema de los sentimientos, y el veterano Robert Duvall, que aporta con su aparición esa cierta pátina de cine clásico al filme.

El filme, que arranca con una secuencia tórrida de erotismo, finaliza con una magistral, desarrollada en un cañaveral, donde se intenta dar caza al traficante de drogas.